ANGASMARCA

ANGASMARCA
Conoce el maravilloso pueblo de Angasmarca

VILLA AZUL

VILLA AZUL
Conoce un lugar Maravilloso

FELIZ DÍA PAPÁ...

jueves, 17 de junio de 2010




En estos días, cuando el día, su día de mi papi y de todos los padres se avecina, es cuando a uno se le vienen esas ganas de decir lo que a veces no podemos manifestar quizá por mera timidez (como en mi caso) o porque el carácter machista que algunos tienen no lo permite. Por mi parte cuando de expresar el afecto hacia mi papi se trata, no he tenido problemas o limitaciones, al contrario , recuerdo que desde niño los dos somos grandes amigos (aunque a veces esperamos ocasiones para decirnos los sentimientos ) y conversamos lo que nos pasa con esa confianza que solo un padre a su hijo puede dar y viceversa , sin embargo (creo yo) hay veces que ocultamos nuestros secretos, aun así solemos tener esa libertad que es el punto clave -para que a la larga- ambos podamos sentir esa confianza plena, yo por su puesto siento por él ese cariño, ese amor, ya que él ha vivido a mi lado toda la vida, observando esa asombrosa evolución que estoy sufriendo desde que abandoné el vientre bendito de mi madre…



En estos días previos, como siempre me he puesto a evocarlo y me han dado muchas ganas de escribirle estos párrafos, por que esta es otra manera de decirle lo tanto que lo quiero, lo mucho que lo extraño en las mañanas para decirle “buenos días papi” o en la hora de almuerzo sentado a su diestra para conversar de actualidad y contarnos chistes o mas emocionante para viajar a su lado viéndolo conducir su carro, sorteando accidentadas carreteras escuchando música del mp3 que grabamos juntos o simplemente tenerlo a mi lado por la noche y quizás en esa misma noche cuando haga frio observarlo fumar su cigarrillo, achinando los ojos, aspirando y expirando el tabaco, conversando nuestro futuro, diciéndonos cada uno a nuestra manera lo mucho que nos echamos de menos , lo tanto que nos necesitamos…



A mi papi lo extraño desde siempre, ufff son tantos los recuerdos que de él tengo, que si me dedicaría a detallarlos, me tomaría mucho tiempo describirlos, hoy sin embargo quiero escribir algunos de esos incontables buenos recuerdos que a su lado he vivido:



Cuando era chico más o menos cuando tenía cinco o seis años, algunos veranos los pasábamos en Trujillo y por consiguiente mis papis estaban con nosotros aquí en Razuri, entonces recuerdo que una vez vino mi tío Juan Manuel en su camioneta a buscar a mi papi (no sé si para algún trabajo o para ir a divertirse) y recuerdo que mi papá iba salir y yo quería ir con él pero supongo habían razones para no llevarme y me dijo que no podía ir con. Tan ilusorios eran esos días (es que tenía cinco años y ver una camioneta tan bonita y ahí mi papi era para mí una felicidad) yo desde luego pensé en que quizás íbamos a ir de paseo por eso me encanté y le pedí testarudamente que me lleve, pero nada, igual me dijo que no podía ir, de modo que me sumí en una depresión inimaginable, no sabía si llorar de pena o de rabia (parecía un loquito). Se despidió de mi (pero yo resentido estaba con la carita esponjada como un sapo), lo escuché irse, escuché el sonido de la puerta de la calle y lo sentía alejarse pero yo no me resignaba y en un segundo me puse mi jean y mis botincitos salí corriendo a verlo a suplicarle que me lleve en su camioneta de mi tío pero adversa fue la escena cuando al salir de la casa, la camioneta ya se estaba yendo entonces corrí con todas mis fuerzas, volteé la esquina y la camioneta aun lenta se alejaba (no sé que sentí ese día, pero me daba una especie de rabia mezclada con tristeza) me sentía abandonado, lloré como nunca había llorado, lloré con todas mis fuerzas y no sé que palabras le dije a mi papi, me quedé llorando mi capricho sin entender nada, a penas tenía cinco años y ver a mi padre marcharse era como si me quitasen la vida.



Ya de noche, estaba jugando en la ventana del segundo piso, jugaba con mis carritos, soñaba demasiadas cosas, jugaba a solas y de pronto sentí como un presentimiento y me acordé de mi papi, volví a extrañarlo (habían pasado muchas horas desde que se fue) y todo mi jueguito quedó en nada y como suelen ser los niños yo inventé algo en mi fantasía (ya viene mi papi, esta llegando a la casa muy cerca, lo esperaré aquí en la ventana, seguro aparecerá por el parque) y decidí esperarlo ; basándome en mi excusa miraba con empeño esforzando mis ojos pero nada, por ratos lo confundía con otras personas que cruzaban el parque del frente, pero cuando más se aproximaban me daba con la ingrata sorpresa de que no era mi papi y claro eso me entristecía, así uno tras otro, me sentía algo paranoico (me imagino chiquito, anhelando verlo, ilusionado aguardándolo ahí en la ventana parado en una silla para alcanzar ver un poquito mas) pasaron muchos minutos, mas de una hora y el cansancio se manifestaba me estaba dando sueño y parecía que renunciaba a mi plan de esperarlo en la ventana. Con desgano bajé de la silla me puse las sandalias y cuando estaba saliendo de la habitación, me pareció escuchar ese su silbido ese que aprendí desde que tengo uso de razón, y entonces me estremecí (ahora estaba seguro de que era él, era él!!!) de un brinco me subí a la silla lo vi venir con sus pasos decididos (¡que alegría!, era como ver volver a un héroe de la tele) - era algo mejor, era mi papito- bajé tan rápido como pude y él seguía dándome su silbido, yo loquito por él me desesperaba por abrir la puerta y al fin lo tuve conmigo lo abracé con todas mis fuerzas (“papito, papito”) le dije y no quería soltarlo; ese día sufrí por él, además fui el niño más feliz porque me abrazaba y me alzaba muy arriba y me pasaba por el ombligo su mentón lleno de sus picajosas barbas y yo como era de esperarse, moría de risa, yo no soltaba su mano...



Esa noche me acosté a su lado, me quedé dormido oyendo su hondo respirar y soñé que mi papi venía en una camioneta más bonita que la de mi tío y me llevaba lejos, hasta donde el cielo desaparecía y de a ratitos me dejaba conducir…



Hoy al escribir esos recuerdos siento como en los ojos se aglomeran algunas lagrimitas y en el pecho he sentido como un nudo, como algo que quiere salir pero que de a ratos se contiene. Será que el amor que nos tenemos es magno, ¿será la emoción porque acaba de cumplir cincuenta y tres años (creo que sí) pues nosotros sus hijos felices de que cumpla un años más, a pesar de vivir separados, nosotros seguimos esperando a verlo yo sobre todo con las mismas ansias, con la misma locura como aquel día cuando tuve cinco años… para abrazarlo, para abrazarnos aunque yo ya esté un poquito grande y no pueda alzarme tan alto ni mucho menos pueda pasarme su barbilla que raspa tanto como la mía…



Creo que es eso. Hace un rato (6 y 23 de la mañana) llame a su móvil y grandioso el viejo conmigo… siempre conversando alegre y amoroso, siempre preguntando cómo me va en la universidad, siempre recomendándome, ese es mi padre, que de un momento a otro sale con un chiste como el del cura (mejor continúo) es que es indudablemente heredé su buen sentido del humor por nada termina haciéndome reír, aso como la seriedad que expresa con la gente que no lo conoce, así es él… conversador conmigo y callado con otros… hablemos de geografía me dice cuando viajamos y después perdemos la ilación y terminamos hablando de Sylvester Stallone y de la Guerra del Golfo… (mi papa siempre hincha de Estados Unidos, yo también), luego pone esa música que a los dos nos gusta, esas baladas del recuerdo (las que acostumbramos cantar en karaoke) o cumbias de las buenas de las de antología o las colombianas… de pronto sube el volumen y empezamos con nuestro show, él con su voz grave canta:





Tu me tienes tan embrujado con tus caricias,
me tienes tan consentido y enamorado,
cuando salgo todo corriendo todo es aprisa
porque quiero en todo momento estar a tu lado
pero por nada del mundo me quites la inspiracion,
quiero que me queme el fuego que me queme tu calor
pero por nada del mundo me quites la inspiracion,
quiero que me queme el fuego que me queme tu calor
quien le da un besito a Papa con esa boquita colora



Luego yo contagiado por el ritmo de la cumbia lo acompaño y ya quisiéramos bailar (al menos yo




hago palmas) y riéndonos seguimos cantando:
quien dice que lo quiere más con esa boquita colora
ella siempre lo viene a buscar con esa boquita colora
le dice papacito venga acá con esa boquita colora…



Eso es, cosas como esas que compartimos como dos amigos son las que nos enlazan cada día, y claro él lleno de picardía siempre diciendo que me cuide (con aires de seriedad me dice: si ya tienes tu pareja cuídate hijo, pensando nomás) claro que me cuido le digo… (Si supiera que ni pareja tengo, que recién estoy empezando un viaje promisorio… que siento morir cuando pienso en la idea de que ese viaje se puede detener…) normal papá no te preocupes le digo, por el contrario nosotros felices porque cumplas un años más le repito… en la mina hay neblina y tiene que conducir con cuidado, antes de cortar quedamos en hablar después de almuerzo y cortamos.
Son casi las siete y aquí en mi habitación lo añoro como siempre (aunque ahora yo tenga veintitrés años) pienso en esos treinta años de diferencia que nos separan y lo quiero mucho mas… por eso me he puesto a escribir estas líneas, porque estoy ilusionado con él, con mi familia y con un nuevo amor que hace un mes me tiene orbitando dentro de esas corrientes fascinantes del amor…



Hoy es su cumpleaños, hoy es jueves diecisiete de Junio, pensar que el año mil novecientos cincuenta y siete, conoció la luz de este mundo, es una emoción conmovedora, tantos años sobre este mundo y todo lo que vivió, sobre todo porque él jamás tuvo un padre como yo ¿cómo fue su niñez? Eso nos ha contado siempre y es una historia que por ahora prefiero evadir, eso me duele tanto… que mejor por un momento dejo de escribir…



Dentro de dos días será el día del padre y aun pienso en acostarme a su lado para verlo respirar, para verlo como lo vence el sueño, para acurrucarme en su pecho para oír sus latidos o acariciar sus evidentes canitas, en fin él es el hombre que me dio la vida, el que en estos veintitrés años de mi corta existencia está desviviéndose porque yo su único hijo varón y nuestra familia estemos a buen recaudo, por eso, por un millón de recuerdos (que estoy obviando) y gracias a Dios estamos juntos para vivir juntitos (como en los viejos tiempos en Angasmarca) muy pronto, aunque sea por unos días estaremos juntos… él quizá conduciendo yo hablándole de historia, de su tema favorito: El imperio del Tahuantinsuyo…



Mi padre a esta hora está a muchísimos kilómetros de aquí, veo unas fotografías a su lado de hace muchos años y es verdad lo que él dice: cuando se trata de nosotros eres de lagrima fácil… normal hijo siempre y cuando llores por nosotros (y se ríe) si supiera que lloro de miedo por otra persona, seguro me da un grito… ni yo me entiendo… tengo que ir a la universidad… imprimiré este papel para leerlo todo el día…


Señor Juan Francisco Gálvez Flores, te amamos… hasta el cielo papi… ¿y cómo se hace el plástico? ¿y cómo se construyen los televisores?... lo recuerdas??? Esas tardes… en Angasmarca, tú trabajando en tus registros de notas y yo en una silla diminuta te miraba y no te dejaba en paz y te preguntaba esas cosas para comprender un poquito a este mundo que al día de hoy me ha dado demasiado… ¿pero sabes algo papá? Lo mejor está por venir… (Aunque en mi caso ya vino, ahora lucho porque se quede, ya te explicaré papá) tú lo sabes… y vamos a estar juntos para reír, para caminar hasta el bosque de eucaliptos que sembramos juntos… deben estar lindos seguramente, para rodear la mesa de la casa y como dijiste algún día: verlas a ellas a las mujeres Gálvez… a nuestros amores a tu mamá a tus hermanas, juntos… como en los viejos tiempos…

Moriremos juntos...

viernes, 21 de mayo de 2010


Anoche he soñado que el mundo se termina…

Era una mañana lindísima primaveral y en cuestión de minutos, todo se convertía en el apocalipsis mismo y yo lo estaba viviendo en carne propia… el cielo se puso gris ¿o negro? Que importa si al final íbamos a morir todos…
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Soñé que estábamos en una fiesta familiar (en Angasmarca) mi papá tenía que irse a dormir y no le gustó el hecho de quedarme con los demás para seguir con la parranda, aun así me dejó, vio que la estábamos pasando de pelos y me dijo:
-un rato nomas y te vienes a dormir…-
Y yo sin pensar le dije:
-normal papi ya voy, un ratito y me voy a la casa…-

Estábamos tomando demasiada cerveza y bailando con personas que nunca he visto en mi vida, aunque todo parecía lindo, ahora que lo escribo parece que estuve haciendo el ridículo, pues solo bailábamos baladas (como en los viejos tiempos) y yo adormecido por el alcohol no me percataba de las horas… mis primos se estaban quedando dormidos y por la ventana un sol esplendoroso se hacía sentir, eran las siete de la mañana y mis primos Galarreta con más ganas tomaban y yo cuando escuchaba esas canciones melancólicas de la sierra, pensaba en cómo he podido escapar de las vicisitudes que la vida a mis cortos veintidós años me ha impuesto… y quería llorar…


A punto de tomar el último vaso, justo cuando estaba por volver a mi casa, suena el móvil y contesto: era el contador, dándome la notica de que al día siguiente deberíamos estar en Trujillo, en el concesionario pues ya nos estaban entregando ese camión cero kilómetros que con mi padre habíamos gestionado durante el verano…


Con aspecto vergonzoso, caminé a mi casa y cayéndome de cara, sobre mi cama sentí morir, dentro de mi embriaguez soñé que mi vida volvía al pasado, me veía a mi mismo sufriendo entre la sabanas, con sudor por la frente y tirando al piso mi almohada soñé:


[Que volvían los días gloriosos de la secundaria, y con embeleso respiré esos instantes cuando tenía trece años, cuando era más distraído de lo que ahora soy, me vi uniformado corriendo (muerto de frio) a las siete de la mañana al colegio, a ese colegio de mis amores, a ese colegio que todos recordamos con añoranza infinita, pues de ahí vienen mis primeras emociones… de ahí vienen quizá las causas por las que yo me puse a escribir como un loco, cosas que nadie cree… cosas que no sorprenden a nadie, cosas ridículas, cosas que solo a en la mente mía pueden suceder… Todos los personajes de esa época me hacían un gesto de adiós y yo no lo comprendía, pues no habían motivos para irme, yo estaba bien en mi colegio, no sé por qué me despedían… envuelto en esas imágenes sentía que no tenía escapatoria, sentía morir, no sé si desesperado sin aire o deshidratado… simplemente sentía que mi vida estaba finalizando y lo peor era que no dejaba ni un recuerdo, ni un indicio de mi corta existencia…



Al final sentía que mi respiración se terminaba, me sentía estrangulado, creo que ya no tenía otra opción más que morirme… y claro los personajes me miraban, hacían una ronda y la chica que en esa época se llevó mi amor, tiraba una margarita sobre mi ataúd y luego los pocos que quedaban, empuñaban la tierra y me la tiraban, y yo desesperado no podía dar ni la menor señal para rogar que no me entierren pues todo era parte de un estado de coma… nadie me quiso socorrer y ahí en mi cruz un carpintero había tallado que a mis cortos trece años me había muerto, alegre, romanticón y bailarín… al final del día una tórtola hizo sus deposiciones en mi cruz y yo patéticamente moría asfixiado envuelto en un terno color negro…]





Desperté sobresaltado, eran las dos y veinte de la tarde, la boca se me secaba, mi aliento era espantoso y mi mamá, tan linda ella, me trajo un plato de comida y una botella con agua, cariñosamente me regañó, me secó la frente y me dijo que había estado delirando, que eso me pasaba por andar de parrandero con los Galarreta, que mi papá estaba disgustado por haber llegado a las siete de la mañana, yo en mi defensa solo atiné a pedir disculpas y a decir que estuvo divertido por eso tardé en volver y que eso no volvería a pasar pues por culpa de esa mala noche había tenido una pesadilla en la que todos pensaban que estaba muerto y me enterraban vivo pues solo estaba en coma… mami estoy asustado le dije y besé sus manos y la traje junto a mi… ves lo que te pasa por andar de parrandero… te pasas me dijo mi mami Luz.
Por la tarde en la camioneta de mi padre, viajábamos todos camino a Trujillo, para traer ese camión nuevo ese camión cero kilómetros que nos tenía a todos tan entusiasmados, yo iba para el lado del copiloto con un rehidratante en la mano, mi madre y mis hermanas, en los asientos posteriores, dormitaban y papá, me decía:





-¿te fuerte la resaca?-
-un poco-
-no pues hijo así no es-
-me endulcé-
-no me obedeciste, yo te dije que vengas-
-si papi pero tú sabes….-
-piensa en nosotros, piensa en ellas – me decía mirando en el espejo retrovisor a mis madre y a mis hermanas…
-discúlpame- le dije dándole una palmada en el hombro.
-Juan Carlos,,, si nos somos nosotros quien cuidará de ti- me decía con pena en la expresión.
Mi papá detuvo el vehículo, me miró y nos dimos un abrazo, muy fuerte… yo besé su mejilla y le dije cuanto lo quería… él se agachó y me miro también con un par de lagrimones… me quebró verlo así al viejo…
Y como para disimular me dijo:
-¿Quieres manejar?-



Yo me divierto manejando, tanto o más que mi padre, sin embargo al mismo tiempo sé que él es feliz conduciendo su carro y le dije que ahí nomás que él siga, lo hice porque quise que sea feliz…
Ya de madrugada y bajo el esplendor de una luna llena magnifica, llegamos a Trujillo, yo quedé dormido en el primer respiro bueno creo que todos, pues andábamos cansadísimos, me quedé dormido pensando en ese camión que en unas horas nos entregarían…
La entrega iba ser a las once de la mañana y todos desde muy temprano estábamos alistándonos, yo me quedé como veinte minutos en la bañera, pensando con los ojos cerrados, empapado, relajado por esa agua que me recorría fresca y fría, de la nada me sentí tan feliz, incluso me puse a cantar…



Acompañados por familiares, llegamos al concesionario, y después de algunos formalismos, le dieron las llaves a mi padre, nos tomaron fotos y abrieron un champán y brindamos, mi papá firmó un par de papeles y orgulloso él, se subió a ese camión color blanco con líneas grises… mi mamá y mis familiares se subieron a un taxi y yo con mi padre volvimos a casa en el camión… y de pronto….



Íbamos por una pendiente, el cielo se empezó a nublar, empezó a llover, y un pequeño temblor nos remeció, al frente en el semáforo, el taxi donde iban mis hermanas y mi mamá, se detuvo violento, me bajé y fui a verlas… pero en minutos anocheció y todo quedó a oscuras, solo podía percibir las luces de los otros vehículos, se escuchaba como otros carros por delante perdían el control y la lluvia se transformó en un diluvio, la lluvia era agua caliente, casi hirviendo, y sentí como el asfalto se cuarteaba y las conexiones de agua potable explotaban por la presión, todo era agua caliente, y la pista un riachuelo entonces el carro donde estaban ellas, se empezó a deslizar, las vi alejarse y loco muerto de desesperación no supe que hacer, para atrás estaba mi padre metido en su camión y yo me estaba quemando en la pista, el cielo daba luminiscencias traumáticas y los rayos quizá dieron el inicio del fin… volví corriendo hacia el camión ya no había tiempo para nada, el cielo se estaba quebrando y creo que la furia del todopoderoso nos estaba aniquilando a todos, me subí al camión, mi padre sabía que era el fin y me reclamó, porque abandoné a mi madre y a mis hermanas, yo le dije casi liquidado que si eso era el fin del mundo, entonces como todo primogénito varón, quería morir, a su lado (a su diestra) y mojado por la lluvia, en ese camión nos abrazamos y temerosos cerramos los ojos y no los abrimos jamás, pues estábamos esperando a que la muerte se lleve el ultimo halito de vida que nos quedaba…






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Al despertar he sentido mucho miedo, no sé porque he soñado con semejante barbaridad, me he quedado pensando y no he podido justificar tan horrendo sueño y las cosas durante todo el día no han sido las mismas, he tenido miedo de morirme y de no haber realizados mis ideales, lo que acabo de escribir, ha sido una alucinación que espero no se vuelva a repetir, no creo en las pesadillas, pero si en los sueños, esta noche voy a pensar mucho mas en mi familia, en mi madre, en mi padre… en todas las personas que se han cruzado en mi vida, incluso en las personas que sienten antipatía por mí, creo que la vida es así, la VIDA ES MUY CORTA, POR ESO PERDONA RAPIDO, BESA LENTO Y AMA INTENSAMENTE…




Razuri, 21 de mayo de 2010



Alicia en el país de las pesadillas...

jueves, 29 de abril de 2010




Alicia en el país de las pesadillas…
Once días antes:
-Nunca jamás me iré de Camporredondo, no importa lo que pase, este año nos marcharemos a las colinas…- él la abraza fuerte tan fuerte como jamás lo ha hecho: primero en su delgada cintura, después la trae contra su pecho y enmudecen, sienten morir, al fin y al cabo eso de pensar en perder la vida no era un obstáculo para ellos, ya que de hacerlo, lo harían juntos y para siempre ya sea para continuar su frenético amor en el cielo ya sea para seguir amándose como dos locos en ese refundido mundo llamado pandemónium.



Martín sabe que el tiempo que han pasado juntos ha sido valioso, el quiere pronunciar la palabra casorio, quiere que la Alicia sea su mujer, de todos modos esta quincena cumple dieciocho años y pretende, quiere llevársela a la Alicia para que allá vivan felices en la soledad del monte… solos pero felices.



Camporredondo, es un selvático pueblo que está ubicado en la zona nororiente del Perú, exactamente en el departamento de Amazonas, provincia de Luya, es una pequeña aldea situada en ceja de selva, próxima a los andes, por lo que el clima tropical es de nunca acabar, allí nació la Alicia, allí su madre la trajo al mundo es la tercera de ocho hermanos (de los cuales tres son mujeres y la Alicia la mayor).



Martín quiere que la Alicia sea su mujer, vanamente son novios a escondidas (pues ya todo el pueblo lo sabe) ella ha cumplido quince años y daría la vida por él y desde luego el día en que se vayan a vivir al monte ella dará todo, hasta su virginidad, porque Martín es el chico de sus sueños, de su vida… y conforme a ese bien sabido dicho de que la mujer debe llegar virgen hasta el matrimonio (mandato impuesto por su sabia madre) la Alicia así lo hará -ya lo sabe- sus hermanas también lo saben y llevan la consigna tan en cuenta como si fuera ley de vida, como si fuera el onceavo mandamiento.



Sobre un sembrío de plátanos, ya el cielo tornándose naranja, ya el cielo iba haciéndose oscuro para darle paso a la noche, ellos hablan tendidos en medio del platanar, de la mano y sin miedo se hacen la promesa de ser el uno para el otro:
-Yo también quiero irme a vivir contigo Martincito, yo quiero hacer mi casa contigo-
-que cumpla dieciocho ya mismo hacemos el casorio- Lo mira tierno con esa expresión castaña y la Alicia delgada, flaquita pero a la vez curvilínea, se frunce lo ama y como una espiral se apega, se inclina a él.



-El señor Rufino es amigo de mis papas, ha venido a comer a la casa tengo que ir ayudar-
-si lo conozco a ese viejo mañoso, viejo carretón es-
-será lo que será pero es el dueño de las tierras de abajo y siempre le trae cositas a mi mamá es buena gente don Rufino-
-Vámonos son las seis ya, vámonos flaco…-



Pero… si bien en dicho momento no imaginaban que jamás podrían ser felices, en aquel minuto Alicia influenciada por ese libro hermoso, ese libro fantástico que Martín le compró a un ambulante despistado en un jirón llamado Triunfo allá en Chachapoyas, creo que no era para menos ya que la Alicia se sentía volar, quien sabe y a parte de enamorarse estaba empezando a amar (el enamorarse es distinto al amar sostiene un señor apellidado Fromm)… la Alicia jamás en su vida había leído más de media página -así de seguido- y en su libro (al que cuidaba mucho más que a la única Biblia que había en la casa –perdón- al único Nuevo Testamento) encontró el mensaje ilusorio gracioso y fantástico que a sus quince años necesitaba, Martín le regaló el libro simplemente porque llevaba el nombre del amor de su vida : Alicia en el País de las Maravillas… del británico Charles Lutwidge Dodgson , leía y leía con persistencia siempre constante ahí enredada en esa fantasía impresa… ella creía que ese libro escondía las respuestas que tanto buscaba para darle un completo sentido a su relación… era una niña aun la Alicia sin embargo ya buscaba de esta manera encontrarse con las razones de su impetuoso amor…
Las fincas de Rufino están dispersas en los alrededores de Camporredondo, y el día en que Martin y la Alicia andaban acurrucados en los platanares, él cumplía cuarenta y cinco años y que mejor que pasarla en la casa de la Alicia… además al papá de la Alicia le encantaba el trago y si le ponían un par de mujeres…era cosa del paraíso para el hombre.
Esa parranda fue infernal, esa noche la Alicia se daría cuenta que ese viejo de mierda era un mañoso, era un enfermo, cuando él en busca de los servicios le preguntó a ella, flaquita linda como una espiral:



-llévame a los servicios- le dijo lleno de morbo.
Y ella cándida linda la Alicia le dice: -por acá al fondo don Rufino-
-algún día serás mi mujer chinita- le contesta al tiempo en que le hurga la dureza de su nalga derecha, le planta una mirada insolente.
La Alicia ha salido disparada, exaltada… se ha quedado en el pasillo respirando hondo y no sabe qué hacer, pues si le cuenta a su padre seguro este le iba decir esa su clásica respuesta universal: ­-no me vengan con cojudeces-­ piensa en decirle a su mamá (es lo más correcto no quedarse callada), casi llorando de rabia se limpia los ojos chinitos y se va como dijera su Martín: se va corriendito al pasillo a envolverse en la hamaca que da hacia el jardín, pobrecita la Alicia arañada por un viejo depravado… se quedó dormida girando en el mundo interior de una hamaca al fresco de la noche…



La parranda fue hasta más no poder, fue hasta que brilló el sol, fue hasta que la mamá levantó muy temprano para preparar un caldo de gallina y un café pasado para mejorar los alicaídos ánimos del padre y de Rufino que hasta las siete de la mañana se tambaleaban ebrios y perseguidos por la brumosa sensación que la resaca suele dejar hasta en los mas bravos bebedores.



Los arrieros de Rufino llegaron a las dos de la tarde, dos mulas para la carga y un caballo negro (altivo el equino) montura con ribetes dorados y estribos metálicos con terminaciones en madera exquisitamente tallada, se despidió lleno de cinismo y prometió volver la próxima semana, con la escopeta que le prometió al papá de Alicia, con la pelotita de vóley para que las niñas le saquen provecho a su talla, ya montado en el brioso corcel, se secó el sudor con un amarillento pañuelo, lo guardó en el bolsillo de la camisa, le guiñó el ojo con malas pretensiones a la Alicia y dijo que para ella también habría una pequeña sorpresa pues ella era la chinita más linda que ha conocido.
Insolente se marchó con una sonrisa venenosa y lo peor: con la amenaza de volver, sus arrieros descalzos jalando las mulas y Rufino adelante chicoteando a ese altivo caballo que a buen trote se esfumó por entre los platanares.



- preguntó por el baño, yo toda sonsa le indiqué-
-¿y!!!?-
-me dijo que me iba hacer suya, y me cogió el trasero-
-pero que mierda tiene ese viejo en la cabeza!!! Porqué no dijiste nada???-
-estaban borrachos-
-oyeee pero ya lo hizo y la próxima se pasara mucho mas, dila a tu mamá-
-me sentí mal y me quedé dormida en la hamaca y al otro día se fue y me guiñó el ojo, me dijo que me traería una sorpresa… -



-ese conchesumare se las verá conmigo si te hace algo-
-no Martincito no va pasar nada, es que estaba borracho flaco tranquilito, el se ha portado bien con mi familia y lo conocemos desde que éramos niños-
-En la tarde quiero verte en La Bajadita quiero decirte algo importante- Le dice Martín a la Alicia, claro ella no imagina lo que él le iba decir, sin embargo esos jueguitos esos misterios les gustaba mucho y les excitaba pensar en lo que podría pasar en esas citas en La Bajadita sin embargo la Alicia no era sonsa, ya que siempre tiene en mente su onceavo mandamiento y por más templada que esté de Martín, sabe perfectamente que primero casados y después las cochinadas que desde el origen de nuestra especie son cosa de todos los días…



Por un sendero empinado, tupido por campos verdes y todo tipo de vegetación se divisa todo Camporredondo, ahí queda La Bajadita, es un mirador natural un poco alejado del pueblo, en donde Martín y la Alicia aprendieron a ser los enamorados mas dichosos del lugar, él la vio llegar agilita por el camino, se encontraron en una cuesta se sentaron al borde del camino por donde discurría una acequia de aguas cristalinas y frescas, la Alicia se quitó las sandalias y sumergió los pies en el torrente…



-sudadita estas mi amor…-
-me venido corriendito corriendito-
-pero no te apures tanto yo te espero siempre-
-no flaco no me gusta quedarte mal mi amor…-
-que lindo se ve todo desde acá no???-
-si di?-
-nuestra casa en el monte tendrá la misma vista-
-hay flaco ya quiero irme contigo lejos muy lejos a donde tu vayas a donde tú quieras mi rey -
-Esta semana iré a pedir tu mano-
Después de diecinueve meses de andar empapadísimos y de caminar juntos soportando sus emociones reprimidas, Martín anunció que el miércoles veinte de abril de mil novecientos ochenta y tres, cuando al fin haya cumplido dieciocho años, irá de una vez por todas a formalizar esa relación que al principio empezó llena de cautela y que al final terminó como un hecho muy bien sabido por la gente de Camporredondo.



La Alicia ha quedado impactada, feliz y no puede esperar más, solo piensa en cerrar los ojos y despertar el miércoles muy temprano para arreglarse tan linda y flaquita como una espiral vistiendo ese vestidito perla que solo ha usado dos veces: el día de su primera comunión y cuando se casó su hermano mayor…



El lunes cuando el sol daba sus últimos halos de luz sobre las laderas del pueblo, volvió Rufino como lo había prometido, su caballo negro sudadito y sus dos mulas lejanas y lentas se divisaban como hormiguitas y los arrieros como dos puntos que avanzaban incansables y descalzos seguramente, por la trocha que llega a la casa de la Alicia.
Don Demetrio (el papá de la Alicia) ordenó a los hermanos mayores, traer agua para las acémilas y a las niñas (Alicia entre ellas) alistar todo para darle la bienvenida a Rufino a ese hombre adinerado, de palabra y buen mozo dizque.
Rufino trajo dos cajones:



Del primero sacó muchos víveres para abastecer a la familia:
-todo es para la casa para su provecho doña Nilda- le dice el mal tipo a la madre de la Alicia.
Azucar, arroz, frutas traídas de la costa, sal, aceite, manteca, fideos, galletas y otras cosas que a Camporrendondo solo llegaban en tiempo de feria…



Del segundo cajón (el que estaba forrado con plásticos y bien asegurado) sacó los regalos para la familia: una loción para Leoncio (el hijo mayor) unos manteles para doña Nilda, una pelotita de vóley para que las niñas le saquen provecho a su talla (unas chinazas eran) y dobladito en una bolsa de papel color crema, desdobló un vestidito floreado, -este es para la chinita más linda que conocido- dijo morbosamente mirando las piernas color canela de la Alicia… y por ultimo de un estuche de cuero y cuidadosamente sacó la escopeta que le prometió a Demetrio:



- lo mejor para ti compadre para ti Demetrio, creo que ahora si saldremos de cacería, es una joya hermano es una preciosa escopeta de catorce milímetros monotiro –



Todos quedaron estupefactos ante semejante sorpresa (incluso Martin, que receloso curioseaba desde unos arbustos cercanos) brillaba el cañón del arma que todos al verlo sintieron algo de temor, seguidamente de un pequeño paquetito contó uno por uno los trece cartuchos que se supone iban a utilizar estos días en el monte para matar pumas o venados… quien podría imaginar en ese mismo instante que el cartucho número nueve iba ser el que le pondría fin a la existencia de Martín…



La visita de Rufino habría de marcar para siempre la vida de la Alicia, a partir de esa tarde Alicia sin notarlo, sin presagio alguno no advirtió que imperceptiblemente estaba dando comienzo a su vida en el país de las pesadillas…




Continuará...

Gerardo, compadre, no te mueras...

jueves, 15 de abril de 2010



Gerardo, compadre, no te mueras, no huevón, tu eres macho, tu eres fuerte primo, pienso mientras sostengo una charola donde Miriam una practicante de medicina deja unas tijeras, unas pinzas y no sé que mas… la frente ensangrentada de mi compadre está abierta fácilmente entras tres dedos, parece que tras el impacto le quedó una maqueta a escala del cañón del Colca, tan profundo ha sido el golpe que ya van más de una docena de puntos y lo peor es que Gerardo está tieso, duro vendado más que una momia, no te mueras huevón, vuelvo a pensar…





Nosotros somos compadres desde que tenemos uso de razón, creo que nuestros padres en alguna reunión familiar cuando aun éramos un par de mocosos nos declararon este compadrazgo, desde ahí hasta el día de hoy (aunque somos primos) nos tratamos de compadres…





Había llegado un viejo cliente (muy amigo de mi compadre) al taller donde Gerardo labora como tornero, el cliente ha llegado en una moto, en una Cross con motor 150, mi primo mientras programa su máquina y deja que automáticamente termine su trabajo, sale a conversar con su cliente, le da un vistazo a la moto, está linda y mucho mejor el casco que traía puesto el susodicho, es un casco deportivo y está de onda.



En casa, mi tía Nelly (mamá de Gerardo) está de visita, está conversando con mi hermana mientras yo pegado a la computadora descargo de internet un álbum antiquísimo de Enrique Iglesias como para recordar esos maravillosos años de la secundaria con el tema Trapecista y en mente tengo a las chicas del pasado en especial a Julieta.



Gerardo se da un saltito y monta la moto, la acelera esta bravaza, se pone el caso y le dice a su cliente que daría una vuelta por la manzana, apresura la velocidad y vertiginosamente se esfuma, esta buena la moto piensa mi compadre y le pica, acelera, voltea por Unión, regresa por América, para volver al taller piensa usar un atajo y entrar por la zona donde no hay tráfico, pero no, mejor aprovechar la moto y foguearla un poco en la avenida Vallejo, esa avenida grande y recta donde podría correr a todo dar.



En casa me alisto para ir a una entrevista de trabajo, suavizo mi barba con un poco de agua, me aplico la espuma, subo y bajo la máquina de afeitar por esa capa oscura que se asemeja a una lija y soy feliz al sentir tan rica suavidad en las mejillas, con las mismas vuelvo a mi habitación, un toque de loción en el mentón y como loco a cambiarse no hay tiempo que perder, sobre la silla la camisa ya planchada, todo está fríamente calculado no podría llegar tarde, es una entrevista, eso sería un punto en contra.





Gerardo se encuentra a tres cuadras de su taller, se acerca aproximadamente a setenta kilómetros por hora, está disfrutando de la velocidad y del aire que violenta su cara, un taxi a menos de veinte metros está invadiendo el carril por donde va mi compadre, Gerardo sabe que no puede evitarlo, quiere escapar gira un poco a la derecha pero ya todo es inútil aun así, durante los segundo previos a la colisión ha pensado en su madre, en la imagen lejana de su finado padre en la familia, en los hermanos en la mamita Shona, en su papito Antonio, pensó en todo mundo, fue un flashback como en los films, recordó ese beso ufff ese primer beso a la sombra de un ciprés de noche, en la quinta Unión ahí donde vivía la Fiorelita… era necesario recordarlo todo; pues a esas alturas como me diría más tarde en una camilla de emergencias del hospital Regional: “estaba como Superman, estaba volaaando…. ” el primer impacto fue el más violento, fue a dar en la acera, luego rodó como diez metros levantando una polvareda como si hubiera pasado un torbellino, rodó como tres vueltas con tanta fuerza había salido del impacto que recorrió al menos quince metros y lo peor fue cuando se le soltó el casco y cual tiro de gracia, su frente dio en el pavimento todo en menos de diez segundos, aun así mi compadre tuvo fuerzas para arrastrarse y reclinarse en una pared, la sangre empezó a discurrir, él quería mantener la calma, quería estar cuerdo pero el dolor lo vencía.





Posteriormente lleno de buen humor Gerardo me cuenta:
-una tía que vende el menú me vio ahí tirado sangrando y la moto en mi delante hecha miércoles y me pregunta: ¿Qué te ha pasado Gerardito?... nada estaba probando el casco le dije-
Después de reírnos sigue recordando y me cuenta que los bomberos le pedían que mantenga los ojos abiertos, que no se duerma que tenga cuidando, aun así estaba sometido al estado de shock… la tragedia se había consumado.



En casa estoy bajando estoy sobre la hora, para variar, para demorar más, mi tío Faly me llama y me dice que Gerardo ha sufrido un accidente y que está en emergencias… y que estaba viendo la forma de contarle a mi tía Nelly, me rasco la cabeza y obviamente la entrevista ya fue, me pongo a pensar en mi compadre y en el susto, en la reacción de mi tía, ella ha perdido hace más de una década a su esposo y hace tres años a su madre y ahora ¿Cómo reaccionaría cuando mi tío Faly le iba contar que Gerardo está hospitalizado? Volví a mi habitación, dejé mi expediente y con mi tío salimos urgente al taller de mi compadre, ahí nos dijeron lo que en realidad había pasado, desconcertados volvimos a la casa a darle la mala noticia a mi tía… como era de suponerse, mi tía estalló en susto, en nervios, tomamos un taxi y lo juro fue el taxi más largo de mi vida, a mi tía le dio un ataque de nervios y lloraba sin parar y pensaba en lo peor, nosotros intentábamos calmarla sin embargo creo que era inútil, el pésimo tráfico y una parada en el cajero automático nos hicieron demorar mucho mas, en ese momento no sabíamos exactamente la situación de Gerardo y me daba miedo pensar que podría estar vegetal o invalido me rondaban una serie de adversidades por la cabeza, era como caminar hacia un precipicio en el cual íbamos a caer todos por igual y en el fondo ella, la que un día nos ha de llegar, la muerte misteriosa y espeluznante aguardándonos…





En emergencias solo dejaban ingresar a dos personas por paciente, tuve que esperar, turbado porque no sabía nada, me senté al filo de la vereda, y no concebía la idea de que a mi compadre tan muchachón se lo vaya llevar la pelona… y luego de avisarle a mi mamá y a mis hermanos, me puse a recordarlo, me puse a pedirle al todopoderoso y también a cruzar los dedos para que cuando salga mi tío Faly me diga que estaba fuera de peligro, no saben cómo se siente aunque ya he vivido momentos similares en el dos mil seis cuando nos dejó mi abuelita Bertha, esa tarde me sentí el hombre más intranquilo del mundo…





Doce minutos contaditos, eternos y desesperantes fue el tiempo que aguardé hasta que decidí marcar al móvil de mi tío, timbró tres veces y le pregunté sin perder tiempo y me dijo que lo estaban atendiendo y que vio por la ventana que se movía al menos , claro se movia pero esa no era una noticia contundente, tuve que esperar como quince minutos más hasta que por fin me dejaron entrar…





Gerardo, mi compadre estaba ahí, acostado en una camilla, guau eso si que debió doler ehh le digo, el me mira cómplice adolorido casi muerto, en ese momento comprendí que estaba fuera de peligro, además como dijo el doctor, como esta gordito, ha sabido resistir el golpe, mi tia le llora lo mira lo besa no sabe qué hacer para amarlo más… fuerza compadre le digo, y el articula lo siguiente: me caaagaaron compaadre… nos reímos un poco, y por el lado izquierdo se acerca una flaca, bajita con cabellos ondulados, en su pecho lleva una mica donde está inscrito su nombre: Miriam Jara L. y al pie el nombre de la universidad donde estudia.
Ahí fue cuando me pidió sostener la charola con su indumentaria y ella sin miedo empezó a suturarle las heridas, después vino una enfermera y empezaron a coserlo, ahora entiendo porque hay que tener agallas para emprender alguna carrera que tenga que ver con la salud…
Cuando salí del tópico, me di con la sorpresa de que había una reunión familiar ahí en el pasillo, tuve que saludar a medio mundo sin embargo lo más sorprendente fue que el dueño de la moto había venido con un documento (me imagino preparado por su abogado) y un lapicero para obligar a Gerardo a comprometerse a devolver la arruinada Cross 150.
-¿estás loco acaso? Gerardo esta muriéndose y tu quieres asegurarye la moto??? Tas cojudo???- le dice otro tío al patita que con lapicero en mano pretendía ingresar a la sala y robarle una firmita a mi compadre.





Cuando por fin mi compadre estuvo más tranquilo, lo acompañé muchas horas y conversamos de todo y nos reímos recordando los viejos tiempos cuando éramos niños y hacíamos un millón de travesuras, a la vez nos asombrábamos de los casos que llegaban a esa área del nosocomio, vimos como la gente que sufre en una sala de emergencias por ahí llegó un patita al que le había disparado con una perdigonera, de inmediato le sacaron radiografías y una hora después le trajeron los resultados, unos practicantes indicaban al paciente y familiares que esos puntos eran los perdigones alojados en diferentes partes del brazo y pecho… segundos después llegó una señora a punto de dar a luz, vi como su esposo corría nervioso con un bolso en el hombreo, siempre a su lado cogiéndole la mano, más atrás la mamá de la chica asustadísima también… en media hora entro una señora con vino un niño al que jugando se introdujo un pequeño objeto en el orificio nasal y no salía ni de a vainas… nosotros callados mirábamos esos sucesos de los cuales nosotros también éramos protagonistas.



-compadre este collarín mas lo que jode - me dice Gerardo.
-vente lo aflojo- le digo, entonces mientras estoy safando un poco la correa viene Miriam y me regala una palmada en la mano, me dice que no lo haga que podría ser perjudicial para el paciente si le retiro el famoso collarín cervical.



Como para que mi compadre y la practicante en mención se rían, le dije al mismo estilo del Tony Montana de los Broders:
-tranquila mi niña, no te me sulfures mami –






Gerardo estuvo casi veinticuatro horas internado, de no haber utilizado el casco, seguramente ahora estuviera en el más allá, así es la vida, tienen razón en decir que es muy corta, en un segundo te pueden suceder muchas cosas y creo que a Gerardo lo salvaron desde el cielo, nuestra mamita Shona y su papá o sea mi tío Juan…



Cuando un hermano está al borde de la muerte hay que seguirlo hasta el final, yo lo hice esta vez, y al cielo las gracias porque tuvimos un desenlace feliz, ahora mi compadre sigue trabajando en el mismo lugar y ha prometido no subirse a ningún vehículo que tenga dos ruedas… se ha salvado, ha caído en el precipicio pero no ha llegado al fondo aun, nosotros también estamos en ese vacío y en cualquier momento tocaremos ese tenebroso fondo oscuro que es la muerte…







Con el amor del corazón te aprecia tu compadre:



Juan Carlos…
Fuerza Gerardo
Seguramente tu en este preciso momento (como en esta foto) dirás: yes!!!

Abriendo las puertas de la muerte...

viernes, 19 de marzo de 2010




Teníamos dos perros: Jazmin y Traviesa (ahora solo queda Traviesa).

Si mal no recuerdo, a mediados de mil novecientos noventa y ocho (hace doce años) mi tía Elvia (prima de mi abuelita Bertha) nos regaló una cría (fruto de “Piti” su perrita pekinés y “Nerón” un pekinés cruzado) este cachorrito fue el patito feo de la camada, creo que nacieron como cinco, de ellos el mas feíto llegó a nuestra casa, a mi papá como que no le gustó la idea de tener una nueva mascota, aunque eso no importaba porque mi abuelita fue la que dio luz verde a la llegada del recién nacido.
Yo entonces tenía once años y mis hermanas gemelas ocho años, andábamos alucinadísimos con la idea de tener un perro, es más nunca habíamos tenido uno, con las justas llegamos a tener un gato… de modo que andábamos loquitos y a mi abuelita se le dio por bautizarlo con el nombre de “Jazmin” ,“Jazmincito” sonaba bien sonaba bonito, por ahí mi abuelita le puso en el cuello una especie de lazo color rojo y el cachorrito quedó más lindo aun, parecía un peluche de esos que funcionan a pilas, nunca imaginamos que con “Jazmin” se estaba dando comienzo a una nueva etapa en la historia de nuestra familia… de nuestras vidas.

Nosotros nos dimos prisa porque “Jazmin” sea de inmediato un perro de verdad, caminábamos por la calle y lo dejábamos atrás con la intención de que nos siguiera, pero nada, también salíamos con “Peluza” su hermana que era linda de pelaje blanco… jugaban llenos de energía los cachorritos y nosotros niños apurados porque sean perros de verdad de los que les lanzas un palo y te lo traen o de los que les silbas y vienen en el acto a toda prisa moviendo la colita… en ese entonces “Jazmin” tenía días, semanas de nacido y no cumplía con nuestras expectativas (creo que lo estábamos presionando). Por la noche durmió en una caja de cartón perfectamente acondicionado por mi abuelita.

Sin pensarlo, sin advertirlo, se quedó con nosotros, años tras año, “Jazmin” estaba más lindo y siempre con su inteligencia nos sorprendía… ahora sí nos seguía a todo lado, ahora de inmediato respondía a su nombre y cuando nos veía venir corría desesperado moviendo la cola, dando esos ladridos enérgicos… así empezó a ganarse nuestro amor el “Cholo” el “Cholito”.

No lo admito, me duele, nos duele a todos la forma como ha terminado sus días (sobre todo yo, que tengo la culpa de que se haya muerto) son doce años, el ha marcado una etapa en la vida de mi familia… pobre “Jazmin” ha sido un perro especial, ha sido un perro inteligente, lleno de alegría y a la vez de tanto misterio en su oscuro mirar… ¿debe ser que los perritos presienten el día en que la muerte nos ronda? Por ejemplo, el día en que mi abuelita Bertha iba dejar este mundo, empezó a comportarse como nunca, estaba recogido en un rincón de la casa… nada le llamaba la atención y no daba el menor ladrido, mi abuelita estaba yéndose y el lloraba también, lloró incluso antes que nosotros… pobre “Jazmin” advirtió a la muerte y al igual que nosotros también dejó sus lagrimas caer…
“cuando mi abuelita sentada en la sala, Jazmin lo acompañaba, ella se hacía la dormida, cerraba los ojos y se inclinaba como cabeceando, el perro bien mosca, le ladraba, y buscaba de todas formas despertarla y lo lograba…” Le cuento a mi Tío Carlos un día antes de la muerte de “Jazmin”
Era un perro bravo y corajudo, era un perro escandaloso, era la canción mi perro.
Su misma raza, chiquito pero empalado; lo hacía reaccionar ante cualquier extraño, salía ladrando como si fuese un súper perro… ladraba pero no mordía, perdón si mordía pero a veces nomas, por ejemplo cuando teníamos un inquilino: Don Galarreta, a quien le prestábamos la ducha que quedaba en el fondo de la casa, por supuesto él se sentía en confianza y andaba en short y con toalla… sin embargo él no contaba que “Jazmin” odiaba a los intrusos y en una de esas cuando Galarreta salía recién bañado, (envuelto en su toalla como un bebé) “Jazmin” lo atacó por la retaguardia, se le prendió de la nalga y Galarreta en un acto desesperado por escapar del ataque de mi can, tiró la toalla y en paños menores salió corriendo… fue espectacular lo que aconteció ese día, fue gracioso, fue bárbaro… aunque lo siento por nuestro inquilino, ya que terminó con la nalga herida…

“Uuuuf la perra (Traviesa) lo pega, lo besa, lo ladra, lo jala… pero el se deja, esta viejito ya no se defiende, pero el sabe que ella juega con el… pobrecito” Dice mi papá un día después de que a “Jazmin” lo atropelló una camioneta y cuando todos esperamos con optimismo su pronta recuperación.
Las anécdotas que tengo de “Jazmin” son numerosas… además hoy día no estoy aquí para hacer un recuento de las mismas, por el contrario hoy día incentivado por el sentimiento de culpa, estoy escribiéndole esta nota a mi perro y que me disculpe donde sea que esté, porque cuando el estuvo vivo no le escribí ni media página… que me perdone porque yo he sido el que le abrió las puertas para que la muerte anticipadamente lo envolviera bajo su espantoso crespón… yo tengo la culpa y jamás lo he de olvidar y quien sabe el dolor producido a causa de su muerte sea el principio de tantos castigos que merezco por ser un chico malo… por haber actuado mal con mis semejantes, con mis enemigos y con mi familia… seré valiente y debo asimilarlo porque yo tengo la culpa de que ahora “Jazmin” descanse bajo la fértil tierra de nuestra huerta en la parte posterior de nuestra casa de Angasmarca… Me siento como Judas, nunca pensé jamás de los jamases imaginé que por mi culpa “Jazmin” se iba morir… eso duele y mucho… se siente como si te ahogaras y todo el día te duele la cabeza y duermes pero no descansas y los ojos se te hinchan… aunque finjas estar tranquilo, estas muriendo también…
Sus nombres últimamente han sido muchos: “Jazmin” , “Cholo”, “Cholito”, “Doctor”, “Baby” y “Viejo” (con todas sus variantes).
“el sabia cuando tu papá llegaba, el reconocía el sonido del carro y empezaba a ladrar y salía corriendo a verlo” Dice mi mamá minutos después de la muerte del perrito, y nos hace llorar mucho mas… y nos hundimos en mas llanto y dolor.
La mañana del diez de marzo, he levantado como a las nueve de la mañana… soñoliento aun, salí de mi habitación y en el pasadizo nos encontramos, el estaba sobre su esponja, quizás relajado, lo acaricié y le dije “cholito, mi cholo” y me siguió llorando hasta el lavadero donde estaba cepillándome los dientes, quien diría que sus últimos minutos antes del accidente los pasaría llorando a mi lado, yo como era costumbre, pensé que lloraba por salir a la calle, enseguida salí con el y abrí la puerta que da a la calle, me divertí cuando el correteaba tras otros perros que se había apoderado de la vereda de la casa, los desplazó a todos y yo entré a la casa de lo mas tranquilo, incluso con ganas de fastidiar a mis hermanas (despertándolas, quintándole el sueño) y en un segundo sonó la puerta, alguien tocaba con urgencia… disgustado salí a ver que pasaba y una señora cuyo rostro no recuerdo, me dijo sin cautela alguna:
“niño lo han matado a tu perrito… anda recógelo está en la carretera”
“queeee??? ” logré responder
“una camioneta ha sido anda velo” porfiaba la señora.
En milisegundos en mi mente hice la imagen de un “Jazmin” irreconocible por la fuerza del atropello y sentí vértigo tal vez y no quise salir… tuve miedo y volví donde mis hermanas y alarmado les di la mala noticia (ellas pensaron que era una broma) sin embargo no pude mas y salí corriendo preparado para todo… y ahí estaba (putamare) ahí estaba mi perro encorvado lleno de polvo lo cargué y no tenía heridas y volvió mi tranquilidad cuando sentí su resuello… lo traje hasta la sala y ahí mis hermanas estallaron, era mi culpa… estaba agonizando el pobre mientras tanto Raquel le dio todo tipo de primeros auxilios y Elvira lloraba como loca… lloraba buscando el teléfono para avisarle a mi papá, en la puerta de la casa todo tipo de curiosos que tal vez pensaban que el escándalo se debía por la muerte de una persona.
Mi papá dejó su trabajo y se apareció y me quebró verlo llorar… ahí sí que lloré con más fuerzas todavía… y mi cabeza ya no daba para más y mis ojos se achinaron tanto que me dolían y mi perrito luchaba, se aferraba a esta vida.
El veterinario nos dijo que tuvo un golpe interno y que se le había desarticulado la pata delantera del lado izquierdo… y según él ya lo había regresado a su lugar… le inyectó medicina para la infección y el dolor y aparentemente era cuestión de esperar su recuperación, claro no iba ser inmediata pero de todos modos se iba reponer.
Raquel y Elvira no lo dejaron solo ni un minuto… ni para dormir, no miento ellas estuvieron ahí trasnochando, es que pobrecito “Jazmin” no podía dormir y se quejaba mucho. Al segundo día (jueves) nos pareció verlo más animado, inclusive mi papá lo hablo y movió la cola, la calma volvió a nuestra familia (momentáneamente), le compramos suero y Raquel le daba con una jeringa… no se movían de su lado mis hermanas… sin embargo al tercer día (viernes) lo encontramos más triste, más débil y nos asustamos, son los efectos de la medicina pensamos, pero lastimosamente no fue así… y se fue lleno de dolor, se nos murió de la manera menos esperada, aunque sea de enfermito de viejo se hubiera muerto decíamos, Mi papá lo puso entre sus piernas y ya había fenecido y volvimos a llorar mucho, muchísimo… y claro yo peor porque yo he sido el culpable de esta nueva pena en mi familia.

“esta tibito todavía” decía mi papá.
“tómalo una foto” volvió a decir mi papá llorando… mientras el perrito como por obra de un ángel, adquiría la expresión como de dormidito, como si nunca su mandíbula hubiera quedado desviada.

Mi papá tuvo que irse a trabajar y mis hermanas cubrieron a “Jazmin” en una colcha y le pusieron una velita y no dejaban de llorar, al rato le cortaron un mechón de su pelo y lo guardaron como un gran tesoro también le pintamos con tampón la pata derecha y plasmamos su huella en un papel…

El sábado trece, mi papá buscó una caja de madera y otras tablas, para acondicionar el cajón de “Jazmin” y al cabo de una hora el ataúd de Jazmin ya estaba listo, le tomamos las medidas e hicimos un hoyo en el jardín de la casa, mientras papá cavaba con una barreta yo con una pala limpiaba… Lo ubicamos, envuelto en una toalla, seguido clavamos la tapa y de reojo miraba como lloraban mis hermanas… luego mi papá pidió un plumón y escribió sobre la caja:
“Jazmin 98-2010” seguido dibujó una cruz.

Y mi hermana Elvira más abajo escribió: “Siempre te recordaremos viejito lindo”
Lo enterramos, lo cubrimos de tierra, un poco de tierra Raquel, otro poco Elvira así hasta que quedó cubierto… así con nuestro sudor le dimos el ultimo adiós al mejor perro que hemos tenido en esta vida… y lo peor es que yo tuve la culpa, yo abrí la puerta, de no haberlo hecho el “Viejo”, estuviera vivo, aquí entre nosotros ladrando, jodiendo a todo mundo que se acercase a nuestra puerta… cierro los ojos y lo imagino hace años… machazo el y empalado… sin percatarse que su propio dueño le abriría las puertas hacia la muerte…

Historias para mis queridos enemigos... (Parte I)

jueves, 25 de febrero de 2010





I



Hace dos meses recibí un comentario en el blog:



“sinceramente me asombra la fascinación que tienes para escribir… saludos amiguito, a mi también me encanta escribir, te dejo la dirección de mi blog dale un vistazo y también mi correo espero seamos amigos, me encanto la historia donde hablas de tu gato, está muy entretenida, a mi también me gustan los gatitos… ”



Después de recibir el comentario de la hasta ese momento anónima visitante de mi blog, lleno de curiosidad, decidí entrar al suyo y mientras cargaba le di click al enlace de perfil: era una psicóloga que trabajaba en un Centro Medico en Sullana, de nacimiento Trujillana, es aficionada al Bonsái, le gusta nadar y llora con la música de Ricardo Arjona y por la foto en un primer momento supuse que tenia mas de treinta años.



Cuando abrí la pestaña para ver su blog me llamo la atención los colores sombríos que usaba de fondo, poemas tristes, los verbos: sufrir, morir, llorar, amar, odiar y otros por el estilo constituían la mayoría de sus publicaciones en conclusión era una poetiza preocupada por escribir inspiraciones acerca de esas sensaciones extrañas que las personas jamás llegan a comprender, la música de fondo algo tétrica por ahí algunas imágenes de mundos fantásticos, ángeles y lagrimas ¿me encontraba en el blog de una demente? ¿Por qué habría de escribir poemas tan trágicos? Aunque no puedo negar que con la primera impresión se me quitaron todas las ganas de agregar su correo a mi lista de contactos, creo que después de leer un par de poemas y de advertir su fina elocuencia, su estilo para definir las trovas volví a tener cierta valentía y sin vacilar copie su correo y listo ya estaba en mi directorio.



Casi tres semanas pasaron y empezamos a conversar por el msn, ella en su trabajo algo extraña (como lo había imaginado) y yo aquí en mi habitación calurosa de Rázuri, nos volvimos amigos, sobretodo el tema de fondo era la literatura, hablábamos de escritores contemporáneos y bastante de las obras de GABO, eso nos acercó mucho mas, me envió un par de fotos porque carecía de cuenta alguna en redes sociales, me pareció una chica agradable (y nada mas, en el sentido de que me haya gustado físicamente como para pedirle una cita y aventurarme a lo que pueda pasar), me contó casi toda su vida y fue ahí cuando me canceló: Empezó con la olvidable historia del infeliz que un día antes de la boda la abandonó ella tenía veinticinco años (porque ahora tiene treinta y dos) el tipejo trabajaba en una mutual (se veía un chico serio y decidido) la familia lo aceptó desde el principio, después de tres años y medio de noviazgo ambos andaban locos eran tiempos ya para un casorio inmediato.



Ella acaba de egresar de la universidad, andaba por las nubes con la idea, los planes uno tras otros, la burbujeante felicidad era cosa de todos los días… ella iba ser su mujer ella iba ser la novia mas linda, iban hacer su coreografía con Tabaco y Chanel de Bacilos, las tarjetas estaban circulando ya, en la casa los regalos no dejaban de llegar y en la habitación de la novia el ajuar…


“Un viernes nos íbamos a casar, todo era un alboroto yo estaba temblando de nervios, no tenia sueño no tenia cansancio, es que casarse no es como cuando decides que tipo de ropa vas a comprar, es una decisión crucial en tu vida… “ Me dijo en una de nuestras tantas conversaciones…



El jueves se despidieron como a las seis de la tarde, él llamó a la casa y dijo cínicamente que se desconectaría unas horas por lo de su despedida de soltero, que no iba hacer nada malo (solo pasarla con mujerzuelas y con los morbosos de sus amigos) ella le mando mil besos le dijo que no había problema además los que organizaban eran los compañeros del trabajo.



Ocho de la noche del Viernes: ella estaba espectacular, ella era la novia mas bella, la envidia de las primas, las hermanas de todas las solteras de la familia, se casaba con el buen Carlitos Cruz que de por si era analista de PYMES y como decían los amigos del barrio de la triste novia: “ganaba plata como mierda…”



“ hay hija hasta departamento propio tiene el novio…” murmuraban las viejas en las afueras de la iglesia.



El miserable de Carlitos Cruz jamás llegó, nunca dio la cara, la iglesia fue el escenario de una batalla campal, la familia de la novia presionaba a la del susodicho, el corazón de la novia iba estallar, no había remedio su amor estaba aniquilado.



“Carlos conchesumadre, que lo chapemos lo matamos, nosotros lo matamos primita” Le decía los primo Vera, esos vaguitos de buen corazón que viven en Florencia de Mora.



Ahí emergió el estado depresivo que ahora la caracteriza, después de ese viernes su vida hubo de cambiar de alguna manera, se sumió en la peor de las angustias y lo peor era que ya no podía desahogar, el médico le dosificó por algún tiempo un comprimido llamado Zoloft, ella intentó superar la situación pero todo empeoró y de un momento a otro los pensamientos suicidas le rondaron, los efectos secundarios del consumo de esa droga fueron el factor desencadenante para que la diabetes dormida que llevaba desde la adolescencia empezara a acentuarse… la crisis, la estaba llevando de cara a la muerte.



Tuvieron que operarla (no recuerdo de que) y desde hace un par de años viene inyectándose la famosa insulina, el trabajo mas que un digno empleo, según ella fue un gesto de lastima por parte del tío Edgar que es el dueño del Centro Medico en Sullana aunque no ejerce a totalidad su carrera, intenta trabajar con niños especiales, los ayuda al tiempo que ella lucha día a día con el cáncer que hace un mes le han detectado, a Dios gracias está en la etapa inicial y para combatirlo menos mal no serán quimioterapias las que lo ayuden sino un medicamento que unos amigos médicos de España le han recomendado un compuesto a base de algas.



La noticia ha sido una nueva puñalada en la herida que a duras penas en los últimos años ha venido cicatrizando, era suficiente con lo del canalla y con lo de las inyecciones semanales de insulina como para que después de su operación al páncreas le detectaran cáncer… (por todo esto ahora comprendo que este refrán es muy cierto: Los justos pagan por los pecadores) el destino me ha puesto a esta persona no puedo ser indiferente, jamás lo haría, por eso soy su amiguito virtual por eso la conozco y le he dado la confianza posible, porque es una ley de vida ser solidarios, ser humanitarios, es mas somos aliados y estamos juntos en esta lucha que desde hace unos días hemos emprendido contra tan inesperada enfermedad.



Cierto día a mi amiguita se le ocurrió dejarme un mensaje en el perfil de mi obsoleto live msn (perfil que nunca he usado) sus palabras han sido lindas, ella dice que soy su ángel (aunque en realidad sea todo lo contrario) dice que soy un chico maravilloso y que es una bendición el hecho de que yo ande en su vida (claro como amigos) en resumen se expresa muy bien de mí es una muestra de agradecimiento por la confianza por la amistad y por el respeto que nos tenemos, todo ha estado bien hasta que Aldo el ex de Ana (mi ex enamorada) un patita que al enterarse de que Ana empezó una nueva relación conmigo y que éramos felices (incluso mucho más que cuando ellos fueron enamorados) empezó a interferir en nuestra relación, intentó a toda costa que Ana terminara conmigo, sin embargo perdió en todos sus intentos, es un perdedor, es un dolido un egoísta un envidioso, lo digo porque en realidad lo es y me consta y lo diré en las siguientes líneas:



Hace una semana Aldo ha entrado a mi perfil de live msn y ha leído el lindo comentario que mi querida amiga me ha dejado y el muy cabrón comentó:



“que buen comentario, al principio creí que era tu mamá, pero segui leyendo y me dado cuenta de que es de una tía, por lo visto a ti te gustan las viejas rucas, a mi me daría asco salir con una tia que podría ser mi madre mucha suerte con esa tia que seas feliz jajaja….”



Gracias al comentario de Aldo, ahora me di el tiempo para escribir sobre la noble amistad que tengo con ella, a sugerencia suya estoy manteniendo su identidad en el anonimato, sin embargo acaba de enviarme un mensaje diciendo que sería idóneo escribir su nombre como para que ese tipo que se ha expresado mal de ella y sin conocerla sepa quien en realidad es: La Psicóloga María Teresa Villena Silva

Anexos:
- Que ridículo suena esto, pero este es el segundo relato que dedico a mi querido enemigo Aldo, el ex de mi ex, el primero lo pueden leer aqui:
http://juankgalvez.blogspot.com/2009/09/cronica-fiestera-parte-i.html

- De todos modos hay otro dicho que dice que hay que amar a los enemigos, saludos cordiales Aldo, para ti un abrazo desde mi habitación del tercer piso, Urb. Razuri - Trujillo – Perú.

Esa chamba inesperada...

viernes, 19 de febrero de 2010



Ocho de la mañana, Rafael timbra al móvil:
-Ohe primo, salió algo una chamba papaya, y que da buenas fichas, es por horas y de vez en cuando-
-llanto, a ver de qué se trata pes maestro-
-mira Juan, es facilito, nosotros reunimos las condiciones…-
-apura explica- respondo
-necesitan patas de un metro setenta pa arriba y lo mejor es que es por horas, buena paga maestro- me ilusiona Rafa.
-asi y que hay que hacer???- pregunto.
-es para Funerarias del Norte-
-que??? Ta on… y que tenemos que hacer??? ¿vestir cadáveres?- le contesto con espanto.
-nada Juan, solo tenemos que ponernos un terno negro y cargar el ataúd cuando sea necesario y nada mas, piensa cholo pagan cincuenta lucas por sepelio, alucina tres sepelios en una semana sin roche hacemos ciento cincuenta… habla tu dirás ¿vamos?-
Y asombrado le respondo:
-no pasa nada tío, no me cuadra ese negocio… no sé pero como que el ambiente, o sea ver sufrir a las personas y cargar cadáveres de personas que jamás en tu vida has visto… no ahí nomas primo, gracias por la llamada-
-‘ta que ya ves, arrugas, como tú me dijiste que te metías a chambear en lo que sea-
-si pero… trabajos del tercer tipo no compare, paso-
-ya pes hablamos… te llamo como quedamos pa’ ir al campeonato-
-llanto-
-ya pe primo cuidate-


El verano ya va por la mitad, personalmente me había hecho la promesa de trabajar a como dé lugar (ya que este verano se veía poco prometedor), este enero ha sido de días en la playa, el tercer domingo de enero lo pase por Puerto Morin con César y unos amigos, la pasamos chévere, tomamos muchas cervezas cusqueñas y bailamos en la arena con chicas que al día de hoy se han vuelto nuestras amigas de verano, comimos como tres variedades de cebiche… nos hemos tostado al sol y en la arena manejé una cuatrimoto que un viejo amigo que encontré de casualidad me prestó…


También la he pasado súper unos días yendo a dormir a la casa de Cesar, en El Porvenir , recordando los viejos tiempos, con el chino Jhan y con Gonzalo, esos días estuvimos inseparables y ebrios a la vez… bueno solo fueron dos días un sábado y un domingo.
El hecho de estar en nada y en consecuencia con un estado económico paupérrimo me ha llevado a buscar en el diario del día domingo los anuncios que vayan de alguna manera con mis capacidades. Desde asistentes de chef internacional hasta personal para limpieza de semáforos ¿Cómo dicen que no hay trabajo? De todos modos quiero algo más suave –tampoco soy un holgazán pero ya habrá algo por ahí pienso- y por ahí en un recuadro de 6 centímetros por diez, en un rotulo a todo color dice TELMEX PERU, jóvenes con estudios universitarios y tatataantos otros requisitos, al pie en letras mas chicas y en negrita: enviar el CV con foto actual al siguiente correo electrónico, indiscutiblemente esa oferta está atractiva e inmediatamente marco al fijo que muestran en la parte inferior y contesta un patita con voz de cómico ambulante (o sea algo ronco y fanfarron) y alcanzo a entender lo siguiente:


-mira broder, esto es totalmente diferente-
Y yo ataco no puedo perder más saldo de los preciados cinco soles que había cargado:
-es ventas verdad?-


Y el cómico me contesta: -si pero pucha esto no es intangibles, no importa que no tengas experiencia en ventas, vamos arrancar con unas campañas para arrasar con Telefonica, mira broder vente el miércoles a la capacitación y veras que te convendrá-
Lo pienso un segundo –que me queda- al final andaba en busca de chamba y esto al menos no era un trabajo como el de vestir y cargar muertos.
-ya compare el miércoles estoy por ahi-


Un par de reuniones algunas dinámicas en grupo y listo.
Ahora salimos todos los días en caravanas de diez a quince personas, uniformados con los colores de TELMEX y estamos vendiendo milagrosamente, será que la gente anda cansada de los elevados recibos que paga a la competencia.
El sábado pasado estuvimos en un centro comercial de la ciudad y hubo un sorteo para ver quien se disfrasa y hace el ridículo saludando a la gente y repartiendo volantes, menos mal que no me tocó (con este calor hubiera muerto deshidratado ahí metido en ese disfraz de esponja) sin embargo la mala suerte se la llevo Silvia una chibola de diecisiete años que creo es la sobrina del jefe de grupo y que por su cara bonita anda de anfitriona, Diego anda templado afanoso, tras ella (bueno creo que todos, porque la verdad está bien linda la flaca).
-puchaa noo no puede decir- dice Silvia


-ya caballero flaca es solo un par de horas como pa que quemes grasas- le bromeo
Y otros compañeros se ríen, bueno no todos porque Diego daría la vida por ella:
-Silvia si gustas yo me pongo el disfraz y tu repartes los globos y la publicidad-
-en serio Dieguito???- le dice toda coquetona
-claro flaca normal, lo hago por ti- le contesta todo baboso.
Nosotros nos burlamos, pero ella lo defiende:
-hay chicos no sean así-
Y nosotros picones (mientras diego se pone un traje similar al de Barney) en coro le gritamos a Diego:
-hay siiii chiiiicoooos-


El verano esta que cobra fuerza, todas las mañanas conozco gente y estoy aprendiendo los trucos del buen vendedor, no me ha ido ni mal ni perfecto, ya tengo algunas ventas a mi favor y ya estoy pensando en la quincena que es cuando nos depositarán lo del básico y las comisiones… este verano como lo repito es poco prometedor y para suerte mía no hay planes amorosos, me he dedicado a escribir garabatos para este blog y a navegar en internet, a leer y a ver videos para persuadir a la gente en la venta de telecomunicaciones, aunque no voy a negar que me he sentido como esas caricaturas de antaño la de los Looney Tunnes, cuando el pato Lucas anda de vendedor, con traje y corbata y en la mano una maleta llena de productos novedosos, ahora en la mañana al tocar una puerta pensé en eso y he tenido un ataque de risa… lo he tomado así: estoy que la sudo, estoy que me gano los frijoles, hasta que agarre cancha si no ya se verá…
Van más de diez días en TELMEX y ya falta poco para la quincena, no me va de maravilla ni tampoco me va pésimo debe ser que soy uno de los pocos del grupo que nunca ha trabajado en ventas bueno será para aprender ( claro que se aprende) sobre todo la interacción con personas desconocidas ahí aprendes a persuadir a los clientes o también te pueden pasar algo mejor por ejemplo cuando alguna flaca interesante te pregunta cómo es eso de que el internet cuesta setenta soles, ahí es cuando uno ataca ahí a uno le pueden pasar dos cosas: fácil te pones nervioso hablas como robocop y haces el ridículo o tal vez te sientes iluminado por alguna fuerza sobrenatural y sonríes descaradamente y hablas y hablas como si estuvieras flotando como si estuvieras bailando ballet para que al final claves el tiro de gracia:
- ¿entonces me darías tu número o tu correo o tu dirección? Fácil te visito uno de estos días, no dejes pasar esta oportunidad- y ta ta ta floro y más floro.


Esta nueva chamba está divertida, aunque claro ya no tengo mucho tiempo para estar pegado a mi fiel computadora igual por cada cosa nueva que me pasa en la chamba, pienso en escribir y entretener o aburrir a la gente desconocida que lee este humilde blog…


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ESTE ES EL VIDEO DEL BUEN VENDEDOR:









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Eugenio (Parte II)

jueves, 11 de febrero de 2010


II



El anciano camina a toda marcha hacia el primer teléfono (en la esquina), cercana una carretilla donde venden un aparente caldo de gallina, le pide el favor a Pinto (el policía que hace su ronda nocturna por la Avenida Puerto Argentino y Villarreal) que en su libreta busque el nombre de Bruno y le dicte el número... después de tres intentos, nadie contesta:



-Pinto revisa, te has equivocado hijo-
-nada maestro, permítame yo marco…-



Al otro lado de la línea, la bulla es fatal, Bruno es el hermano menor de Eugenio, es un cincuentón al que le falta poco para pasar a la fila de los sesentones, de esos que se la pegan de playboy, aunque en este caso tiene razones de sobra para serlo, posee buena apariencia, tiene cierto aire a Pierce Brendan Brosnan, además de haber nacido el mismo año, el mismo mes y tres días después que el actor (19 de mayo de 1953), su alto ego lo hace decir que es la versión latina del actor a pesar de no ser famoso y de no tener millones, se jacta de tener lo básico que un Casanova como él puede necesitar, es un oficial retirado del ejército, vive en un departamento que compró después de vender su casa ubicada en la villa militar y por si fuera poco conduce un Hyundai Elantra ‘99 y como él suele decir es un seductor nato y neto…
-no pasa nada, no contestan maestrazo…-



Este cojudo, donde andará… no me arrepiento carajo de haber venido a vivir solo, con esa vida de locos, jamás podría vivir…



Ahora Eugenio camina sin advertir peligro alguno, sabe que la noticia que oyó hace minutos en la radio puede ser una pista directa para dar con el paradero de Gustavo, ¿pero quién es ese hombre? ¿Por qué ha causado semejante sobresalto en su persona? ¿Será un enemigo del pasado? ¿Aun antes de su muerte Eugenio tiene cuentas que saldar?
Esta madrugada Eugenio no ha dormido, sabe que Gustavo no está muerto como todos pensaban, sabe que puede desentrañar los misterios de su pasado, además tiene ganas de matarlo, la venganza seduce y aprieta los puños como en sus años mozos… (Bruno ‘jueputa donde andas, tenemos que buscarlo, tenemos que adelantarnos a la muerte que me persigue, porque yo siento que me queda poco tiempo, huevón es por la familia, es por nuestro pasado es por Ariana…) piensa.

Ha empuñado un lapicero y en una radio cualquiera pasan una canción que traspasa todo tipo de corazones (incluso el suyo que últimamente anda endurecido por la soledad)… transcribe tan rápido como cuando hacía de periodista allá por los setenta en Lima… la letra esta buena… con este tema la Marita se muere, piensa.
Siete de la mañana: En el Cienfuegos, en la mesa número tres (la única que Eugenio viene ocupando desde la primera vez que entró al lugar) se oye el tintineo de una cucharita de alpaca sumergida en el fondo de una tacita de cerámica color crema, Eugenio endulza su café con esa elegancia que de los años ha heredado, no ha descansado como debería, igual siente que se aproxima una aventura como las que leyó en ciertas historias policiacas, una búsqueda detectivesca se aproxima y lógicamente Eugenio y Bruno no han de parar hasta oír de los labios de Gustavo pedir ese perdón que tarde más que temprano ha venido retrasándose.
Tomando la mano de Marita, Eugenio se despide, teme no volver:


-Marita, mi amor… no me veras en un buen tiempo, tal vez no regrese, ten quédate con mi pañuelo, y si en este viaje que hoy voy a emprender me encuentre al fin con la muerte… dejaré dicho que te hagan saber, para que como en las novelas vayas acompañada de tu marido y me eches un puñado de tierra o una rosa del color que quieras…- le dice mientras besa la fruncida mano derecha de Marita…
-viejito loco que cosas dices???, creo que esas novelas que lees te han hecho perder la razón, tu eres una mala hierba, aun no te puedes morir…-
-me veo obligado a resolver ciertos problemas de mi pasado, hoy mismo viajo con Bruno-
-es en serio??? Y a dónde vas???-
-a mi regreso, bueno si es que vuelvo vivo, te contaré…-
-hablas como un loco, Eugenito-
-Marita, te dejo mi pañuelo con olor a viejo, aunque mi amor no pueda porque tu corazón ya está cercado por ya sabes quién…-
Marita se ha sacado el mandil, lo abraza…
-te cuidado Eugenio, yo te espero mi corazón y por si las dudas, esta relación no es real, deja que pase lo que tenga que pasar por favor… -
Ha sujetado el pañuelo, lo ha puesto entre las manos de Marita y lo estruja con el sentimiento pusilánime de que quizá ese sea su último adiós (la mirada, el momento, el aire desabrido en la ventana, la canción que pasan en la radio y los bucólicos ladridos que dan en frente los mismos perros de la madrugada, lo delatan…) Hay malos presagios en el ser de Eugenio y teme no volver vivo para imponer por fin, aquel beso en los perdurables labios de Marita…
-y así en cuerpito te vas??? No llevarás algo??? –
-viajo con Bruno no te preocupes… no que no Marita???-
-viejo picaron…-
-me tengo que ir… pero vivo o muerto vuelvo…ya lo sabes y cuida de esa pañoleta…y no la descubras hasta que me vaya-
Eugenio como siempre, ha dejado diez soles en la mesa…
-cariño!!! No hay porque- sentencia Marita.
-mujer no es por el café, es por ti-
-Ahora si me voy… no vaya ser la mala suerte de que venga tu queridísimo-
-cuidate mucho… te espero corazón-
-volveré en un cinco… amor-

El sol está avivando el doceavo día del mes de noviembre, Eugenio se quita el saco y en milisegundos (al sostenerlo en el hombro) ha pensado en ese viernes remoto cuando en la esquina de la calle Arequipa y Unión escuchó por vez primera esa canción de los Iracundos que habla sobre un tipo que va caminando con el saco sobre el hombre buscando su destino sin importarle la gente… aunque en la canción dan la idea de un joven soñador, él en cambio es un tipo que ya va por las ultimas horas del día; igual se ordena los cabellos caídos y se ha encaminado en busca de la última porción de destino que la vida le ha concedido, avanza hasta la avenida Puerto Argentino en busca de un taxi, no ha llamado al hermano para tomarlo por sorpresa… se ríe por la impresión que se llevará Bruno al verlo de un momento a otro.



-Bruno, toda la vida maridazo… huevón- piensa, luego ríe tres veces mientras un Tico se le acerca.
-cuatro soles jefe- le propone el taxista
-ok, ok , vamos – acepta Eugenio, se acomoda en el asiento del copiloto… mientras enciende su primer cigarrillo de la mañana



Marita, a toda prisa ha subido al dormitorio… parece que el cine mexicano la ha vuelto más sentimental de lo que ya era… se siente en el clásico papel de la mujer que corre a llorar a escondidas (en silencio) y sin consuelo al ver partir al hombre que ama… se ha sentado en la esquina de la cama, con las manos sobre las piernas, con el pañuelo en el pecho y con la vista hacia el vacio, hacia todas partes y a la vez a ningún lado… piensa que ha sido una tonta, sabe que debió aceptar al viejo de Eugenio, porque tal vez ya no vuelva jamás, su hermano Bruno es un desquiciado, mujeriego de mierda a donde se largan??? A donde llevan al último hombre de su vida??? ¿Por qué él tenía la plena seguridad de que la muerte anda pisándole los talones? El pañuelo ha empezado a humedecer a causa de las cuatro lagrimas que se han precipitado de la marchitada faz de Marita, el perfume de Eugenio se ha disuelto con las cuatro gotas que se han desprendido del dolor de Marita y por supuesto ella no quiere que eso suceda, ha recordado las palabras de Eugenio al despedirse:


-… y cuida de esa pañoleta…y no la descubras hasta que me vaya-
-¿Qué cosa…?- Marita no lo ha dudado jamás y ahí está en un papel bond con la letra corrida de Eugenio, escrita una canción que más parece una carta…
Esta canción hablaría por mí, incluso después de muerto…




A placer,
puedes tomarte el tiempo necesario
que por mi parte yo estaré esperando
el día en que te decidas a volver
y ser feliz como antes fuimos

Sé muy bien
que como yo estarás sufriendo a diario
la soledad de dos amantes que al dejarse
está luchando cada quien por no encontrarse

Y no es por eso
que haya dejado quererte un solo día
estoy contigo aunque estés lejos de mi vida
por tu felicidad
a costa de la mía

Pero si ahora tienes
tan solo la mitad del gran amor
que aun te tengo
puedes jurar que al que te tiene lo bendigo
quiero que seas feliz
aunque no sea conmigo…



Marita se siente agotada, no devastada (porque sus esperanzas son las de volver a verlo), intenta contener un grito de amor, quiere perderse en la impotencia, le da igual gritar o no, la canción ha sido un disparo certero a su ansioso corazón, tienes que mantener la calma, Marita mantén la calma, esto te puede hacer daño, (se repite para sí misma) como un autómata… se ha ido y lo acabo de perder, lo he tenido siempre aquí, toda la vida a mi lado, eres un tonta Marita , se repite una y dos veces más. El destino (es verdad y aunque suene tonto) es impredecible… ahora Marita no puede escapar del dolor que le ha causado la partida de Eugenio… ahora el transcurrir de sus días –quien sabe- jamás vuelva a ser igual, obviamente la vida hostil que lleva con el marido empiece a fenecer…

-si tu no vuelves yo iré a buscarte- piensa desesperada a punto de morir…

En la puerta una voz acaba de articular la siguiente palabra:
-¿a quién piensas ir a buscar?-

Un sonido seco ha estallado, los perros en la acera atónitos presienten quizá un mal designio, el en el cielo una nube intenta por unos minutos cubrir el brillo solar y Marita ha enmudecido…

¿Conitunará?
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Esta es la canción Eungenio le dedica a Marita:


PARA LEER LA PRIMERA PARTE ENTRA AQUI:
http://juankgalvez.blogspot.com/2009/12/eugenio.html