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En deuda contigo…

miércoles, 26 de enero de 2011


En deuda contigo…

1. Cómo podría pagar lo que aprendí de ti, como podría compensar lo que aprendimos juntos… Julieta un día me dijo algo así: Vas a aprender más con los sufrimientos que con los placeres, tienes que aprender a levantarte y a seguir caminando cada vez que te caes. Esto te va pasar…. Esto pasa.

2. No puedo saldar la emoción grande que siento cuando cada día que veo tu rol de madre comprendo que eres más sabia, noble y generosa que yo.

Y no es necesario que sea tan explicito para expresarte porque eres TAN GENEROSA, te agradezco por esta luz en nuestro camino, no sé cómo pagarte es que ya estoy comprendiendo la lección… ya sé que tenía que pasar por ese sufrimiento para crecer, para aprender, para ser más fuerte.

3. Ojala me alcance para saldar esta deuda… gracias por brindarme consejos cuando al principio yo lleno de inmadurez solía quejarme de todo, gracias por tu tiempo, Julieta me dan ganas de escribir tu nombre… gracias y no sé cuánto te deba por tu carácter amoroso y al mismo tiempo temperamental…

4. Cuánta razón tuviste desde el inicio (de nuestro viaje) cuando dividimos nuestro tiempo… cuando siempre me hablaste del amor de tu vida… de ese pequeño querubín que es el dueño de tu generosa y desprendida y abnegada labor de madre… Julieta cuanto te debo porque me enseñaste el amor de una manera nunca antes vista en mi vida: viviéndolo y sufriéndolo y gozándolo, todo a la vez, me siento en deuda contigo y con tu pequeño ángel porque aun ahora, con todo y lo que nos ha pasado no dejas de corregirme, de advertir mis deslices y emocionado siento después de estos tres días azules que hemos pasado juntos, que también sabes comprender…

5. Soy feliz… cuando estoy junto a ti… no importa si nos quedan cinco o tres minutos, no me importa el lugar… solo con tu presencia recupero la intensidad de nuestro amor. Y sobre todo, debo darte gracias por las cosas buenas que me has dado (comenzando por tu amor y terminando por el milagro de una vida que está entre nosotros… gracias por dejarme ver de cerca a nuestro pequeño ángel…) y debo dar gracias también a las cosas que el azar ha querido poner en nuestro camino, debo agradecer por hacerme ver mis tropiezos… para que aprenda a caerme, a levantarme, a ser fuerte y saltar más alto, y a sortear aquellos obstáculos que me tumbaron la primera vez, pero que no me dejarán tirado en el suelo, lamentando mi suerte. Cuanto de debo???

6. Sexta vez que en Ares pongo Nadie te amara como yo de Dilan & Lenny: y doy saltos en mi mente y me siento enamorado… mas enamorado… me gusta esta noche, llena de silencio en el tercer piso que habito… algo friolenta, me gusta mirar sobre la mesa tu fotografía enmarcada… acabo de recibir una llamada y son buenas noticias y eso me mueve mucho mas… si algo te debo deben ser tus enseñanzas… tus cariños tu voz nasal tus ojazos que hoy estuvieron a milímetros de los míos… dime cuan numerosa es mi deuda… dímelo por favor…

7. No es suerte, claro que no… nosotros nos encontramos en ciertas circunstancias y empezamos este noble viaje… gracias también porque me hablaste que la vida es un recorrido accidentado por un número de obstáculos cada vez más peligrosos, que, si eres valiente, aprenderás a ir sorteando, al mismo tiempo que preservas el aplomo y la sonrisa, pues tu me dijiste que pasaste por muchas dificultades y a pesar de todo sigues sonriendo a diario.

8. Me siento en deuda contigo porque aun después de mis torpezas me has dado estos días azules para alcanzarte… séptima vez, octava vez y por enésima vez seguiré escuchando la misma canción.

Besos, Abrazos…

JC

las hermanas gemelas mas lindas… del mundo…

miércoles, 15 de septiembre de 2010





En estos días, mientras a diario tomo varios micros para ir a la universidad o para volver a casa, viendo la vida pasar a través de esos vidrios, ver las avenidas congestionadas, escolares y transeúntes caminando en todas direcciones, me puse a pensar en lo que inevitablemente está pasando (el correr del tiempo) y sentí que hace mucho que ya no escribo cosas que no tengan que ver con el amor… por eso hoy día voy hablar de mis hermanas (de Raquel en sí) -es que- es la vida misma, es el pasar del tiempo… eso te hace entender que ya no tienen quince ni diez años… (Porque quizá nuestros mejores recuerdos o mejor dicho lo recuerdos más tiernos y llenos de amor fraternal son los que vienen de nuestra infancia y hoy día siento nostalgia al sentirlos tan lejanos, casi inalcanzables).

Entonces, el tema ya estaba planteado, en esta primera semana de universidad decidí escribir sobre Raquel -ha sido complicado escribirle- aun así; aquí voy…:

Iba dándole vueltas al asunto, iba planeando el titulo, se me ocurrieron cosas como: “La vida loca de Raquel” (pero en honor a la verdad Raquel no es ninguna loca, ni mucho menos lleva una vida excéntrica) otra opción fue: “La vida apresurada de Raquel” (esto sonaba mejor porque siempre anda apresurada) pero no me convencía… necesito un titulo que la represente que se identifique con la personalidad de mi hermana… dos días después di con: “Mi vida a lado de dos mujeres…” (Claro pues porque vivo con mis hermanas gemelas y esto podría representar mi rutina junto a ellas) sin embargo no me convencía y hasta el día de hoy no he pensado en como nombrar estas líneas que describen desde mi perspectiva la vida de mi hermana Raquel.

¿Hay maneras de cómo una hermana menor, te puede llamar?... Raquel, se refiere a mí según su estado de ánimo, a continuación algunos ejemplos:

1. Hermanito (Cuando está de buen humor… cuando hay necesidad de favores)

2. …hola (cuando llega de la universidad, con cierto cansancio)

3. … oye (cuando su humor se está caldeando)

4. hey…hey!!! (cuando me hago el de los oídos sordos)

5. Juan Carlitos… (cuando la estoy pasando mal)

6. Sonsito… (cuando resulto con bromas sin sentido)

7. Hay algunos otros sobrenombres que… por conveniencia prefiero no divulgar.

Entre las dos hermanas que tengo, Raquel resultó ser la menos cariñosa… será que últimamente su carácter ha adquirido cierta fortaleza?... creo que sí y es por eso también que ahora echo de menos sus cariños, esas muestras afectuosas de cuando éramos chiquillos de cuando jugábamos a la orquesta, o cuando yo era el camarógrafo y ellas las Dalinas de Nubeluz… qué tiempos aquellos (y luego dicen que no es bueno vivir del pasado)

Raquel pasó del mundo despreocupado de la secundaria en el colegio Santa Rosa… a las complicaciones tempraneras de la universidad:

- porfavor!!! Juan Carlos no me vengas a decir como tengo que estudiar… si parezco un disco rayado al repetirme todo esto de memoria… es mi problema hermanito… no sé te pondrás tapones… porque así estudio…- (me dijo una madrugada cuando en mi habitación memorizaba en voz alta, temas básicos sobre psicología… obviamente no pude dormir… al fin yo terminé aprendiendo tanto como ella y nunca se me ha de olvidar…: El Psicoanálisis es un método para la exploración de los procesos psíquicos… o las funciones psicológicas son…)

Raquel a diferencia nuestra… tiene un carácter tenaz y si de estudiar se trata… se da integra, yo la veo a diario… su extenuante vida… a veces me alarma… la admiro y siento ese orgullo, porque es y será una mujer exitosa… aunque en las tantas noches cuando frente a la computadora me conversa sobre su añosa relación con un chico al que no conocemos a cabalidad, la siento un tanto frágil… será el amor??? Puede ser, pero más que eso, yo veo las cosas de otra manera porque somos mundos distintos… al final… siempre le digo que cuente conmigo, que su confianza es lo mejor que ha podido compartir conmigo… y desde luego nos sentimos más hermanos aun.

-Raquelita, oye ya pues… no seas mala… Mira Roberth está sentado horas al frente… que no piensas salir??? – Le dije hace mucho tiempo cuando su relación estaba en crisis (claro también me puse en los zapatos del chico… guauuu yo nunca hice algo parecido… Corrección: recientemente lo hice, y no… es como un castigo… esperar por la mujer que amas… y que ella te asfixie con la frialdad de su indiferencia, es fatal… es frustrante.).

-Hermanito un favor… puedes ir a recargarme el celular???

-que??? Seré tu hincha-

-asuuu, k con esas?

-toy cansando gordita-

-si fuera para tu conveniencia, salieras volando no?

Y yo por fastidiar: -mañana recargas son las once de la noche piensa-

-a yaa perfecto… yo no ruego a nadie… chau chau no te necesito-

Como es que una mujer puede ser tan resuelta… y tomar decisiones así en segundos… yo actué así, tal vez por la tendencia fastidiosa que tenemos la mayoría de hermanos mayores hacia sus hermanas menores…

Al rato tocando la puerta de su habitación:

-baaaa hermana que… uno no puede hacer bromas???-

Y ella…: - te pasas… quema sangre eres…no? -

Resignado… salí hasta la avenida, sobándome las manos… (Que tal frio), y todo para que hablase con el enamorado… se entiende… yo en ese aspecto no soy celoso… pues lo veo así:

1. No soy egoísta… por lo tanto no podría evitar que mi hermana sepa lo que es amar…

2. Si mi hermana es feliz con Roberth… en buena hora yo también estoy contento y feliz por lo lindo que está viviendo junto a él… aunque a veces no me cae por que anda jugándome bromas pesadas… ¿ejemplos? Ok aquí va uno:

Llegando a casa lo encuentro parado junto al poste, obviamente esperando a Raquel y me dice: “ hola cuñao…

O sea… queeee???... me dijo cuñao??? Así como así?? ¿Que no hay respeto? pensé…

Entonces en mi calidad de hermano mayor enfilé mis baterías… pues si él se las daba de vacancito yo también, y le dije:

-“mira comparito… el que mi hermana haya tenido la desventura de enamorarse de ti… no te da derecho a que me llames así…”

Luego puso cara de susto:

ejemmm ehh yoooo

Pero lo volví a interrumpir:

-“pensando pues hombre… no te adelantes… así como amigos estamos bien…”-

Y me dio una sonrisa calculadora… y yo como para demostrar mis modales, le tendí la mano… y sellamos un buen saludo de amigos… más no de cuñados… pero que se hace… como dice la canción: Nadie sabe lo que vendrá… a mi hermana la veo hace años hablando, peleando, saliendo… con el mismo chico… y eso no preocupa si no por el contrario… te da la impresión de que algún día se tendrá que ir… se tendrá que casar tendrá que hacer su vida… su familia… porque así pasa cuando uno está embargado por los síntomas fascinantes del amor… sueñas y sueñas… solo le pido a Dios que a Raquel le vaya todo bien… claro con o sin Roberth.

Raquel… nunca me puse a pensar qué significado tiene esas seis letras… y por aquí en internet en un foro encontré que Raquel significa La oveja de Dios”…
increíble… pero cierto… quien como ella… y si se preguntan porque le pusieron ese nombre??? ahh pues aquí voy:

La hermana menor de mi madre lleva ese nombre y obviamente en alusión… mi papá dio luz verde y aquí la tenemos con veinte setiembres en su haber… con una carrera de psicología que de seguir como hasta ahora, ha de terminar en tiempo record y con honores… (ya me imagino cuando lea esta parte, seguro dirá: no como tú… ) es que, no sé si ella se complica tanto o la carrera le ha impuesto un sinfín de quehaceres… el hecho es que la veo llenando test psicológicos, algunos de los cuales nos aplica a nosotros… también la he visto experimentando con un graciosísimo ratón de laboratorio, al que llama Skinner… jajaja ese nombre me da risa…

¿Cómo es que no duermes…? O te pasas perdiendo el tiempo con ese chico o todo está muy complicado en la U???

Y ella tan objetiva en sus respuestas… me calla:

-hay Juan Carlos no estoy de humor para dar explicaciones… bájame el volumen y duérmete ya-

La quiero… y le contesto:

-buenas noches chanchita-

Se hace la que no escucha nada y yo una vez más quemando sangre:

-buenaaass noches chanchiiitaaaa-

Y la niña que siempre será, me contesta:

-buenas noches hermanito-

Ya acostado, los ojos cerrados, bajo mi frazada recuerdo muchas cosas que hacíamos cuando éramos niños… y dos lagrimas quieren salir… mejor dicho salen… y me quedo dormido pensando en que algún día debo escribir algo para ellas…

Si me preguntas ¿Cómo podría definirte?... me quedan cortas las palabras… pues Raquel es, segura de sí misma y muy humana. También es práctica y racional cuando se trata de resolver situaciones nuevas. Es sociable y cariñosa (a veces) y en lo que se parece a mi… es que también tiene su lado sentimental (aunque no lo demuestra es romántica y una que otra vez la he sorprendido escribiendo cartas) no sé si sea atenta con su enamorado… pero conmigo, con mis hermanos es muy atenta… cuando cocina sobre todo… ufff ya quisiera probar ahora mismo ese lomo saltado que le sale a la perfección… la veo meneando la sartén y ese olorcito… que impide pensar en otra cosa más que en comer… Raquelita es tan detallista… le pone tanto cariño a su arte culinario… que cuando ella cocina… el almuerzo es casi solemne… su juguito de maracuyá… el arroz, las papitas fritas en su punto… y todo con un aroma…que de seguro al más exigente paladar podría cautivar.

-hermana bailas???

Raquel tiene su… como dijera mi primo Carlitos... tiene su swing… baila bien, se da una vueltita… las manos para arriba y es divertida… tanto o más que yo… en su sonrisa podrías encontrar dibujado toda esta serie de virtudes que estoy describiendo… sus ojos chinitos… se hacen dos rayitas… y a veces me contagia… y reímos… como locos… hasta porque Elvira se ha quedado dormida… y ha puesto una cara como si estuviera chata…

Hace una semana… la estuve pasando pésimo… sabía, le conté que tal vez la mujer de mi vida se iba para siempre… me habló durante el almuerzo… mientras… yo jugaba con los tallarines… y ella habla y habla… desde un punto psicológico claro… pero lo más lindo a parte de sus palabras… fue cuando yo veía la tv acostado en la cama… y notó que realmente estaba deprimido… se me acercó… me puso una carita de ternura… y me dijo: “un abrazo de un conejo…” y me dio un gran abrazo, creo que el mejor en toda nuestra vida… me trató como a un niño… como a un niño desconsolado… respirando su perfume… cerré mis ojos y la abracé… quise llorar… pero no se pudo… creo que me contuve… la vi acercarse al espejo… la vi buscando su rímel… la vi rosearse un poco de colonia… la vi descolgar la bufanda… la vi coger su bolso… y se despidió de mi… y me dejó en las manos de Elvira…

“sal sonsito… anda con Elvira… no te quedes en la casa…”

Enrique Iglesias…

Ni hablar… Raquel… es su fanática declarada…

es un papi dice… ” Mientras en el monitor, circunda su silueta, mientras lo vemos cantar en el videoclip que junto a Juan Luis Guerra interpreta: “Cuando me enamoro”...

dime que no es un churro” Le dice a Elvira…

Y Elvira con una cara de embeleso dice: “ siiiiiii, es un papacito…

Yo escéptico prefiero callar… En seguida Raquel empieza hacer ritmo con las manos y se siente una fan mas… nos contagia… y en coro los tres gritamos como locos: “CUANDO ME ENAMORO…A VECES DESESPERO CUANDO ME ENAMORO… CUANDO MENOS ME LO ESPERO ME ENAMORO…”

Eso sí que está bueno… mi vida no hubiera sido igual sin mis hermanas gemelas… sin Elvira, sin Raquel Gálvez Velásquez… nos servimos cada uno una copa de vino… y brindamos… porque en este tercer piso estamos solos… porque somos un equipo… porque siempre hay altibajos… igual… siempre la pasamos de pelos… y claro por ahí mi gato Junior… sentado por aquí a la derecha… cerca a ellas… somos una familia… hermosa… ¿si me preguntas… a quien quiero más?... a las dos por igual… solo que hoy es el turno de Raquel… ya mañana escribiré sobre Elvira… físicamente son iguales… (Corrección: eran iguales) sin embargo tienen cualidades misteriosas que las unen… cosas como sus pensamientos que muy seguido coinciden… sus presentimientos que siempre nos han sorprendido… y ese amor… ese buen corazón… que solo ellas, las mujeres Gálvez… han heredado de mi madre…

2.15 Am: Acabo de volver de su habitación… el televisor prendido y la ventana entre abierta… Elvira dormida con los lentes puestos… Raquel… junto a un peluche que de seguro es un obsequio del chico descrito líneas arriba… apago la luz y el reflejo del alumbrado público se cuela por las cortinas… pienso en los años que llevamos juntos… y en los que nos quedan… debo ser yo??? O debe ser el hecho de tenerlas a mi lado??? Siento como un suspiro se me escapa… mejor salgo en puntillas… no se me vayan a despertar… conteniéndome el deseo… de abrazarlas… y de tenerlas a mis costados… como la mañana remota de enero de mil novecientos noventa, cuando mi papá me llevó a conocerlas… en el segundo piso de la maternidad del entonces hospital Obrero… mi madre: vestida con una bata blanca… y para cada costado… ellas… tan chiquitas… que me parece increíble… habían llegado… para compartir su vida conmigo… habían llegado cuando yo estaba por cumplir cuatro años… parece mentira pero lo juro, yo recuerdo esa escena… desde siempre… y jamás hasta el final… lo he de olvidar… son tantos los hechos que he pasado junto a ellas… que en este momento puedo cerrar los ojos… y todo se desencadena como una serie de fotogramas…

Raquel y Elvira cuando tenían aproximadamente tres años hablaban monosílabos como:

-calos…calos… ma, pa…-

Juan Carlos, recuerdas cuando estabas bajando las escaleras y te tiré un botellazo en la cabeza…??? ” Me recuerda Raquel… lo que pasó un día cualquiera de nuestra infancia…

si si lo recuerdo hermana… y el envase era retornable…que dolooor… desde niña ya tenias arranques extraños” le digo.

Juan Carlos y cuando yo me ponía tus zapatos…cuando yo hacía todo lo que tú” Me dice Elvira cuando recordamos nuestra niñez…

“siiii y cuando Raquel se envició con el nintendo… cuando pasaba horas jugando Galaxias…” Nos recuerda Elvira… cuando niña Raquel aprendió a jugar nintendo… y reímos como tres niños… mientras pasamos los días en la universidad… en Razuri y en un restaurante aquí a la vuelta… todo al mismo tiempo… todo mientras nuestros padres… a ocho horas… han de pensar en nosotros… presiono “Ctrl+g”… y me siento de mil maneras… siento que parte de mi vida son ellas… como podría compensar… todo lo que han hecho por mi…??? Creo que es inalcanzable el valor… de su fraternidad…

Me llamo Juan Gálvez… y tengo a las hermanas gemelas mas lindas… del mundo…

Trujillo 15 de setiembre de 2010


MEMORIAS... el tiempo del terrorismo (PARTE I)

sábado, 10 de octubre de 2009



Decíamos:

- Angasmarca… Angasmarca, ya llegamos, ya llegamos!!! Ya llegamos a Angasmarca… arre!!! -

Al principio mis hermanas, luego yo, luego todos… era aproximadamente el año mil novecientos noventa y tres (prometo corregir las fechas cuando le pida una pista a mis padres)

En esa época la carretera se encontraba en un estado catastrófico, el bus que nos trajo desde Trujillo nos dejó en Cachicadán, un pueblo a tres horas de Angasmarca y en consecuencia el viaje debió de continuar a lomo de caballo, bueno al menos yo y mis hermanas… porque mis padres y un señor que nos fue a esperar al que por esos lares es llamado arriero (de los que ahora se han extinguido prácticamente) tuvieron que caminar, guiando la diligencia, controlando el caballo y el asno que mis hermanas y yo montábamos, hoy al recordarlo siento cierto pavor. Como no si mis hermanas apenas tenían tres años y yo cinco y desde luego no era cosa de juegos montar un caballo por esos empinados, polvorientos y serpenteantes caminos que nos conducían a Angasmarca, al Angasmarca de nuestros amores…

Para un niño todo es felicidad, para un niño no hay adversidades… quizá empezó a llover, quizá el camino era el más calamitoso de todos, eso no importaba, porque éramos felices caminando hacia Angasmarca, sobre todo mi padre que junto a nosotros (como decenas o tal vez centenas de Angasmarquinos) había escapado huyendo de la barbarie ocasionada por sendero, ahora al volver, al sentir esa seguridad que daba el establecimiento de una base antisubversiva del ejército peruano en el mismo Angasmarca, hacía que la confianza y la esperanza de paz renazca y en consecuencia por cada paso que dábamos, en nuestros rostros se dibujaban ciertas sonrisas, eso sí todo era con disimulo porque la verdadera explosión de carcajadas sonrisas y más risas iban a ser cuando al fin pisaríamos las calles de Angasmarca, cuando al fin habríamos de estar en nuestra casa… en nuestra casita.

Yo que en ese verano había aprendido a leer, no comprendía eso de que: “viva la guerra popular” ni mucho menos sabía quién era ese tal “Gonzalo”… no cabía en mí el por qué pintaban las casas si esos pueblos eran lejanos, solitarios ¿Qué gente podría leer esos anuncios? aunque por las conversaciones que tenían mis padres y todo mundo, sabía que eran los terroristas, los terrucos… los que un año atrás cuando estábamos en Angasmarca:

Irrumpieron en el pueblo para hacer su mitin y azuzar a la gente… justo ese día mi abuelita Bertha estaba horneando pan (su pan de insuperable sabor) y la puerta sonó dos tres veces no lo sé porque en esos días no sabía contar quizá tuve cuatro años… fueron a pedir pan y mi abuelita condescendiente les dio todo lo que solicitaron. La puerta cerrada, mi mamá cargaba en la espalda a una de mis hermanas, mientras mi abuelita hacía lo mismo con la otra y yo cogido muy fuerte apretaba la mano de mi madre, mientras en la calle se escuchaban los gritos de esos señores que entre sí se decían compañeros…

-hija el Juan no viene- le decía mi abuelita casi llorando a mi mami…

-seguro se ha escondido por ahí ya no demora – daba aliento mi mami

Yo calladito, mis hermanas mudas como si en ese instante alguien nos hubiera advertido que no deberíamos hacer el menor ruido, como si fuéramos conscientes de que esos señores que arengaban en la calle eran los chicos malos del filme… y yo forzadamente intentaba sacar mis conclusiones pero era imposible y en lo único en que podía ayudar era con mi silencio… Mi abuelita se subió en el terrado para ver entre las rendijas de las tejas, para ver a su hijo quien sabe podría estar ahí en medio de los jóvenes desafortunados que habían sido reclutados para formar parte de los compañeros. Felizmente mi papi esa tarde había salido a la chacra de mi abuelita y por ahí había conseguido un escondite y gracias al cielo no cayó en manos subversivas…

Ellos eran los que pintaron todas las fachadas de las casas que pude divisar a lo largo del camino, ese color rojizo ocre, me llenaba de temor sin embargo verlo a mi papi seguro de sí regresando a su tierra después de estar meses exiliados en Trujillo, era lindo y sus pasos cada vez eran más firmes y moríamos por llegar a la asomada para al fin ver a nuestro añorado Angasmarca… techos naranja, arboles y el río discurriendo al pie del gran peñón al pie del hermoso cerro de Angasmarca.

Líneas arriba, decía que para un niño todo es felicidad aun en los momentos más críticos porque de hecho ese inmemorial viaje que ha quedado grabado en mí, tan claro como este vaso de agua no fue algo maravilloso no obstante yo niño mis hermanas niñas mantuvimos con alegría a nuestros padres que optimistas nos regresaban al pueblo de nuestras vidas, a esa Villa Azul, a ese pueblo entre águilas…jugábamos veíamos los campos verdes , el cielo despejado lleno de nubes por la tarde, nubes como si fueran blondas como si fueran algodones, de repente una bandada de palomas o tal vez un rebaño en alguna ladera… nosotros chiquitos conociendo tan prematuramente el odio de los grandes, llenando por nuestros ojos las expresiones del terrorismo. Yo a mis cinco años ya sabía que la hoz y el martillo era el dibujito de los malos, ya lo sabía y desde luego ese recuerdo ha quedado fosilizado en mi mente…

-Tu papi perdió peso, estaba demacrado, no estábamos trabajando y la situación era difícil, por eso salía a distribuir lejía con el señor Antolino, salían en una camioneta o en triciclos- Habría de decirme mi madre años después cuando tenía doce años y claro yo si me acordaba pero no decía nada como para que la pena de mi mami no sea tanta al pensar que yo niño a la edad en que paso todo eso ya iba registrando en un fichero especial todos esos recuerdos de los meses que pasamos en Trujillo escapando del terror subversivo que imperaba en Angasmarca…

Dicen que fue como o éxodo porque muchos de mis familiares y contemporáneos tenemos historias similares… siento honda nostalgia al pensar en esa fuga obligatoria que los Angasmarquinos tuvimos que hacer con el fin de salvar nuestras vidas, sin importar que allá dejábamos amigos (los que no podían escapar o viajar y se quedaban a sufrir la barbarie), las casas con llave, trancadas por dentro con palos, por fuera con un candado, los animales domésticos encargados, regalados o muertos, sinceramente una verdadera calamidad, será por eso que hasta el día de hoy cuando lo recuerdo comienzo a llorar…

Continuará

MI HERMANA ELVIRA DESDE MI PUNTO DE VISTA...

lunes, 20 de abril de 2009

En la Universidad a mi hermana menor (Elvira) le han pedido una composición donde se describa la personalidad, el temperamento y las características de cada uno, sin embargo mi hermana no tiene esa afición por la literatura como yo la tengo, por lo que me pidió el favor de escribirle un relato con las condiciones antes mencionadas.

A continuación presento lo que escribí por encargo de mi hermana, la redacción es mía y el 5% de las ideas son de mi hermana, podemos decir que es un relato compartido por lo tanto espero sea de su agrado:

Dicen que hablar de uno mismo o decir lo que uno posee, como que puede sonar a vanidad, sin embargo hoy pienso hacer un paréntesis y contarles sobre mi forma de ser. Contarles lo peculiar y lo común de mi personalidad, para eso quiero empezar contando algo de mi maravillosa infancia ya que en esa etapa de mi vida, quizá se dieron algunos hechos que han marcado mi vida y que en definitiva han perfilado mi carácter. Por otra parte quiero poner en claro que esta noche pienso dar lo mejor de mí o mejor dicho emular a mi abuelito Fidel, el padre de mi mamá, quien es un gran escritor incluso ha publicado un libro de relatos y está próximo a presentar su segunda obra

Para mí, los recuerdos de mi infancia son maravillosos, son como un tesoro valiosísimo, creo que en esa etapa se definió mi forma de ser. Es verdad porque desde que tengo uso de razón empecé a coleccionar cualquier objeto que me llamaba la atención, no me importaba si era un palo una bolsa, un pedazo de cartón o más raro aun si era una piedra lo q me importaba era tener algo que fuera solo mio, era una niña que le gustaba cantar, jugar y super soñadora siempre con una sonrisa y con uno u otro gesto q hacia q los demás sonrieran… así era mi niñez en Angasmarca, en ese recóndito pueblito donde he pasado la mayor parte de mi vida. la única que entendía mi mundo mi fantasía era Raquel, mi hermana gemela la persona que amo tanto como a mi madre, pensar que pasamos nueve meses juntas pegadas casi siamesas me da un sentimiento único una ternura que solo nosotras podemos describir, por eso digo que cuando éramos niñas, ella era como mi sombra aunque somos tan parecidas pero al mismo tiempo tan diferentes ella aparentemente es más madura o fuerte por decirlo así y yo un poco más sensible en fin jamás de los jamases nos hemos separado y ahora que estamos en la universidad y veo que nuestras vidas tarde o temprano tomarán rumbos diferentes y me da miedo, me da una sensación de temor como si me fuera abandonar como si ambas nos fuéramos a separar para siempre…

Mi mamá nos vestía igual, parecíamos dos gotas de agua, jugábamos juntas y otras veces con Juan Carlos, nuestro hermano mayor todo era lindo en nuestra casa de Angasmarca donde, en nuestra humilde familia tuvimos lo suficiente para ser felices y vaya que sí porque fueron épocas lindas… mi hermano pedaleaba el triciclo y nosotras en el asiento de atrás sentadas felices todas unas reinas… también tuvimos el amor de nuestra abuelita Bertha, la madre de mi papá siempre maternal ella siempre linda con nosotros (además éramos las engreídas) ella sabía hacer un sinfín de cosas, a nosotras nos enseñó el arte de tejer así mismo sabía hacer pan bizcochos, manjar blanco y etc. Yo la miraba cuando regaba las flores de su huerta, luego con especial curiosidad la veía poner los ramos de flores que adornaban la casa y me quedaba quieta a su lado pues estoy segura que de ella herede muchas cosas como el amor por la naturaleza en especial por las infinitas clases de flores en especial las de color amarillo ( porque es mi color favorito) y todo lo creativo que hay en mí se lo debo a ella y ni que decir de lo detallista que hay en mi soy una persona que siempre está a la expectativa del mínimo detalle en todo. Por eso y un millón de cosas más el año dos mil seis sufrimos como nunca en nuestras vidas y creo que hasta del día de hoy y siempre he de llorar su partida es que se le veía tan bien y de un momento a otro ese absurdo cáncer se la llevó se llevó a mi abuelita Bertha, igual todos la queremos todos la echamos de menos y recordamos con alegría su buen humor, su linda forma de ser incluso mis tíos mi papá, todos dicen que mi fisionomía es idéntica a la de mi abuelita Bertha y desde luego mi forma de ser tiene algo de ella y como si fuera poco llevo su segundo nombre (Elvira), mi abuelita se llamo: Bertha Elvira Flores Díaz.

No es que quiera ser presumida al describirme pero soy una chica de 19 años, alegre , soñadora siempre con una sonrisa, no es que quiera imitar a un payaso pero siempre me gusta tener una sonrisa para las personas, si bien soy toda una jovencita creo tener aún alma de niña traviesa, tímida y algo ocurrente pero al mismo tiempo creo que tengo mucho miedo para reconocer que mi vida ya cambio por completo. En este último año he madurado notablemente; será que el ser la “mamá” de la casa de una u otra manera me ha hecho cambiar obligatoriamente.
Aun que algunas veces me canso y pienso que todo me sale mal. El estrés la preocupación me envuelven en una mar de lágrimas de llantos y gritos, pero luego recapacito y veo que estoy ahogándome en un vaso de agua y desde luego eso no debe ser así y obtengo otra vez muchas fuerzas para salir adelante.
Y qué decir de lo romántico, soy súper romántica y muy sensible como mi mami como si fuera poco sueño con que algún día llegue mi príncipe azul así como en los cuentos de telenovela.

Lo que acabo de comentar pocas veces lo comparto pero me gusta mucho ayudar en lo que puedo a las personas, no es que me causen lástima o algo por el estilo, simplemente me pongo a pensar en las adversidades que les toco vivir. El ser solidaria me hace sentir muy bien, siento que comparto lo que Dios me ha dado y soy de la idea que todos debemos de ayudarnos en la medida de nuestras posibilidades.

Lo que más desapruebo es el resentimiento, la indiferencia de las personas con su prójimo y para variar, este año es mi primer año como catequista en la parroquia de La Noria y eso me hace recordar las enseñanzas de mi abuelita quien desde muy niñas nos encaminó hacia Dios.

Tengo alma de luchadora y me gustan que las cosas siempre sean justas, en cuanto a los estudios siempre trato de estar adelante, pero como todo tiene su lado bueno y malo creo que muchas veces soy impuntual y otras soy muy dura conmigo y muy desconfiada y olvidadiza e insegura también ya que veo mi vida en un mundo de mil colores desde mi cuarto hasta las páginas de mi cuaderno.
Tengo mucho miedo a quedarme sola yo no imagino mi vida sin mi familia aunque no vivo con mis padres pero mis hermanos ellos son mi vida yo los amo muchos y no sé cómo sería mi vida si me faltara uno de ellos …



Por último viene la actualidad, lo que soy y lo que he logrado… después de experimentar con mis hermanos, ahora llevo las riendas de mi hogar (bueno teóricamente) administró la economía ya que mis padres siguen viviendo en Angasmarca por su trabajo ambos son profesores; y soy una suerte de logística de la casa porque tengo que ver que no le falte nada a mis hermanos en lo que a asuntos de alimentos higiene y dinero se refiere (tampoco son uso niños pero me gusta tomarlo de esa manera) en pocas palabras soy la mamá de mi casa . También hago unos trabajitos de manualidades, vendo cosméticos y productos para la salud de los cuales obtengo un dinero extra para el cine, ropa, tarjetas para el celular y más cosméticos, etc)

Estudio ingeniería agrónoma pienso que a mis diecinueve años estoy encaminando mi futuro a pesar de mis defectos de mis ataques de histeria (los cuales son escasos) y mi temperamento variado, soy feliz viviendo con mis hermanos recortando dibujando y pintando mis trabajitos de corrospum haciendo una y mil manualidades y no me arrepiento de las cosas que he venido haciendo y de hecho le doy gracias a Dios por haberme bendecido con unos padres maravillosos y por mis hermanos y por lo que soy , por ser a veces algo tímida, por guardarme algunas cosas, vestirme a mi gusto, reír, ver telenovelas, ser dormilona abrazada a algún peluche (de algún fan)por ser muy aficionada por las cosas dulces y saladas por encantarme la música, los desayunos cortos, los almuerzos largos, por coleccionar cosas antiguas y por ser conversadora y por si fuera poco no tengo novio y como si fuera fácil pienso aprobar matemática dos…

Asi soy yo, me llamo Elizabeth Elvira Gálvez Velásquez… Y si me preguntarían otra vez quien soy tendría que ponerme a escuchar mis baladas para inspirarme y describirme, porque dicen que hablar de uno mismo o decir lo que uno tiene, como que puede sonar a vanidad, sin embargo hoy hice un paréntesis y sin pensar logré escribir estas tres páginas sobre mi colorida forma de ser…

Cuanto extraño a mi papi...

viernes, 13 de junio de 2008


En estos días, cuando el día, su día de mi papi y de todos los padres se avecina, es cuando a uno se le vienen esas ganas de decir lo que a veces no podemos manifestar quizá por mera timidez (como en mi caso) o porque el carácter machista que algunos tienen no lo permite. Por mi parte cuando de expresar el afecto hacia mi papi se trata, no he tenido problemas o limitaciones, al contrario , recuerdo que desde niño los dos somos grandes amigos (aunque a veces esperamos ocasiones para decirnos los sentimientos ) y conversamos lo que nos pasa con esa confianza que solo un padre a su hijo puede dar y viceversa , sin embargo (creo yo) hay veces que ocultamos nuestros secretos, aun así solemos tener esa libertad que es el punto clave -para que a la larga- ambos podamos sentir esa confianza plena, yo por su puesto siento por él ese cariño, ese amor, ya que él ha vivido a mi lado toda la vida, observando esa asombrosa evolución que estoy sufriendo desde que abandoné el vientre bendito de mi madre…

En estos días previos, como siempre me he puesto a evocarlo y me han dado muchas ganas de escribirle estos párrafos, por que esta es otra manera de decirle lo tanto que lo quiero, lo mucho que lo extraño en las mañanas para decirle “buenos días papi” o en la hora de almuerzo sentado a su diestra para conversar de actualidad y contarnos chistes o mas emocionante para viajar a su lado viéndolo conducir su carro, sorteando accidentadas carreteras escuchando música del mp3 que grabamos juntos o simplemente tenerlo a mi lado por la noche y quizás en esa misma noche cuando haga frio observarlo fumar su cigarrillo, achinando los ojitos, aspirando y expirando el tabaco, conversando nuestro futuro, diciéndonos cada uno a nuestra manera lo mucho que nos echamos de menos , lo tanto que nos necesitamos…


A mi papi lo extraño desde siempre, ufff son tantos los recuerdos que de él tengo, que si me dedicaría a detallarlos, me tomaría mucho tiempo describirlos, hoy sin embargo quiero escribir algunos de esos incontables buenos recuerdos que a su lado he vivido:


Cuando era chico más o menos cuando tenía cinco o seis años, algunos veranos los pasábamos en Trujillo y por consiguiente mis papis estaban con nosotros aquí en Razuri, entonces recuerdo que una vez vino mi tío Juan Manuel en su camioneta a buscar a mi papi (no sé si para algún trabajo o para ir a divertirse) y recuerdo que mi papi iba salir y yo quería ir con él pero supongo habían razones para que no me llevase y me dijo que no podía ir con él. Tan ilusorios eran esos días (es que tenía cinco años y ver una camioneta tan bonita y ahí mi papi era para mi una felicidad) bueno yo desde luego pensé que quizás íbamos a ir de paseo por eso me entusiasmé y le pedí testarudamente que me llevase, pero nada, igual me dijo que no podía ir, de modo que me sumí en una depresión inimaginable, no sabía si llorar de pena o de rabia (parecía un loquito). Se despidió de mi (pero yo resentido estaba con la carita esponjada como un sapo), lo escuché irse, escuché el sonido de la puerta de la calle y lo sentía alejarse pero yo no me resignaba y en un segundo me puse mi jean y mis botincitos salí corriendo a verlo a suplicarle que me lleve en su camioneta de mi tío pero adversa fue la escena cuando al salir de la casa, la camioneta ya se estaba yendo entonces corrí con todas mis fuerzas, volteé la esquina y la camioneta aun lenta se alejaba (no sé que sentí ese día, pero me daba una especie de rabia mezclada con tristeza) lloré como nunca había llorado, lloré con todas mis fuerzas y no sé que palabras le dije a mi papi, me quedé llorando mi capricho sin entender nada, a penas tenía cinco años y ver a mi padre marcharse era como si me quitasen la vida.


Ya de noche, estaba jugando en la ventana del segundo piso, jugaba con mis carritos, soñaba demasiadas cosas, jugaba a solas y de pronto sentí como un presentimiento y me acordé de mi papi, volví a extrañarlo (habían pasado muchas horas desde que se fue) y todo mi jueguito quedó en nada y como suelen ser los niños yo inventé algo en mi fantasía (ya viene mi papi, esta llegando a la casa muy cerca, lo esperaré aquí en la ventana, seguro aparecerá por el parque) y decidí esperarlo ; basándome en mi excusa miraba con empeño esforzando mis ojos pero nada, por ratos lo confundía con otras personas pero cuando mas se aproximaban me daba con la ingrata sorpresa de que no era mi papi y me entristecía , así uno tras otro me sentía algo paranoico (me imagino chiquito, anhelando verlo, ilusionado aguardándolo ahí en la ventana parado en una silla para alcanzar ver un poquito mas) pasaron muchos minutos, mas de una hora y el cansancio se manifestaba me estaba dando sueño y parecía que renunciaba a mi plan de esperarlo en la ventana. Con desgano bajé de la silla me puse las sandalias y cuando estaba saliendo de la habitación, me pareció escuchar ese su silbido ese que aprendí desde que tengo uso de razón, y entonces me estremecí (ahora estaba seguro de que era él) de un brinco me subí a la silla lo vi venir con sus pasos decididos (¡que alegría!, era como ver a un héroe de la tele) - era algo mejor, era mi papito- bajé tan rápido como pude y él seguía dándome su silbido, yo loquito por él me desesperaba por abrir la puerta y al fin lo tuve conmigo lo abracé con todas mis fuerzas (“papito, papito”) le dije y no quería soltarlo; ese día sufrí por él, también fui el niño mas feliz porque me abrazaba y me alzaba muy arriba (aunque de niño me daban miedo las alturas, cuando él lo hacia no tenia miedo de nada) y yo no soltaba su mano.


Esa noche me acosté a su lado, me quedé dormido oyendo su hondo respirar y soñé que mi papi venía en una camioneta más bonita que la de mi tío y me llevaba lejos, hasta donde el cielo desaparecía y de a ratitos me dejaba conducir…


Hoy al escribir esos recuerdos siento como en los ojos se aglomeran algunas lagrimitas y en el pecho he sentido como un nudo, como algo que quiere salir pero que de a ratos se contiene. Será que el amor que nos tenemos es magno, ¿será la emoción de esperarlo hoy viernes trece como aquel día cuando tuve cinco años? Creo que es eso. Hace un rato lo llame a su móvil y me dijo que esta por el desvío de Otuzco, por eso hoy aquí en mi habitación lo añoro como siempre (aunque ahora yo tenga veintiún años) estoy ilusionado, impaciente, de a ratos pasan autos tocan el claxon y de un salto me asomo a la ventana, pensando que es mi papi que llega manejando su camioneta. Yo sé que de un rato llegará, eso me reconforta y por adelantado ya siento ese júbilo de tenerlo a mi lado.


Hoy es viernes trece de junio, pasado mañana será el día del padre y aun pienso en acostarme a su lado para verlo respirar, para verlo como le gana el sueño, para acurrucarme en su pecho para oír sus latidos o acariciar sus evidentes canitas, en fin él es el hombre que me dio la vida, el que en estos veintiún años de mi corta existencia esta desviviéndose por que yo su único hijo varón y nuestra familia estemos a buen recaudo, por eso, por un millón de recuerdos (que estoy obviando) y gracias a Dios estamos juntos para vivir juntitos (como en los viejos tiempos en Angasmarca) aunque sea por unos días aun así lo amo, lo amamos a mi papito Juan Francisco Gálvez Flores…

Y descongelaremos el hielo...

domingo, 27 de abril de 2008




Ningún octubre en lo que me queda por vivir, volverá a ser como el que vivimos en el dos mil cinco, caminando esas calles, conversando en esos parques, dando una caminata por la universidad alucinando que el amor había llegado… con un vino de por medio.

Digo “vivimos” porque, Rahiza Jurema Pereyra Vásquez y yo nos conocimos de una forma tan vertiginosa, tan precipitada que aquella tarde en que el cielo andaba nublado y hacía demasiado frio, fuimos tan felices, que fui capaz de contarle mi vida en diez minutos, y de mirarla como nunca antes había mirado a alguien… ambos teníamos diecisiete años, ella apareció como una ilusión (y me ilusionó muchísimo) se quedó para siempre dentro mis recuerdos como marcada con tinta indeleble; aunque pasaron muchos años para volver a rememorar aquellos días que empezaron una tarde fría de octubre de dos mil cinco frente a la universidad. Hoy nos volvimos a encontrar en el chat y ambos como nunca estábamos con los ánimos encontrados… hablamos mas de dos horas (hasta la madrugada) y tanto ella como yo sentimos que queríamos vernos (pusimos las cámaras), entonces mientras las imágenes cargaban, le dije “¡que emoción! Volver a verte miradita…” y en menos de un minuto la volví a ver, a pesar del tiempo, estaba tan linda como el octubre en que nos conocimos como la noche en que meses después, terminamos sin saber si terminábamos o si solo nos despedíamos… (Creo que mas linda) y se le notaba en su carita una alegría radiante que minutos después empezó a descongelar aquel nuestro sentimiento…
Conforme pasaban los minutos y con el hecho de volver verla, de pronto me empezó a invadir la nostalgia de aquellos días, de nuestros buenos tiempos… aunque ese entonces parece muy lejano, me vi en la necesidad de refrescar lo que sentía por ella y abrí una carpeta que tenía muy bien escondida como archivo oculto y comprimida, de modo que encontré algunas fotografías y las cartitas que le escribía. Mientras conversábamos le mandaba algunas, cartitas ella las volvía a leer y me decía que no podía creer que yo aun conservara los indicios de nuestra fugaz relación… Le dije que escondí todo en esa carpeta para un día como hoy se nos de la gana y volvamos a recordar y vivamos otra vez nuestro -amor de adolescentes- (como dijo ella)… Luego le expliqué por que me privé de sus recuerdos: “cuando supe que andabas con alguien y que estaban de lo mejor…” –le dije- comprimí la carpeta para luego hacerla invisible y un poco complicada de encontrar así cuando me dieran ganas de recordar lo que pasó me fuera más difícil encontrarla… Después de un rato creo que los dos, estábamos asombrados porque ni ella ni yo nos habíamos olvidado de aquellos días… seguíamos chateando y le dije ¿recuerdas el primer día? , te llamé al celular, estabas con tu mamá yendo a una clínica, y creo que nuestra cita se canceló, pero después quedamos en encontrarnos por la universidad, yo salía de la clase de física II como a las cuatro de la tarde, salí confuso lleno de curiosidad por verla, la llamé al celular, me dijo que andaba en un cyber que en sus paredes tenía pintado dibujos de anime, entonces busqué y nada, pasé por tres locales parecidos pero nada; ¿seria el nerviosismo? Hasta que por fin di con el lugar y nos vimos por primera vez en nuestras vidas, (estaba linda como esta noche) salimos en busca de un borgoña y nos quedamos en esa banquita que aun en estos días existe… le resumí mi existencia en diez minutos y nos abrazamos, ella agregó: “es verdad hacía bastante frio” y caminamos hacia las escaleras de los departamentos “y nos sentamos” -me dijo- y luego yo: “estábamos tan emocionados, que me dijiste que no ibas arrepentirte de lo que estaba pasando” y ella me contestó “si es cierto” (conforme nos íbamos diciendo esas cosas por el chat yo empecé a sentir una especie de nudo en la garganta y se lo dije) “después me enseñaste tu celular, era un Samsung color plomo con tapita” le decía (veía su carita y creo que se sorprendió que yo aun recordara esos detalles) . Ahora que es de día recuerdo que la miradita (como solemos decirnos) llevaba puesta una chompa color verde con un cuello grande y alto (que le quedaba estupendo) recuerdo haberme apoyado en su pecho y haber respirado su tenue aroma… recuerdo haber escuchado los latidos de su corazón…

En el extremo de la sinceridad, dijo que nunca me olvidaría, le dije que yo igual, me dijo que yo tenía a alguien a quien querer… le dije que calláramos y que no echáramos a perder nuestro sábado… ella cedió, creo que me quiso tanto como yo a ella, yo empecé a sentir un nudo en la garganta, luego cuatro y al cabo de un rato eran como tres mil, me dio su mano, la acaricie, nos miramos, nos tocamos sin tocarnos (todo por internet)…

Le pedí volver a vernos, y le encantó la idea, pero en un segundo me dijo que por ahora no se podía, “te espero todo el tiempo” le dije y entonces se nos vino esa malicia de aquel año y me dijo que le ayude a planear que le de una idea (eso me gustó muchísimo). “Por lo pronto nos veremos a esta hora por internet” será como vernos a escondidas, será como la canción de Camilo Cesto (esa que dice: a escondidas cada tarde…) hasta que llegue el día en que por fin nos reencontremos (no sin antes decirle que por favor ese día se ponga la blusa blanca que en aquellos días me gustaba tanto, aquellos días en que sábado a sábado la esperaba con la emoción de un niño)

Hoy al despertar, pensé en la conversación que tuvimos durante la madrugada y me sentí como ella anoche: “ido…con las ideas desordenadas queriendo volver a ese pasado fugaz”. Me siento contento por volver a encontrarla por saber que uno de estos días nos encontraremos… nos miraremos (yo en sus ojitos y ella en los míos) le diré ven y vendrá y por fin el hielo se descongelará…

Trujillo 26 de abril de 2008
Tres días despues, volvimos hablar hasta la madrugada y entonces comprobé que ella no había cambiado del todo (parecía que ya no me quería)... y tardaba en contestar le mandaba muchos zumbidos y ella no contestaba...
Pasaron cinco minutos mas, yo seguía sufriendo... (prendí el segundo cigarrillo) yo seguía obsesionado... la miradita parecía otra, hasta que me mandó un zumbido, me dijo que se había despertado su hija... y que amaba al padre de la niña...
Me dijo yo te quiero mucho pero no te puedo ver...
Me hizo un beso... la noté triste como despidiendose para siempre (y a mi mente vinieron muchas ideas como ráfagas y lo primero y lo ultimo que pensé fue: -el hielo jamas se decongelará...-)
Y hasta hoy muchos días despues, casi una semana, no he vuelto ha saber de ella...
Trujillo (muchos dias despues) de mayo de 2008

Mi niñez es eterna...

domingo, 30 de marzo de 2008

Mi niñez es eterna
(Borrador)



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Un día me puse a recordar, para ver desde que punto de mi vida tengo uso de razón, o sea (¿cual es el recuerdo más lejano, o uno de los primeros?):
Entre los recuerdos más remotos que tengo de mi vida, son aquellos de cuando era chiquito ufff un infante diminuto algo rollizo y con cabellos ensortijados con unos ojitos negros que todo el tiempo brillaban y cautivaban a cualquier familiar o persona que se me acercase; algunos me querían apachurrar me daban miedo, me alzaban en sus brazos muy alto muy arriba y era traumático ver la superficie terrestre desde esas alturas, no entendía porque aquellas personas hacían eso, si decían que me querían ¿porque me asustaban…? –al menos a mi me daba un poco de vértigo cuando me alzaban– y me decían arriba chiquito arriba gordito, en fin ahora estoy contento por haber crecido tanto y es un alivio saber que nadie me volverá a alzar…

En aquel entonces debí tener tres años, vestía un pantalón corto, unos botincitos bien diminutos, unas medias blanquitas muy impecables y un polito que creo me quedaba apretado por la prominente barriguita que a legua se me notaba, entonces mi papi me llevo al hospital Obrero –el que ahora se llama Lazarte Echegaray– subimos a un segundo piso por unas gradas de cemento con una baranda muy alta -más grande que yo- pasamos por un pasillo que borrosamente recuerdo y entramos a una habitación, ahí estaba mi mami, acostada creo que con una bata color blanco y para su lado derecho tenía una bebita bien chiquitita y muy moradita –entonces me asusté- me agarré mas fuerte de la gran mano de mi papi y acerqué mi vista para el lado izquierdo y ¡oh! Sorpresa, había otra bebé así de chiquita, me sentí algo extraño -eran mis hermanitas- ¡eran gemelas! Mi mami no podía alzarme no podía moverse mucho, me miró con ternura yo me alegré mucho al verla tan feliz, caminé algunos pasos hacia ella y dio una palmadita, me hizo muchos cariñitos, fui muy feliz, todos estuvimos inmensamente felices. Fue una experiencia hermosa y medio difusa, después no recuerdo más…
Mi mami no se abastecía con las gemelas, su leche materna escaseaba, y nos daba la leche en nuestros biberones “Evenflo”, era una fantasía beber su lácteo sabor (creo que los biberones le daban otro sabor a la leche, la hacían mas rica) los tres tomábamos de nuestros biberones, aunque cuando yo era mas bebé según mi papi, en los días cuando vivíamos en Lima y yo no tenía uso de razón, allá en la casa de Breña, yo tomaba leche ENCI ( iniciales de la Empresa Nacional de Comercialización de Insumos que durante los años 80’s el gobierno de un señor apellidado García hizo circular por la boca de todos, sin embargo pienso que todas las personas que la recuerdan viven algo resentidas y a todo mundo le dan una mala reseña de la marca en mención, ya que para conseguirla se tenían que formar inmensas colas entre ellos mi papi, era mil novecientos ochenta y siete y me supongo que era lo único que se podía beber como "leche" ) la que a falta de refrigerador, la conservaban en un contenedor de tecnopor y mucho hielo. No obstante los recuerdos de cuando mis hermanas tenían mas de un año de edad y tomábamos los tres en biberón son un poco mas sublimes, de ahí todo aun sigue grabado no se me olvida… ni tampoco la veces que me acomodaba en la cama mirando al techo jugando con mis pies tocando las paredes dándome vueltas tomando mi lechita era como estar en las nubes, que rico era tomar nuestra leche en los biberones “Evenflo”...


Creo que cuando cumplí cuatro años me pusieron en el jardín de niños 1570 en Angasmarca, la maestra era una familiar muy cercana, - mi tía Laly- prima de mi papi; los recuerdos de esos días son vagos, son de cuando un día llovía demasiado y estábamos haciendo unos dibujitos en el cuaderno, creo que eran unas graditas, y de pronto el cielo estuvo muy oscuro muy gris, y un relámpago me asustó muchísimo también los truenos todo era aterrador, me dio miedo y hacía frio, también recuerdo que jugábamos con unos bloques de madera, unos bloques muy lindos y de varios tamaños –supongo que los distribuía el ministerio de educación- hacíamos camioncitos y buses, los empujábamos sobre el piso del aula y hacíamos un gran tráfico en el piso del salón, la mayoría de mis amigos se arrastraban y terminaban con la ropa hecha una mugre, yo jugaba con cuidado –mi mami me dijo que jugara en cuclillas- en casa jugaba con mis hermanitas, también en la vereda y en la plazoleta al frente de mi casa, donde había una pileta de piedras talladas, en la que por cierto en todo el tiempo que duró, nunca vi que le haya salido una gota de agua, jugábamos y jugábamos, todo mi mundo era jugar, tenía un triciclo color azul con blanco, estaba bien pintadito, tenía dos asientos, ahí paseaba a mis hermanitas a las gemelas, y cuando no llevaba a nadie, ese asiento era una bulla enorme, que daba risa, yo pedaleaba a toda velocidad y las latas chasqueaban graciosamente que me emocionaban. Tenía a unos amigos mas grandes que yo, Pancho (mi primo, al que ahora le decimos el pavo) que vive frente a nuestra casa, de él tengo un remoto recuerdo, cuando un día jugamos hasta la noche en la vereda de la placita, y me ayudó hacer mi casita con palitos, con cartones y muchas piedritas, una casita lo suficientemente linda para mi imaginación que en esos días volaba demasiado rápido, nos quedamos hasta el anochecer hasta que eran mas de las seis de la tarde y ya el sol se había ocultado, y vino a buscarme mi abuelita y tuvimos que abandonar la casita, me dio mucha pena dejarla tan linda con su techito de palitos, su puerta y unos adornos de latas de leche que habíamos encontrado por ahí, al día siguiente ni la menor idea ni el menor caso, era tan niño que algunos recuerdos los mas frescos eran tan volátiles, que hoy por hoy vuelven luego de mucho esfuerzo…

Mi abuelita Bertha, me alistaba para ir al jardín, es que mis papis salían mas temprano a su trabajo, las gemelas se quedaban con María, la niñera ( la que hasta ahora le tengo mucha consideración y cariño) y por supuesto con mi abuelita, ella me cambiaba la ropa, me lavaba la cara y me peinaba -huy que triste- para esos días ya no tenía los ensortijados cabellos, por el contrario tenía los cabellos mas disparados de todos los niños de mi jardín, entonces mi abuelita Bertha, me peinaba perfectamente y en la parte mas rebelde de mis cabellos me aplicaba jugo de limón –vaya que buen permanente- y listo, todos mis pelitos se quedaban quietos hasta que se secaba todo y mi peinado quedaba tan tieso que duraba hasta la salida hasta cuando estaba de vuelta a la casa y era gracioso jugar con mis pelos tiesos, estaban tan pegados que me daban cosquillas. En aquellos días mi vida era el jardín, jugar y jugar muchísimo, estar con mis papis. En la noche veíamos televisión en el único canal que se sintonizaba en Angasmarca, era RTP que nuestro televisor blanco y negro captaba a duras penas, y como de costumbre solo veíamos televisión en la noche ya que no había fluido eléctrico permanente, nosotros teníamos una batería y la usábamos por la noche solo para ver los aburridos programas que entonces se trasmitían en RTP, bueno excepto esa telenovela japonesas que muchas veces nos hizo lloriquear (“Oshin”).

Los niños grandes, -mis amigos grandes- tenían sus “coches” (carritos de tabla con rodajes) yo moría por uno de esos, pero era muy chiquito para poder conducirlos; entonces Ulises un primo, recuerdo que me paseaba, mientras otros chicos empujaban, él me llevaba entre sus piernas ahí sentado, jugábamos alrededor de la vereda, de la posta, que lindo era pasear en “coche” aunque nos ensuciábamos la ropa, todo era muy lindo… yo fabriqué mi propio “coche”, aproximadamente cuando cumplí diez años y fui muy feliz… (continuará)