ANGASMARCA

ANGASMARCA
Conoce el maravilloso pueblo de Angasmarca

VILLA AZUL

VILLA AZUL
Conoce un lugar Maravilloso

CRONICA FIESTERA (PARTE II)

jueves, 1 de octubre de 2009




II



-quién es esa flaquita?-



-ahh es la Lorenita- y medio que suspiré, mejor dicho quise suspirar…



-bien ahí hija-



-somos amigos nomás- respondí de mala gana…



Esa mirada de “ohhh sopresa” de Lorena se quedó como disolviéndose en mi mente, es que en el fondo la Lorena se había calado dentro de mí y muy discretamente de dos formas:



1. La primera porque cuando nos conocimos el año dos mil cinco, ambos nos enamoramos (aunque no fue un flechazo de los que se suele hablar cuando se tocan los temas del amor) por medio de una guerra de miradas, las que alcanzaron su auge cuando me atreví a hablarle y a bailar (yo algo medio entonado gracias a un par de cervezas y ella bailando linda, yo pisándole los pasos y ella diciéndome que estudiaba en la mejor universidad, en la San Marcos, yo diciéndole que tenía a penas dieciocho años y que era una suerte de escritor y periodista frustrado) después de nuestra despedida nos contactamos en internet y yo le escribía hasta el último respiro, todo lo que mi embobada imaginación podía producir le escribía y ella me hacía llorar de amor con sus cartas con su voz…



2. Cuando ambos supimos que nuestro amor no iba mas, cuando tuvimos la certeza de que no había posibilidades de consolidar nuestro amor y mucho menos de darnos un beso, ella linda como siempre, me demostró que podía ser mi amiga y yo comprendí, fue un obsequio recibir su amistad, ella es una amiga con todas las de la ley, ahora puedo decir que es mi mejor amiga aunque a veces yo peco de obstinado ella sabe regresarme a mi lugar y además se ha leído casi todas las notas que publico en mi pagina web, ella es el ojo crítico como acostumbro decirle, ella comenta de todos los modos posibles y me incita a seguir escribiendo, incluso hubo ocasiones en que solo actualizaba mi blog por ella, porque sentía que ella esperaba mis cursilerías para corregirlas para divertirse… ella es Lorena, mi súper amiga de las que están en extinción y aunque vivimos en ciudades distintas, ella sabe cómo llegar y hacerme sentir bien, ¿será que de a pocos he venido confesándole mi forma de ser? Creo que si por eso ella sabe que la quiero, por eso ahora que nos volvimos a encontrar fui feliz viéndola a mi lado o con el chico que ama, porque la amistad es así… ser feliz con la felicidad de un ser querido, tú sufres yo sufro… con el mayor afecto te quiero Lorena S. F. S.





-siii amigos jajaja huevón, te creo –



-firme compare tuvimos algo que no funcionó-



-pero estuvieron- inquirió Carlitos todo imprudente.



-nada compare, nos templamos pero no pudimos estar porque ella vive en Lima-



- te comprendo compare, esa nota no funca ni de a vainas-



-si pues, agua que no has de beber…- repliqué todo conformista.



La noche empezó, y salimos a buscar esas promesas que presumimos se podían dar, dimos un par de vueltas como de reconocimiento hasta que hicimos nuestra primera parada al encontrarnos con Andy y Ruler unos primos, por ahí pedimos unas cervezas y al ritmo de banda de músicos nuestra juerga nocturna se daba por iniciada, nuestro veintinueve empezaba como cualquier noche…



-te lo dije Lorena, en Angasmarca bailando huaynos con banda-



-siiii, pero que bien que bailas ahhh, -



-esoooooooo-



Un Juan Carlos y una Lorena, friolentos bailaban un huayno con banda y al mismo tiempo se decían gritos al oído por la bulla que era perturbadora… estuvieron casi toda la noche con su prima Silvia y con Cleydi otro primo; esa habría de ser la manchita juerguera para esa noche que medio que quería y no hacer realidad sus promesas…



Una hora y media después nos apostamos en el frontis de la iglesia donde iba ser el espectáculo de fuegos artificiales, donde se iban a quemar los castillos y todo tipo de pirotecnia … era una rueda en la oscuridad (porque el alumbrado público era precario) donde además había gente a diestra y siniestra, gente libando olímpicamente y nosotros ahí tratando de comprender que esa noche era para mí la oportunidad de ver si pasaba algo con una chica conocida o por conocer y para Lorena la oportunidad para divertirse y quien sabe verse que con el chico que ama… bueno eso me supongo.



En ese afán de divertirse de tomar cerveza, de saltar reír y pensar que eres un chico jovial, un chico pilas o sea un pata de la pitri mitri me di cuenta que ella , la que de ahora en adelante por cuestiones de seguridad (por mi integridad física o mejor dicho por nuestra integridad; ya que si la menciono es posible que nos veamos involucrados en serios problemas) la llamare “La chica X” , bailaba con la gente, con gente que quiero o sea con mi familia con mis amigos con toda la mancha del barrio y no podía dejarla pasar ya que ella estaba cumpliendo su promesa e inmediatamente dejé la ruedita y volé hacia su presencia y bailamos después de años ufff muchos años y lo hicimos cogidos de la mano, no como amigos si no entrelazados, yo feliz y ella con cierto frio con cierto sudor que humedecía nuestras manos… no me importó el qué dirán , no nos importó porque quizá estábamos reciclando nuestro amor… ella con la comisura de sus labios hechos hacia afuera como si estuviese a punto de llorar y yo mirándola moviéndola como a una marioneta, ella de mi mano yo de su mano, los dos por ahí reconsiderando un amor que por mi culpa caducó…



-ya vuelvo Juan Carlos tengo una urgencia-



-asi?? Qué paso?? –



-voy a mi casa al toque ya vengo-



-mira si no vienes nunca más te hablo- fingí (como no, si el encuentro estuvo tan cálido que me sentí suyo o mejor dicho sentí privilegios sobre ella) Y se zafaron sus dedos de los míos y se marchó no sé si para volver o no.



Mientras tanto Carlitos a doscientos metros de ahí temblaba, no de nervios si no de emoción porque estaba a punto (como me diría horas después) de encajar el golazo de la fecha, sus febriles manos andaban por los hemisferios australes de Lucía, hacía un frio irresistible pero claro eso que importaba si estaba a punto de ser el primer hombre en la vida de Lucía, quien en un arranque o mejor dicho en medio de su locura de amor estaba siendo presa de la conmoción y lánguidamente dejaba que el sujetador de sus pechos y el cinturón que llevaba cayeran por (cómo me diría Carlitos) cayeran por inercia y dejaran de ese modo a la intemperie la firmeza de su piel y todo el espasmo que se produce minutos antes de hacer un amor neófito…



-no digas nada shhhh –



-tengo miedo Carlos-



-yo te voy a cuidar amorcito-



- te amo Carlitos-



-shhhh- la abrazó con fuerza al tiempo en que la acostaba en la frialdad de un césped silvestre, él la buscaba de todas las maneras posibles pero ella desistía y el forcejeo se acrecentaba sin embargo cuando los labios de Carlitos circundaban, zumbaban en la oreja, en el cuello de Lucía todo empezaba a ser amor… todo estaba a punto de suceder…





-dime algo bonito, quiero que sea especial-



-me tienes loco, sabía que ibas a ser mi mujer-



Y en un último intento de romanticismo ella cogió del bolsillo de la casaca su celular y puso una canción al azar pero por la bulla de la fiesta era casi inaudible, ponle los audífonos le dijo Carlos, ella obedeció y empezaron a hacer un amor musical. Solo quédate en silencio de RBD fue la canción con la que Lucía empezó a perder la virginidad.



Ella sintió como si alguien la desmenuzara y en su pensamiento comprobó que la primera vez no es tan maravillosa como se suponían sus primas quienes en una de las tantas noches de party-pijamadas en Lima, le contaron que la primera vez es un momento único en la vida, inolvidable y por consiguiente debe ser casi como una escena de película (de ahí que atinó a poner algo de música), no sintió ningún tipo de sentimientos hermosos como le habían descrito, simplemente sintió que algo trataba de agrietar su bajo vientre y en reacción trató de respirar con fuerza y de aferrarse al cuello de Carlos que al milímetro controlaba su ingreso glorioso sobre la hospitalaria anatomía de la Luchita como era que la llamaba de cariño…



En vista de que la chica X tuvo un inconveniente, volví al grupo donde estaban Lorena y los demás entonces me llamó la atención la ausencia de Carlitos al toque me imaginé maliciosamente sobre lo que estaba haciendo mi buen primo (una horas después confirmé mi pensamiento) simplemente me reí y seguí sorbiendo mas cerveza y bailando con la Lorena, con su prima Silvia riendo buscando en esa oscuridad a la chica X que ni siquiera daba una señal de humo… durante ese tiempo no percibí el timbrar seguido que dio mi celular…



-toy haciendo dormir a mi bb, me acompañas un toque?, acompañame plisss -



El timbrazo fue de un mensaje de texto, el que lamentablemente leí una hora después cuando ya todos nos encontrábamos en la plazuela del pueblo ya mas entrados en copas, yo de la mano de Shalito, queriéndola besar delante de todos sobre todo de Carlitos para que supiese que ese cuerito se quedó conmigo al menos esa madrugada, y Lorena que nos miraba y todos y yo quizá fingiendo una tranquilidad una felicidad circunstancial… tranquilidad que se vio alterada cuando un grupo de energúmenos irrumpió en medio de la fiesta y se desató una bronca infernal, lo único que recuerdo es que salí con Shalito volando por en medio de la gente siempre tomados de la mano, hasta que una de esas pise en una vereda resbalosa y me di una súper caída porque no es común caerse de poto delante de la chica que pretendes… ella iba venirse conmigo pero la solté y plum mis glúteos pagaron el pato claro sin mencionar el corte que hasta ahora llevo en la muñeca, una especie de cicatriz que cualquiera a simple vista podría pensar que fue producto de algún objeto punzocortante…



-asuuu estás sangrando- me tomó del brazo y vio como una gota se iba formando en mi helada piel.



-no es nada Shalito-



-pobrecito-



-una rayita como si nada, mas bien ahora completo una letra aquí, podría ser la ese de Shalito-



-ejejej te pasaste ahh, pero igual pudo ser peor- me decía mientras inspeccionaba la magnitud de mi corte.



-ven- suspiré, jadee… y reaccioné mientras ella me tenía lástima.



Yo sangrando ella adivinando mi dolor… yo acercándome, ella negándome sus labios, yo sujetando con mi brazo ileso su cachete, ella mirando mis ojos buscando en ellos muchas respuestas y yo realizando en sus labios un besito rápido, un beso vacio, dos tres cuatro minutos en silencio un abrazo de mi parte, su pecho sus cabellos su mirar casi dormido en mi nariz y la extrañeza de una noche de una fiesta que moría a gritos entre barbaros que con botellas de cerveza jugaban a matarse… gente odiándose, gente llorando, gente riendo, gente ebria, como yo esa noche, sangrando a lado de una niña que a decir verdad para esa noche no estaba en mis planes …



Habiamos tomado tanto que otra vez no pude percibir que en mi bolsillo en mi celular en la bandeja de entrada iba el segundo mensaje de texto, el de la chica X… “toy en la casa de mis abuelos si puedes vienes…mesjeas pa saber” (claro hubiera sido otra historia si hubiera leído esos mensajes a tiempo y también si hubiera bebido menos cerveza)…



Continuará¿?

ESTA CANCION ESCUCHARON CARLITOS Y LUCIA EN SU GRAN MOMENTO



CRONICA FIESTERA (PARTE I)

sábado, 12 de septiembre de 2009


NOTA: Este post y el siguiente lo dedico al ex de mi ex, quién siempre copia mis relatos, los imprime y va donde ella a reclamarle mi forma de ser, de todos modos igual van mis saludos cordiales.



No lo dudé ni un segundo, sabía que debería estar en la versión dos mil nueve de la fiesta patronal (en honor a Santa Rosa de Lima) de mi pueblo: Angasmarca…

El día veintiocho estuve en clase y pensaba, en mis amigos en todo mundo… pucha dije Lorena irá, mi mejor amiga iba estar allá, y por otro lado Carlitos… - claro no puedo dejar de mencionar a Delfina- cómo no, si justo esos días empezamos a comunicarnos telefónicamente y por internet de una manera vista solo hace años (al menos cuatro años atrás) cuando ella aun salía conmigo, cuando nuestro amor empezó a menguar…

-“vente”- me dijo

E hice uso de esa clásica táctica de los hombres promedio peruanos (botarme):

-“no lo sé quizá vaya, pucha y si voy tal vez no te p

ueda ver ¿te dejarán salir?”-

-ven si puedes normal no?- Pecadora pensé.

Mientras el alba del día veintinueve iba haciéndose realidad, yo sufría para conciliar el sueño, además alguien me llamó al celular y me puso al auricular la bulla, las bandas de músicos, pucha estuve esperando tanto que ni dormí bien… adrede barajaba la idea loca de tomar el primer bus y viajar a Angasmarca a la fiesta patronal (aunque iba llegar un poco tarde) así lo hice, en ese momento me di cuenta que es cierto eso de que la espera desespera,

Cogí lo que encontré de ropa y me aventuré, volé a la agencia tomé uno de los pocos pasajes que quedaban y me sentí mas tranquilo, viajé mil horas y no había cuando llegar. Richard que viajaba a mi lado sufría por lo mismo:

-ya no vamos a llegar ni pa’ pasear las vacas

… -

-no jodas Juan, igual estamos viajando pa’ divertirnos o no?- Me decía.

Después de ver tres aburridas películas de Jean Claude Van Dame, de hacer una eterna parada en Santiago de Chuco y de escuchar como cincuenta canciones en el mp3, al fin llegamos y ansiosos mirábamos por la ventana lo que pasaba por las calles del pueblo y de repente como que no fue la impresión que imaginamos, pero que importaba si estábamos yendo para divertirnos y nada ni nadie iba a frenarnos, el bus entró por la calle donde vive Delfina, pucha la vi fugaz en una esquina, me emocioné otra vez y entonces comprendí que esa fiesta iba estar súper (aunque cuando terminó, escuché decir a la mayoría que estuvo malísima).


Una camisa color celeste (rayada) con mangas largas, un pantalón dril azul, y una pequeña rociada de colonia, estaban de mi parte para salir a divertirme como un loco, como no lo había hecho desde el año dos mil cinco (en que fue la última vez que celebré una fiesta similar)…

Por ahí los Lihón (lo que queda de mi familia Lihón) nos hicieron llevar ese palo pintoresco donde penden las patas y rabo del vacuno que horas antes habían donado (previo paseo); había ido para divertirme, pensaba para mí mismo y saltaba como nunca y escuchaba cohetes por doquier, risas gritos y quizá llantos… todo se hacía en un solo ambiente y de repente no fui feliz pero mi algarabía llegó a contagiar y por ahí cuando llegamos (casi ahogados) a la casa de la mayordomía alguien nos dijo (de buena manera): “sobrinos son la cagada…”. Mientras (a falta de vasos) tomábamos a pico ‘e botella de una cerveza que aquel veintinueve de agosto a las cinco de la tarde sabía dulce casi azucarada, sabía riquísima… incluso refrescaba como agua pura, jum todo se veía prometedor y de reojo por ahí vi a Shalito (estaba como uno quería) y al parecer, esa noche aguardaba llena de sorpresas. Se vendría una supernoche y un baile casi pagano…

Un sol refulgente inundaba con su brillantez y yo con retazos de papel higiénico me secaba el sudor, mientras conversaba con familiares que había vuelto a ver después de siglos… todo Angasmarca y mejor aún las personas que quería estaban por ahí bailando en ruedas, en grupitos y para variar a mí se me subieron los humos, esos humos que equivalen a ánimos machistas que el hombre promedio peruano posee… además no era para menos, por ahí andaba Delfina, Shalito, y para rematar, la flaca la hermana de Lourdes… ufff era como estar en medio de un concierto, donde yo era el cantante… era un chongazo me decía Carlitos.

Mientras hacía malabares para escapar de los Lihón, la relojeaba a la Delfina, que andaba con la gente de mi barrio será que esa cerveza me había emocionado? Igual estaba cambiadita que llamaba la atención mi ex amorcito, ese amorcito prohibido que fue cuando andábamos en secundaria, se había aplicado un brillo a los labios que en “one” me hizo decirle algo tan huachafo, tan fuera de cuadro como:

-pucha esos labios tan pa’ comerlos…-

-tu jamás vas a cambiar, te pasas- me asustó, pero luego me soltó una sonrisa

-ok ok disculpa olvidé que eres una señora, perdóname-

-ya oyeee además no estoy casada- me dio cancha.

-bailas?- le pedí y tan linda ella, al toque asintió.

Una vez bailando, cortésmente le invité una cervecita, pero nada, por el contrario me dijo que no tomaba

-no tomas poco-

-tú como siempre jodido, que especial eres Juan Carlos-

-nada además es pa’ la sed-

-se nota que tú tas deshidratado ‘tonces-

-yayayay no me vaciles, mira que he venido desde tan lejos por ti-

-jajajaja no te digo, tú sigues igualito, jajajaja que crees que no me doy cuenta que hace rato ‘tas que le haces ojitos a la Shalito-

-no pasa nada Delfinita, tú siempre has sido y serás el amor de mi vida-

-sabes qué, mejor baila- y en lugar de ponerse seria se reía de mi manera de bailar.

-tú como siempre choteándome-

-ya ya ya payaso baila nomas-

Claro me estaba esquivando pero con cierta coquetería como quien no quiere la cosa y eso a mí me emocionaba, es como jugar con fuego, es como cuando lo prohibido se vuelve más prohibido todavía... Con apenas una hora y media en Angasmarca, me estaba divirtiendo con todas las ganas porque se supone que para eso viajé (pensaba en la célebre frase de Richard) bailé con Delfina como tres piezas (todas huayno) y en esas conver

saciones y sonrisas, sembré mi discurso, mis huachaferías, mis mentiras… y ella por momentos parecía creer y me decía cosas como: -ya vacan en la noche ‘tonces, pero no seas falla- ¿Estábamos coqueteando o me parecía? Que importaba porque igual todo estaba de onda (y para sorpresa mía) sentí que aún era el propietario de al menos una ínfima parte de su cariño pero preferí ser cauto y hacer como si nada, como si no me estuviera dando cuenta de que ella aun manejaba esas situaciones de galantería y coqueteo, ella risitas yo florero…

Yo sabía que tenía que ir donde Shalito y bailar, conversar, madrugar a cualquier galán potencial que estuviera al acecho (incluido Carlitos), y así lo hice, le dije que estaba guapa, que durante los años en que no nos habíamos visto se había puesto como lo repito guapísima… ya no exageres amiguito, me decía… en la noche somos ehhh, ya vacan me decía,

mientras hablábamos, pensaba que la competencia había comenzado, quizá ahora bailaba con ella pero Carlos no se iba cruzar de brazos, mucho menos un mocoso de quince años que parecía su sombra pero que a la larga no ataba ni desataba sin embargo mi mejor amigo era mi rival ufff esto estaba de candela pensé, mientras le daba una vueltita y la traía hacia mí con la mano sobre esa sutil cadera y algo agitada me decía: huuy se nota que tas con ganas de bailar y yo monótono aplicaba la frase de Richard: claro además he venido para divertirme… “tengo siete días, para enamorarte” decía la canción que bailamos…

-pensando, guarda maquina pa’ la noche, parece que va haber acción- me decía Carlitos.

-nada un par de chelitas nomas, de hecho en la noche la hacemos hija-

Pero claro siempre viene la desunión:

-ta buena la Shalito no Juan?-

-si ‘ta en algodón-

-yayaya seee tas que le hechas el ojo huevón-

-déjame ser pes o te picas?-

-vamos compare vamos a cenar, no quiero que por culpa de ella se termine nuestra amistad-

-mierdaaa jajajaj ya me hiciste reir jajajaj –

-no pasa nada jamás pelearíamos por una flaca ssss vamos nomas –

Fue como si hubiera llovido sobre mojado, Carlos es mi amigo es mi mejor amigo pero jamás de los jamases entraría en broncas por una flaca, él también lo sabe, pero esta vez como que algo no me cuadró, fue como quedarme con un sinsabor, tal vez fueron las cervezas no lo sé.

Camino a la plaza, nos chocamos con un centenar de personas, casi todos, amigos nuestros y quizá por ahí algún enemigo sin embargo luego de chocarnos con gente conocida y extraña, vimos que por ahí venía Anita (la gatita) su gatita de Carlitos, pensar que vino desde Trujillo (en medio de un teatro armado por Carlos y su prima Edith) para supuestamente pasarla de pelos en Angasmarca, no obstante que a estas alturas se merece un premio por el montaje y mejor actriz (se hizo pasar por sobrina de la tía de Carlos incluso se quedó a dormir donde la casa de los abuelos del gran Carlitos, todo un golazo fue el hecho de que ella viaje a Angasmarca atrás del sucinto Carlitos… no había dudas que Carlos era de las grandes ligas)

-ayuda Juan , está molesta me ha visto con la Yesi-

-yaya normal-

Vaya que andaba molesta, pues traía una cara, severa algo tiesa por no decir de pocos amigos y tuve que hacer algo porque si no estábamos perdidos:

-ehhh holaaa Anita-

Y me lanzó un hola glacial:

-hola-

Y Carlos:

-hola-

-ahh hola ni me fije que estabas aquí- miércoles esta asada pensé

-Juan está molesta conmigo no sé por que –

-que si Anita?-

-él sabe muy bien y que no se haga el sonso-

-hey tranquila-

-sabias que es muy amiguero tu primo –

-no nada di Juan?-

Y yo como siempre sobón:

-no nada somos tranquilos-

-huy si por donde ah? Ni dormidos son tranquilos-

-por qué lo dirás- coqueteé

-como hacemos en la noche Anita- dijo Carlitos

-mira chiquito yo ya tengo planes-

-hey tas agresiva –

-mira Juancito no tengo ánimos para pelear ok?-

Menos mal que por ahí había una banda de músicos y le pedí un bailecito como para sofocar el incendio que se estaba propagando entre Carlitos y la gatita.

-¿bailas Anita?-

-ya fácil-

Carlos estaba en bajón, sus infidencias lo estaban hundiendo, en cambio yo que estaba resurgiendo de una ruptura de hace meses, me sentía chévere, de lo mejor, o sea solo sin que te llamen sin que te marquen, era como volver a los viejos tiempos y que mejor oportunidad que la fiesta para salir acechar a las potenciales carnadas… esa chiquita bailaba con locura, en realidad a veces me dejaba chico (no es que sea un gran bailarín pero siempre hago el mejor esfuerzo) a legua se notaba que no era una gatita si no por el contrario era una gata…

Acabada la música y al mismo tiempo que le guiñaba el ojo a Carlos nos dijo:

-bueno chicos los dejo y que se diviertan- y se fue toda cachacienta, mostrando esa pequeña voluptuosidad que la naturaleza le había conferido y nosotros mudos, Carlos sobretodo…

-déjala ya le va pasar compare, así son las chibolas – intentaba barajar el roche.

-si ya fue vámonos-

¿Acaso esas niñas podrían hacer que nuestros ánimos aterrizaran?, para nada puesto que nosotros a medida que avanzábamos hacia la plaza pensando en la noche que prometía (para ambos) planeábamos -tan previsores como siempre-, jugándonos bromas jodiéndonos como cuando éramos adolescentes, quizá felices rememorando esas etapas del cole y de nuestras aventuras que ahora han quedado lejanas. Esa noche la íbamos a pasar de pelos ambos lo sentíamos y la química fraternal entre nosotros, fluía y desde luego era una muestra de la complicidad que venimos viviendo desde hace aproximadamente nueve años… como diría Jaime Bayly:

-y de repente un ángel-

Digo de repente porque fue así de casual o de casuela como a veces digo vulgarmente, era la Lorena, mi querida Lorena y para variar nos volvimos a encontrar en una fiesta (como hace años atrás en el dos mil cinco cuando nos conocimos) justo un día veintinueve como ahora la conocí en el baile, yo alucinado y ella toda ojazos hacia mí, (líneas más abajo encontraran algunas referencias históricas) desde luego lleno de cortesía la saludé, mejor dicho nos saludamos, el respectivo besito y el pequeño abrazo y la plática espontánea:

-hooola Lorenaa que tal como estás-

-hola Juan Carlos ¡que sopresa!-

-jeee ves vine – y en mi mente planeaba repetir esta huachafería: “vine por ti”

-sí que chévere-

-¿y qué tal? –

-bien Juan Carlos, todo bien-

-si pues ‘tonces pucha ahora si tendremos que divertirnos verdad- le dije lleno de picardía

-de hecho-

-pucha que roche esta tu familia por ahí,no se pondrán celosos?-

-no para nada además te conocen-

-asiii? Luego me cuentas eso ehh-

-a ya normal-

-ok, tonces nos vemos más tarde no te vayas a guardar-

-no para nada-

-ha sido un gustazo volver a verte-

-igual Juan Carlos, nos vemos-

Y siguió su andar apurado, luego de encontrarse conmigo así intempestivamente después de saludarme y que toda su familia nos haya visto tan amenos se pasó por mi lado derecho, no sé si adivinando un millón de interrogante pero de lo que si pude estar seguro es que ella en ese momento pensaba en mí (claro como amigos) y quizá al igual que yo también sentía que esa noche iba ser grandiosa.

Antes de poner el mensaje de continuará quiero incluir las referencias históricas de lo que en el año dos mil cinco fue mi frustrado amorío con Lorena, son párrafos de una saga de cartas que en aquellos años me atreví a escribir y los cuales hoy al abrirlos, en un esfuerzo muy pocas veces visto en mi persona mr han hecho ver que los años me han cambiado en ciertos aspectos, ya que todo ha sido como abrir el baúl de los recuerdos y al hacerlo me he quedado pensativo en estos dos párrafos los cuales pertenecen a dos cartas diferentes, cada uno está con su respectiva fecha (sugerencia: no se burlen) si ya lo sé en ese tiempo mis huachaferías eran más exageradas que ahora, de todos modos me di el tiempo de copiarlos luego de leer a grosso modo esas sufridad cartas de un adolescente que se alucinaba escritor y que sufría por la chica de sus sueños la que al mismo tiempo no estaba a su alcance, será por eso que lineas arriba puse la palabra "frustrado amorío"...:

[…si ambos ya no podemos llevar esta cruz por separado es algo que debemos compartir simplemente debemos querernos sin miedos ni incertidumbres…

Trujillo, sábado 10 de setiembre de 2005]

[Y medio aniñado le contare a mi papá: “… y cuando se iba ir le escribí una carta y le tomé una foto…y nos miramos, ella en la ventana con la expresión a medio vivir y yo con mi cafarena celestita me quedé parado…sazonando el dolor de una despedida…” y él lleno de picardías, las que a la vez me alegran me dice: “compra tu pasaje hasta Lima pues...” y después de un rato ambos reímos…

Trujillo, 20 de Octubre de 2005]

Esta historia continuará…


EL CAZADOR CAZADO...

miércoles, 12 de agosto de 2009




Tiene un par de ojos llorones, color del cielo cuando en Angasmarca son las seis de la tarde en los mejores días de verano, son como de melaza son luceros en su fase final y su complexión es menuda y a la vez alta (aunque con dificultad me llegaba al ceño) parecía de buena estatura, “tú debes buscarte una chica alta, cuando te cases” me dijo días antes de que yo supuestamente cazador resulté cazado por ella, una niña de dieciséis… “Al mejor cazador se le va la bala” me decía Carlitos como dándome ánimos después del fiasco que me toco vivir…

En esos días trabajaba en AMSAC, en la minera COMARSA, en Angasmarca. La flaca me hacia ojazos desde hace meses, incluso el año pasado tuvimos un par de besos clandestinos (pero todo quedó ahí) y en la fiesta de año nuevo, impulsado por unos tragos la encontré en la disco y fingí (bueno eso creo) derretirme por ella y cuando pusieron la canción CORAZON de Los Auténticos Decadentes, me dirigí hacia ella y le hice bailar a mi manera le hablé un par de palabras (creo que fueron un par de pedanterías) con el fin de que cayera otra vez en estas garras y me diera un besito sin importar mi espantoso tufo, sin importarme que su hermana menor, Lourdes estaba a centímetros de nosotros viéndonos con ojos malvados… fueron cinco minutos bonitos, hasta que mi papá se apareció en la fiesta y me llevó a dormir, que alucinante suena esto ¿pueden creerlo? O sea era año nuevo todo mundo se divertía a diestra y siniestra y yo con mis torpes veintiún años obedecía a mi papá, me iba a dormir a las dos de la mañana del uno de enero del dos mil nueve, con una impotencia fatal (incluso recuerdo lagrimas) no sé si de cólera o de pena porque la situación con la flaca se veía prometedora; pero como dice el dicho, “donde manda capitán no manda marinero” , tuve que obedecer, además mi papá también estaba entrado en copas y no era dable apelar. Horas más tarde, me enteré que minutos después de salir de la disco con mi padre, había habido una bronca brutal, que habían acuchillado a dos patas y que a un primo que estuvo conmigo lo habían llevado a la comisaría por sospechoso… entonces comprendí que los padres no buscan joderte, sino por el contrario buscan protegerte… ese día, después de haberme enfadado con mi padre, lo amé un millón de veces más.


Volviendo al presente:



A manera de pasatiempo hablábamos, salíamos a dar vueltas (ahora que lo menciono, que roche que chibolero pienso) jugábamos vóley con la gentita (una bola de mocosos) y esos ojitos eran más usuales y yo igual que Carlitos, lo tomaba a la ligera o mejor dicho iba siendo un vacilón. Pero los mejores días llegaron, mientras yo trabajaba todo el día en el área de sistemas y comunicaciones de AMSAC, ella quizá pensaba en mí y me enviaba mensajes de texto y yo me reía, mi autoestima de una forma estúpida subía como la espuma de la cerveza que tanto me gusta… A pesar de que me habían contado que salía con un chiquillo de su edad, llamado Joaquín nunca pensé en algo serio, (eso ni de a vainas) la paseaba, hablábamos fantaseábamos hasta que un día me esperó en el paradero del bus que me traía del trabajo (yaaa que casualidad pensé) y me hizo la conversa hasta que por ahí escuchamos esa canción (aunque yo a esa canción ya la había usado con otras féminas) y me adelantó en hablar:



-¿te acuerdas?, en año nuevo –
-claro flaca como no-
-fue bonito di?-
-de hecho, pero pucha que roche ¿no? –
-jajajaja, quería bailar mil veces esa canción contigo-
-hey tranquila, me robas las palabras-
-luego te fuiste a Trujillo, te desapareciste- (pucha que alucinada pensé)
- Te busqué quise despedirme de ti – mentí
- eso ya no importa, pucha lo peor fue cuando vi tu hi5, estabas ahí abrazado con una gringa, bien ahhh, uuu Juan Carlos te lo tenías guardadazo no? –
Callé un segundo y le dije que lo de la gringa ya era parte del pasado (y no mentía era verdad) que ya no andaba con la del hi5 y ella se burló…
-que hago para que me creas? –
-nada no es necesario – hablaba como la más experimentada de todas las chicas.





Todo afanoso la tomé de su cintura aunque su delgado cuerpo, su casi anoréxico cuerpo, me daba algo de lástima, (claro lástima en el buen sentido algo así como ternura o delicadeza) y nos dimos un beso frio y me dijo que podía ser mi chica y que no andaba con el chiquillo del que todo mundo hablaba, se notaba su alegría, cada que jugaba con el cierre de mi casaca o cuando me hacía bromas inocentes y yo reía… al principio fingía corresponder su amor sin embargo todo se volvió cíclico y entre el veinticinco de julio y el nueve de agosto de 2009 íbamos encaminando un amor fugaz (para mí solo era eso) y para ella un amor bonito de los formalitos y sin mentiras (eso me supuse).



Por la plaza o cerca al paradero del bus, me esperaba junto a Lourdes su hermana menor, y Carlitos, éramos cuatro (como siempre Carlos no perdía tiempo y se hizo de los cariños niñeros de Lourdes, que de por si estaba mejor que su hermana), caminábamos por calles desoladas donde unos perros nos asustaban y por ahí el juego que empecé se fue haciendo verdad, mi canallada me tomó por sorpresa y la niña de ojos llorones se apoderó momentáneamente de mi pensamiento…



En la empresa me regalaban todo tipo de helados y los compartía con Lourdes, Carlitos y la niña en mención, éramos felices saboreando esas cremas heladas a las siete de la noche escuchando reggaetón romántico y viendo la inmensidad de la luna que perfecta daba ese plenilunio espectacular sobre nuestros rostros, en las noches cuando caminábamos o nos sentábamos en algún lugar del parquecito cerca al estadio, simplemente para mirarnos las caras sin decir ni una palabra o para darnos esos besos fríos que hoy ya no son nada.



El giro inesperado, fue cuando ya me había acostumbrado a verla en las noches después del trabajo, yo sabía que ella me esperaba y eso me emocionaba (el principio era una buena manera de terminar, el día, algo así como un pasatiempo) sin embargo empezaron a relucir los indicios de que todo estaba mal. Lo que yo suponía una historia bonita de una niña de dieciséis con un chico de veintidós de pronto se empezó a joder…



Le daba igual si nos veíamos o no, por ahí unos mocosos me dijeron que había vuelto con el chiquillo del que hable al principio.
“tamare y yo que en un momento pensé que no debería ser malo con ella, que con la flaquita no debería jugar” me repetía mentalmente, pero creo que de a pocos todo iba siendo demasiado tarde… el cazador estaba siendo cazado.



Sonia una ex enamorada de Carlos cumplía diecinueve años y había invitado a medio Angasmarca, por suerte yo al día siguiente no iba trabajar, todo estaba perfecto porque el plan era ir al cumple’ con las flacas a bailar un rato y a tomar un par de cervezas con mi infalible Carlitos según yo todo se iba mejorar, todo estaría mejor a pesar de eso ella la niña seguía fallando, me dijo que no podía salir que sus padres no le daban permiso, me estaba cancelando y como me jodía esa situación, era insoportable, lo peor era que me estaba piconeando por alguien que se supone iba ser una aventurilla, eso me sacaba de onda.



Igual todo me estaba llegando altamente, si se supone que no debería importarme no me explico porque hacía todo lo contrario, la aguaitaba a medida de lo posible, marcaba a su claro a su movistar y todo iba empeorando por lo tanto era indiscutible que esta chiquilla me tenía en suspenso y eso me ardía… decidimos entrar a la fiesta solos, como dos solterones amargados, a tomar unos tragos en la barra del local, mientras muchos chicos bailaban canciones tontas y fumaban cigarrillos como para alardear de su masculinidad. Nosotros íbamos lentos pero seguros, y los primeros cuarenta minutos no había con quien bailar, todos estábamos viéndonos las caras y eso como que no pintaba bien, yo quería olvidarlo todo, quería divertirme con alguien y al cabo de una hora llegaron unas amigas de la cumpleañera y se armó la pachanga nosotros fuimos los que empezamos el baile (claro previo calentamiento) todo andaba a pedir de boca, por ahí me presentaron a una amiga y como que prometía, todo estaba de onda hasta que pasó algo… Solo recuerdo haberla visto pasar con su hermana y sus amigas y más atrás unos chiquillos, (entre ellos el chiquillo del que hablé al principio) le hice un ademán como diciéndole ¿bailas? Pero vaya sorpresa, no me hizo caso, por el contrario me ignoró, o sea una niña de dieciséis me tiraba perros??? Era cierto y eso me chocaba no había razones para que ella me tratase así…



-tamare tas frito on- me decía Carlos también molesto por el proceder de la niña
-son webadas- le dije lleno de cólera
-vamos `on a bailar-
-si ya fue- le contesté como para amortiguar el dolor, la mala sensación que me agobiaba.





Así empezamos esa noche, jodidos (porque Carlos es como mi hermano y por ende el también cargaba el duelo) trataba de animarme y por ratos lo lograba cuando bailaba como payaso y me contaba chistes fuera de foco, mientras yo la buscaba para odiarla, para verla con el chiquillo ahí feliz bailando y como si fuera poco libando cerveza la muy mayorcita, todo estaba por estallar, era como andar dentro de un volcán y no lo digo porque quizá me templé de ella, sino porque ella parecía tan inocentona como si no matara ni una mosca y ahora verla ahí en medio de una bola de mocosos que en promedio hacían quince años, me sacaba de onda completamente, además estaba el cariño que ella despertó en mi, en esta mi maliciosa forma de ser… en resumen, yo que me creía el pendejito resulte yéndome de cara. El cazador estaba siendo cazado.



Lourdes se me acercó y me pidió que le dijera a su hermanita que se comportara, que se moderara un poco porque estaba haciendo el ridículo y vaya que lo hacía demasiado bien, porque estaba en brazos del chiquillo del que al principio sospechaba…



-un toque- le dije



Y Lourdes asintió mientras le hice ojos apuntando a la pista.



Resultamos bailando una canción de moda y en esos momentos se me prendió el foco…
Lo tenía, al menos iba intentarlo y no había mejor persona que con su hermana menor, por lo que tomé las manos de Lourdes y bailamos un merenguito súper movido y puse mi mano derecha en la prominencia quinceañera de su cadera y le di tantas vueltas como pude o de un momento a otro la traía despacito hacia mí como violentándola por ratos…



- Juan eres la canción– me decía Carlitos
-es pa’ que se pique la hermana pes compare -



Mi plan empezó a dar resultados, ella nos miraba con odio al principio y a medida que seguía bailando con Lourdes, empezó a enfadarse mucho mas, al punto en que la jaloneo, le dijo que no bailara conmigo y mucho menos de ese modo tan morboso…
-ayúdame le dije a Lourdes-
Y ella picarona me guiñó el ojo.
-yo me encargo – me dijo muy cerquita al oído



Y pucha las dos estaban cara a cara:
-sabes que mamita yo bailo con quien quiero y no me vengas aquí a llamar la atención porque primero fíjate lo que estás haciendo, ni siquiera puedes caminar!!!-
- tú eres mi hermana menor y fíjate con quien te estás metiendo –





Y yo parado al frente viviendo el decimo ridículo de la noche, las escuchaba:



-sabes que no jodas-
-mira mocosa tu me respetas ok?-
-no jodas, ¡ven Juan Carlos vamos a bailar!-



Y se vino a mis manos otra vez y yo ni corto ni perezoso me envolví con la chiquilla en esa canción que dice que el amor te atrapa aunque a veces te engaña…
Pasadas las doce de la noche, el galancito por el que la flaca me había cambiado, se marchó (miento, ella y una amiga lo acompañaron hasta su casa)
-ahora si- me dijo Carlos
-si puede ser no?-



Pero pucha me llevaba Lucifer la condenada no quería bailar conmigo, por poco y me manda a la mierda, pero yo tenía mi as bajo la manga que se llamaba Lourdes, a ya vacan entonces bailo con tu hermanita le dije… y ella era capaz de sacarme los ojos pero se contenía bueno casi por que al rato mientras Carlos bailaba con ella y yo con Lourdes , empezó a recargar su ira y fue peor cuando le dije a Carlos para cambiar de parejas disimuladamente en una vueltita; ufff a penas volvió la mirada y me tuvo a su lado y bailando jeee, ella dijo que me odiaba que era de lo peor al tratar de afanar a su hermana y yo simplemente la agarré fuerte como para que no se me escape y le dije:



-te me caíste, te me fuiste cara-
-es que tú no me conoces y yo soy así-
Como siempre cursi yo: -te odio y te quiero – quise darle un beso de emergencia, pero pensé en lo que me hizo y también en su hermana y la dejé zafarse de mis garras…



-quédate con el chibolo- exploté en ira



Y mientras me decidía en si me vengaba o no, me despedí de medio mundo (ya estaba entrado en copas), no sé si cegado por los celos o por cumplir un estúpido capricho de machito inmaduro, caminé decidido hacia Lourdes y le dije ven!!!



Y dócil vino:
-ya me tengo que ir me siento mal, me gustaría volver hablar contigo de todo esto- mentí
-a mi también, que roche con mi hermana no?-
-ya fue-
Y el diablo me dominaba:
-oyee Lourdes-



Y creo que a ella también el ángel del mal la tentó:
Nos besamos, cuatro segundos contaditos, hasta el día de hoy lo recuerdo…
Luego nos despegamos súbitamente y Carlos escoltándome me acompañó a la salida y nos dimos primsa porque la flaca venia caminando o mejor dicho tambaleándose a buscarnos, quizá a matarme porque besé a su hermana…



Hoy día al escribir estos párrafos, me he dado cuenta que al cazador (o sea yo en mi imaginación) se le había ido la bala o como dice Maradona, se me había escapado la tortuga…
Días después mi móvil suena y es ella…



-dime si podemos ser amigos-
Pero horas antes Lourdes me envía un mensaje:
-el beso no significo nada para ti?, porfa rsponde, tkm-



Ahora acostado en mi habitación juego con el celular y no sé a quién responderle primero, si a Lourdes o a la flaca…



Momento!!! Ha vuelto a sonar el celular, es otro mensaje de Lourdes:



-x siaca mi hnita volvió con Joaquín hace días, antes de que ustedes se peleen-
-pork me lo dices?- respondo con otro mensaje de texto
-pork creo que tas templado de ella-
-nada niña tu sabes a quien quiero ahora- miento
-k lindo niño, ¿hay k vernoz?-
-facil- le digo
-mañana en las banquitas?-
-ok ok niña buena, besos-
-buenaz nochez k dezcanzez ninio, mi ninio- Que aniñada pienso al leer su argot.



Y como siempre resbaloso yo le contesto:



-ya flaca ahi tare bs nochs –
-dime otra cosa menos flaca se ve k a tods les dices lo mismo-
-buenas noches Lu-
-eso si suena bonito, bye-