Las Chicas del Pasado (Parte I)
In amistad, In Las Chicas del Pasado (Parte I), In Las Chicas del Pasado (Parte II), In Las Chicas del Pasado (Parte III), In Mi memoriasmiércoles, 3 de diciembre de 2008
LA CANALLA SENTIMENTAL...(parte 1)
In amor, In LA CANALLA SENTIMENTAL...(parte 1), In memoriassábado, 18 de octubre de 2008
Matías es un adolescente de quince años, nació en Trujillo pero sus padres son de la sierra de la Libertad , por motivos familiares es criado en Angasmarca , un pueblito a mas de ocho horas de Trujillo ( donde pasaría el mayor tiempo de sus años incluyendo los hechos que seguidamente se describirán) , perteneciente a la provincia de Santiago de Chuco.
Tomo este tema porque creo que en la etapa del colegio (o sea en la adolescencia) se establecen (al menos en mi caso) los recuerdos más hermosos. De modo que en mi mente todos aquellos sucesos han quedado como hitos indestructibles, de ahí que en algunos casos fui testigo de muchos acontecimientos de los cuales me he tomado la libertad para aproximarme a ellos, basándome en lo posible y así darle forma a esta historieta que tiene un aire juvenil así como sentimental, donde también describo ese amor que de un momento a otro nos llega a todos asi zas sin aviso, la traicion, el dolor de la decepcion amorosa y ese gandioso amor hacia los padres y el sentido de la amistad. Todo desde la perspectiva de un adolescente.
Espero con mucho entusiasmo, tener su aceptación, ya que ese es uno de mis propósitos. Pongo al alcance de todos este pequeño cuento, y por supuesto estoy presto a escuchar sus respectivas críticas para posteriormente mejorar en los aspectos en que he tenido dificultades.
Sinceramente:
(Juan Gálvez.)
-“…pero Matías como quieres que te crea si todos en el colegio dicen que eres un picaflor… y la verdad creo que es cierto, tú al principio eras tan bueno, tan lindo, pero no, no voy a caer tu no tienes arreglo, por que eres asi? Todos dicen lo mismo, todas las chicas hablan mal de ti…”-
Ariana hablaba quedita, como para que nadie mas la escuche. Ella: Ariana aun niña con el semblante ingenuo y quizá un tanto trémula; y él: menudo trigueño con aires de soledad, lleno de brillo en la expresión, suplicó: “pero Arianita créeme ahora ya cambié no te niegues, nosotros estamos enamorados por que eres así?, admítelo, esto no se puede quedar así, yo te puedo demostrar lo contrario, yo no seré así contigo”
La muchachita mirando a cualquier lado excepto al chico contesta:
-“entonces algún día si fuiste asi no? Por eso dices que no serás asi conmigo? No te entiendo, tu solo caes en tus mentiras…”-
- “es que no te das cuenta que solo te busco a ti que te escribo muchas cosas, que me he vuelto un romanticón, me estoy enamorando de ti ¡ te quiero Arianita!”-
- “ sí, si lo que dices es cierto así como todo lo que dices en tus cartas son cosas muy bonitas pero lo que dicen de ti me hace dudar y por eso hay que dejarlo ahí nomás…”-
La noche empeñada en continuar gobernando llegaba e intrusa cubría el pasaje a la vuelta del colegio cerca al campo de futbol, Matías insistiendo y la muchachita explicándole su negativa, postergan su conversación y ambos salen disimuladamente entre las coordenadas de la noche, proyectando sus sombras en medio de las anarajandas luces de sodio que se regaban por las calles de su querida Angasmarca…
-“Es muy tarde me he demorado mucho Matias, otro día hablamos chau, me voy rápido, seguro mi abuela está preocupadísima, tú sabes como es ella, chau chau…”-
Y se soltó del brazo del chico y se dio media vueltita (como cuidando su femineidad), levantó el ceño y sería entre melancólica y malvada, le levantó la mano derecha en señal de despedida y se fue corriendo, toda niña, toda mujercita, con una bolsa de pan en la mano izquierda.
-“… ya pes será pa la próxima es la primera que me tiene tanto tiempo esperando”-
Piensa Matías como si su soberbia pudiera justificar el rechazo contundente por parte de Ariana , es de noche la lluvia cautiva, quiere ser pero no es, quiere caer pero no cae y al final dentro de diez minutos escampa totalmente. Al chico se le nota una casaca de invierno con cuello alto, regresa a su barrio frotándose las manos y suspirándolas aliento para abrigarlas en lo que pudiera ya que el frío en esos tiempos es insoportable. Se le notaba la inquietud en los ojos y la actitud de insatisfacción en la cara, ya llegando a su casa, pateando su temporal fracaso, se encuentra con Carlitos, su mejor amigo:
- “… y que fue pes cuenta no? ”- Preguntó Carlitos.
- “ … ohe no paso nada parece que
- “ pero Matías si ustedes están empapados se nota y creo que desde que la conociste y ufff eso fue hace años, y ahora que ya le caíste, me sales con que te choteo? jajajaja todavía a quien ahh a mi maestro ufff tas que te me caes que pasa ya no funcionan tus florazos? ” -
Pero Matías no tiene paciencia para esos reproches:
- “ no Carlos no es eso a
Un poco enrarecido, Carlos se inmutó y lo miró en silencio, entonces comprendió que el amor estaba tocando a la puerta de Matías y que lejos de ser el picaflor de quinto año como todos lo conocían, esa tarde demostró que en verdad estaba enamorado de Ariana, y sarcásticamente le dijo:
- “… hasta que al fin te bajaron de tu nube matador jajajaja… ta bien ps tendrás tu corazoncito ehh? ”-
Ahí sentados sobre las rojizas bancas de la plazoleta, enfriándose hasta la coronilla pero muy amicales y nocturnos charlando como siempre hasta después de las diez. Parecían dos hermanitos (claro que eran hermanos).
-ohee ya pes nos vemos mañana en el cole, para que me hagas la taba pues y cuidado con abrir la bocota-
- jajajaja ya matador nos vemos no pasa nada sss… -
- mas te vale -
En su cama, en su velador tenía una cinta de baladas del recuerdo que cogió de la colección de su padre, lo rebobinó con un lapicero, porque la función de retroceso de su walkman estaba inservible, se acostó muy cómodo sobre su eterna almohada de plumas y escuchó esa canción, aquella nefasta balada que canta Leonardo Favio:
Ella, ella ya me olvidóyo, yo la recuerdo ahoraera como la primaverasu anochecido pelosu voz dormida al beso Y junto al mar la fiebreque me llevo a su entrañay soñamos con hijosque nos robó la playa Ella, ella ya me olvidóyo, yo no puedo olvidarlayo, yo no puedo olvidarla. Ella, ella ya se olvidóde aquellas caminatasjunto a la costaneray el pibe que miraba Ella, ella ya me olvidóyo, yo no puedo olvidarlayo, yo no puedo olvidarla. Ella, ella ya me olvidóyo, yo la recuerdo ahoracomo no recordarlaen cada primaverasi llega con la brisase la lleva la arena Ella, ella ya me olvidoyo, yo no puedo olvidarlaýo, yo no puedo olvidarla. El sufre con esa canción, recuerda las palabras de Ariana, parece que gozara con ese rechazo, parece ser feliz con ese sufrimiento y no duerme hasta pasadas las dos de la mañana, y se enfuerece por no conciliar el sueño, prende la luz de su velador revisa su horario piensa no ir al colegio, tiene miedo volver a verla, no tiene el valor de dar la cara como si hubiera hecho algo malo. Sin embargo no sabe lo que días después podría pasar donde la casa de los abuelos de Ariana…
El amor que vino para quedarse… (se quiere ir)
In amor, In El amor que vino para quedarse… (se quiere ir), In Mi memoriasviernes, 3 de octubre de 2008
Te escribo estas palabras porque a veces cuando te hablo de frente o en el teléfono, me destruyes digo me destruyes porque me quiebras sobre todo por lo que está pasando, me quedo escuchándote sufriendo, muriendo de rabia y no puedo hablarte como se debe, por eso amor mío, por eso te escribo y quizá fue también por que un día me puse a escribir que llegamos a conocernos...
Recuerdo esa lejana tarde, la recuerdo tan nítida a veces tan exacta que parece que fuera ayer. Cuando nos vimos en el parque Copérnico, en que te conocí, en que estábamos tensos (creo que yo mas que tú) la recuerdo con insistencia. ¡Es que imagínate llegabas a mi vida! Y no tuve ni la menor idea de que venías para quedarte en este mi solitario corazón, peor aun no supe que te quedarías aquí al fondo de mi ser metidita como una niña abrazada adherida como ya a ti ; enlazados por esas sensaciones medio raras que se supone era nuestro destino
Sinceramente no me imaginé que un día (como hoy) me ibas a ser tanta falta o que con una sola palabra tuya tuvieras la capacidad de quebrarme así zas (como dice el chavo). Yo te empecé a querer de una manera inesperada, nos empezamos a amar como nunca antes en nuestras vidas, tú viniste tú llegaste, tú eres el amor que ha venido para quedarse, ¡caray! Siempre haciéndote sentir mal. Lo sé, lo sé tú tienes toda la razón y seguro de un rato me dirás “es que me das cólera” o de repente “te amo maldito”. Como es no? Tal vez esas palabras suenan feas pero yo te quiero de un modo que cuando me dices maldito siento que me amas mucho más así como cuando me dices “cuídate insecto” es tan bonito y me siento tan chiquito tan frágil que a veces pienso que me puedes llevar entre tus manos y meterme a tu bolsillo... es que te amo, te amo con todas las fuerzas del corazón...
La mentira más grande: Me dices que no me quieres escuchar, que no te busque y que no quieres saber de mí. Sabes es lo mas hiriente que escuchado de ti sin embargo sé que estas desahogando tu enojo (y una vez mas lo reconozco yo tengo la culpa) por que en el fondo no querías cortarme el teléfono, querías escucharme aunque sea para darte un poco mas de cólera y para que escuches mis estúpidas justificaciones que creo a estas alturas no me han servido de mucho... Dices que soy mentiroso pues digo que tú también lo eres porque tú no quieres echarme de tu vida, tú me amas tanto como yo a ti y porque cuando pensabas que me quedaba callado y no había que decir empezabas a gritarme y querías que te escuche o cuando la llamada iba a terminar hablabas menos y querías escucharme y cuando se me vinieron esas lagrimitas me volviste a decir “te amo maldito” sabes: era como si fuera un avión a control remoto (o algo así) me tenías volando y de un momento a otro me estrellabas, me dabas contra la tierra con todas tus fuerzas y no contenta con eso de nuevo me levantabas y creo que con mas fuerzas me hacías caer. Te entiendo era ese dolorcito que por mi error te hice sentir...
El final: Recuerdo que estábamos conversando mirando al cielo o creo que frente al mar? Y tú me decías que no te deje (claro que no te dejaré, jamás lo haré) me decías que yo estaré siempre contigo hasta cuando esté viejito y claro tú no porque siempre estarás linda “muy regia” y que íbamos a llegar lejos pase lo que pase y me abrazabas y odiabas mi pasado pero igual me querías para ti... para siempre. Escribí “El final” para ver que se siente decir el final a tu lado... y sabes uno se siente mal, siento como si yo mismo creara un vacio por eso me atrevo a decirte que nuestra historia no tiene final, jamás lo tendrá porque tu eres ese sueño que se está haciendo realidad, tu tambien eres mi destino, además tu has venido para quedarte, escúchalo y lee bien “TU NO HAS VENIDO PARA IRTE”, por favor hijita no te vayas no me hagas esto porque se siente feíto me siento de mil maneras cuando dices que no eres mi chica cuando me quieres olvidar o de repente borrarme de tu vida... no niña buena eso no se hace ya? Y si quieres que sea como tú dices, lo voy hacer ahora sí (te lo he jurado). Pero no te marches no me digas que no eres mi chica porque es mentira porque tu eres el amor de mi vida... Porque tu eres el amor que ha venido para quedarse...
Biografía de mi Abuelita
In Biografía de mi Abuelita, In memorias, In Ultimos Días de mi Abuelitamiércoles, 20 de agosto de 2008

Los Angasmarquinos de tiempos pasados o quizás escasas personas de mi novel generación supongo (y espero no equivocarme) debieron conocer a esa gran persona, a esa admirable mujer que fue mi abuelita Bertha, aquella “señora Bertita” o simplemente “doña Bertha” como mucha gente solía llamarla. Por lo que cuando nos dijeron acerca de la publicación de una pequeña semblanza de la que en vida fue mi abuelita, la señora: Bertha Elvira Flores Díaz, nosotros los familiares mas cercanos, nos sentimos muy complacidos por tal consideración de modo que yo en calidad de nieto directo me animé a escribir estas líneas en las que a grosso modo iré describiendo algunas etapas de su vida.
En definitiva espero con este breve relato mantener vivo ese cariño que mucha gente (Angasmarquinos o no) le tuvieron a la octogenaria madre de mi padre… ya que ella fue protagonista de una generación de antaño que por estos días nos abandona de a pocos, aquella generación de otros tiempos de esos buenos tiempos cuando la gente de nuestro amado Angasmarca era como una pequeña familia y donde todos conocían a todos, donde las casitas eran contadas y sobre todo cuando la tradición y la fe por nuestra Santa Rosita era la razón de ser en aquellos días que nunca jamás volverán a ser…
En su juventud se dedicó a la sastrería, a las labores de la casa e incluso a los trabajos en el campo a lado de su padre con quien desarrolló una confianza y un amor inmenso por tales motivos empezó su eterna afición por las flores y el tejido. Así también participaba jugando voley para su querido club, “Unión Progreso” a lado de chicas de su época entre ellas (Rósula Valverde, Bertha Gálvez, Elvia Valverde y muchas más). Del mismo modo fue conocida por su extraordinaria habilidad para la elaboración de bizcochos de Chancay, panes y mucho mas, tuvo tanta destreza en el arte de la pastelería que incluso en aquellos años usaba el “concho” de la chicha de jora para el fermento de modo que sus bizcochos obtenían una exquisitez única.
*Distrito de Angasmarca - Provincia de Santiago de Chuco – Departamento: La Libertad – Perú
Pensamientos Malos...
In cuentos, In Pensamientos Malos..., In relatossábado, 5 de julio de 2008
Ella sabe responder a mis preguntas, no es fría pero si calculadora tiene cinco años menos que yo y sabe como manejar esas situaciones, yo le pedía una cita y ella clásica me dice “déjame pensarlo…” yo subconscientemente me pregunto ¿por que habría de pensarlo si vive a escasos metros de mi casa?
Aunque la niña sepa ya amar, ( es que me comentó que a sus catorce años ya había terminado con un enamorado) que de hecho, no fue el primero me hace pensar con malicia al comentarme sin tapujos sus confidencias. Ella se despide luego de un beso en la mejilla, camina cual pasarela de sábado por la noche, y se distrae en la calle, sabe seguramente que fijo en la puerta del auto aun la observo y la persigo hasta que su aérea complexión se pierda al voltear la esquina… mi alegría por si nos encontraremos mañana se esparce y a los cinco minutos llamo a su móvil y su ternura se hace sentir hasta por teléfono es mas fácil expresarle mis pensamientos así…
Y ahora días después sigo pensando en la niña de aventajadas caderas que conocí en las inmediaciones de Razuri por aquí cerquita nomás. Se me derriten las ganas se me solidifica la sangre y la siento en torrente violento por esas regiones (de mi pubis hacia el sur…) No hay más alma en esta casa que yo, al frente unos desleídos señores picotean con unas perforadoras mecánicas las viejas veredas que muy pronto serán rehabilitadas, el sonido que producen es insoportable y no sé que hacer por ratos no sé si pierdo la cabeza por el molesto sonido o por la chiquilla que me visita de vez en cuando y que me deja con unas intrigas medio raras medio febriles y me pongo a caminar en todas direcciones y desviado, muñecas sobre la ventana, viendo el horizonte achicharrado de esta hora, (vago en el pensamiento) se me ocurre traer a la niña de catorce años a dar un pequeño tour por mi casa y de paso invitarla a conocer la ergástula que habito hace dos años, (será fácil estamos solos sería perfecto) por el momento visto un pantalón drill (fastidioso) y ante un eventual ofuscamiento decido ponerme una bermuda mas cómoda más suave y obviamente liberal, sandalias por si nos acostamos y un polo ultra delgado de algodón el que me regalaron en la cuarta bicicletada de la backus…
Como si el altísimo fuera peruano, exactamente me queda un sol, (un jodido sol) y lo uso para marcar al móvil de Jennifer.
Antes que conteste planeo mi coartada, y zas contesta, al instante le digo: “hola que tal, estarás desocupada? Que haces? ¿podrás venir a mi casa? Para hacer hora? Necesito un favor tuyo…” ella tenaz y arrogante ella mi sagrada chiquilla dueña de ese su caminar sombreado, llena de contrastes, llena de libertinaje por fin acepta y vuelve a preguntar: “que ahorita? No seas malo pues…” y le digo: Es que necesito un favor tuyo al toque si? Es que se me corta la llamada; y ella cándida asintió con una respuesta afirmativa… en fin ya me he dado cuenta que hasta el señor de la esquina converge su veterana mirada hacia las solemnes piernas de mi chibola (es que de lejos parece ser una hembrita de diecisiete a mas...)
Regresé trotando a la casa y de pronto el malintencionado perro de los Chavarri casi me deja sin una pierna, al fin saco la llave del bolsillo trasero, subo airoso, antes recordé el ridículo consejo que anoche me dio mi primo Carlitos: “baaa ohee hazme caso nomás ta que rico es chapar con los labios heladitos gon…” siguen llegando las bendiciones y la empleada del primer piso había dejado abierta la puerta de la cocina, y fui por un prestigioso adoquín sabor a fresa por su puesto a una temperatura casi antártica… religiosamente lo saboreo con ansias como si fuera ella… el timbre esta sonando (súbete la bermuda) me dije a mi mismo, (regrésate las greñas límpiate el brillo de la cara y ve por ella campeón) que viril me sentí…
Estaba ahí en la reja y yo saliendo iba con paso marcial, ella me levanta la mano y me dice “hola”, le sonrío y mi mente sigue desviada y le dije: “hola gracias por venir…” y ella escueta me contesta: “ para eso estamos las amiguitas… ehh y en que puedo ayudarte amigo?” y me dije en un lapso de milésimas de segundos: ahora que digo que engaño… “ejem.. ahh es que quería que marques a un teléfono y preguntes por una amiga… ” y ella cautelosa -niña también- , seductora sin quererlo, cruzada de brazos me mira de izquierda a derecha, también le da una ojeada a mi fachosa bermuda color azul marino marca reef… Y murmura: “ummm a yaa vamos a un teléfono pues” y yo acelerado con tal descaro le hablo con perfidia : “ahh si pues pasemos al teléfono de mi casa, como no hay nadie… mejor dicho, ehhh recién me he fijado que lo dejaron destapado ” el rutilante sol hace de las suyas como que me ayuda, y ella extenuada con tan solo cuatro minutos expuesta al calor, ya esta jadeantita es que el verano esta insoportable, (hacerla pasar fue mas fácil que besarla dormida) -creo yo- .
Ponte cómoda le dije y ya en mis tiempos, confiando de nuevo en mi retórica poco fluida, pero estadísticamente convincente le saco la sinceridad como primera carta, “sabes te engañe no hay a quien llamar es que me has simpatizado lo suficiente y te necesito, que digo ehh quiero decirte muchas cosas…” Ella sabe responder a mis preguntas, no es fría pero si calculadora tiene cinco años menos que yo y sabe como manejar esas situaciones, yo le pedía que trajera por aquí su boquita ella actuaba con altura y serenidad, yo turbiamente a su lado insistía diplomáticamente, de repente cruzaba las piernas y era mas seductora, que bien le quedaba su ropita aunque no era el blue jeans que vestía el día en que nos conocimos, sin embargo ese atuendo era exacto y lo que menos esperaba. Entonces puntual a la recomendación nocturna de Carlitos, decido invitarle un adoquín para enfriarnos los labios y si contaba con un poco de suerte quien sabe y hubiera sabido lo que es dar un piquito con la boca fría…
El tosco reloj de pared estaba dando su vergonzoso pitido habían pasado mas de cuarenta minutos y ni siquiera no tomamos de la mano. Ella siguió con su cuestionario de que cuantos hermanos somos que de donde soy que porque me fije en ella, y no sé que mas, solo faltaba que me preguntase quien es la mamá de barbie, (que tarde la mía) Después de ir a dejar los vasos, regresé con poca expresión como si hubiera declarado la retirada a una guerra que me atrapó por la espalda con ideas de niño con miradas de mujer… Y es que se hizo un poco a la ventana que da para el tragaluz y un obediente rayo de luz dio sobre su mirada, haciéndola mas iluminada y me di cuenta que tenia unos ojos como de minina agreste, entonces resucitó el lado sentimental de mi ser, como que mi lado sombrío, el que me hace decir que soy enigmático en el pensamiento y carnívoro en mis pasiones se hizo mierda y se disolvió y se quedó para atrás se hizo a la nada y me alegré por haber dejado esos sentimientos de depravado…
Y la sinceridad se hizo de las suyas, busqué el control remoto y a las cuatro y treinta le puse música romántica … noté el cambio de ánimo en su copiosa mirada entonces pensé en si aceptaría una cita conmigo, pensé en como quedarían las caras de los amigos de la universidad, los paisanos que siempre veo en la ciudad, me alegraba el hecho de que me envidiaran por poseer a la Afrodita de Razuri por llevarla de la mano y por escribirle notas el la columna del diario (aunque en realidad no gustaba leer tanto como hubiera querido)
Yo sufriendo con la ingeniería, sacándole la vuelta con las notas y las novelas boom de los mejores latinos y ella loca por desfilar en una pasarela, apurada por ser ya una mujer y ávida por tener una vida fashion no creía en el romance… -lo repito: que inverosímil pareja tendría yo -
No obstante dejaba entrever esa disimulada evasión a los chicos que con eventuales invitaciones e insinuaciones se le presentaban (yo me sentía uno de ellos). Aunque creo yo iba mas allá, porque que hasta hace media hora la deseaba libidinosamente, aun así de no haber sido por sus ojos color jarabe real que me han cautivado, -creo que - a esta hora la niña estuviera resentida decepcionada por mi erótico actuar, en buena hora supe distinguir su inocencia, además es una chiquilla todavía…
“Me saliste un romántico de primera…” -me decía- es que me había movido el piso (cielos la niña se adentró sin querer…) quería decirle que antes de conocerla ya la presentía y que si antes no le dije nada era porque a veces me aturdo fácilmente y bueno, no pensaba que una chica tan guapa como ella me iba hacer caso…
Al mirar mi tonta bermuda, sentía los estragos del cargo de conciencia y para aplacar esas sensaciones le decía un millar de vocablos bonitos, miramos las fotos de cuando era niño y se le vino algunas risitas y me miraba y me daba una palmada en el pecho o de pronto un cariño en las mejillas y me sentía feliz como hace después de muchísimo tiempo y respiramos juntos esa tarde y esperamos a que oscurezca y seguimos escuchando radio: “ritmo romántica”, nos contamos muchas cosas (mas de lo pensado para ese día), hasta que tuvo que irse -de nuevo la perdí- le abrí la reja beso en la mejilla yo desolación a cuestas le dije chao sin presagiar en lo que dentro de dos días pasaría…
Trujillo 9 de febrero de 2007
Cuanto extraño a mi papi...
In Cuanto extraño a mi papi..., In Mi niñez es eterna, In mi papi, In Mis memorias, In mis recuerdos de niñoviernes, 13 de junio de 2008

A mi papi lo extraño desde siempre, ufff son tantos los recuerdos que de él tengo, que si me dedicaría a detallarlos, me tomaría mucho tiempo describirlos, hoy sin embargo quiero escribir algunos de esos incontables buenos recuerdos que a su lado he vivido:
Cuando era chico más o menos cuando tenía cinco o seis años, algunos veranos los pasábamos en Trujillo y por consiguiente mis papis estaban con nosotros aquí en Razuri, entonces recuerdo que una vez vino mi tío Juan Manuel en su camioneta a buscar a mi papi (no sé si para algún trabajo o para ir a divertirse) y recuerdo que mi papi iba salir y yo quería ir con él pero supongo habían razones para que no me llevase y me dijo que no podía ir con él. Tan ilusorios eran esos días (es que tenía cinco años y ver una camioneta tan bonita y ahí mi papi era para mi una felicidad) bueno yo desde luego pensé que quizás íbamos a ir de paseo por eso me entusiasmé y le pedí testarudamente que me llevase, pero nada, igual me dijo que no podía ir, de modo que me sumí en una depresión inimaginable, no sabía si llorar de pena o de rabia (parecía un loquito). Se despidió de mi (pero yo resentido estaba con la carita esponjada como un sapo), lo escuché irse, escuché el sonido de la puerta de la calle y lo sentía alejarse pero yo no me resignaba y en un segundo me puse mi jean y mis botincitos salí corriendo a verlo a suplicarle que me lleve en su camioneta de mi tío pero adversa fue la escena cuando al salir de la casa, la camioneta ya se estaba yendo entonces corrí con todas mis fuerzas, volteé la esquina y la camioneta aun lenta se alejaba (no sé que sentí ese día, pero me daba una especie de rabia mezclada con tristeza) lloré como nunca había llorado, lloré con todas mis fuerzas y no sé que palabras le dije a mi papi, me quedé llorando mi capricho sin entender nada, a penas tenía cinco años y ver a mi padre marcharse era como si me quitasen la vida.
Ya de noche, estaba jugando en la ventana del segundo piso, jugaba con mis carritos, soñaba demasiadas cosas, jugaba a solas y de pronto sentí como un presentimiento y me acordé de mi papi, volví a extrañarlo (habían pasado muchas horas desde que se fue) y todo mi jueguito quedó en nada y como suelen ser los niños yo inventé algo en mi fantasía (ya viene mi papi, esta llegando a la casa muy cerca, lo esperaré aquí en la ventana, seguro aparecerá por el parque) y decidí esperarlo ; basándome en mi excusa miraba con empeño esforzando mis ojos pero nada, por ratos lo confundía con otras personas pero cuando mas se aproximaban me daba con la ingrata sorpresa de que no era mi papi y me entristecía , así uno tras otro me sentía algo paranoico (me imagino chiquito, anhelando verlo, ilusionado aguardándolo ahí en la ventana parado en una silla para alcanzar ver un poquito mas) pasaron muchos minutos, mas de una hora y el cansancio se manifestaba me estaba dando sueño y parecía que renunciaba a mi plan de esperarlo en la ventana. Con desgano bajé de la silla me puse las sandalias y cuando estaba saliendo de la habitación, me pareció escuchar ese su silbido ese que aprendí desde que tengo uso de razón, y entonces me estremecí (ahora estaba seguro de que era él) de un brinco me subí a la silla lo vi venir con sus pasos decididos (¡que alegría!, era como ver a un héroe de la tele) - era algo mejor, era mi papito- bajé tan rápido como pude y él seguía dándome su silbido, yo loquito por él me desesperaba por abrir la puerta y al fin lo tuve conmigo lo abracé con todas mis fuerzas (“papito, papito”) le dije y no quería soltarlo; ese día sufrí por él, también fui el niño mas feliz porque me abrazaba y me alzaba muy arriba (aunque de niño me daban miedo las alturas, cuando él lo hacia no tenia miedo de nada) y yo no soltaba su mano.
Esa noche me acosté a su lado, me quedé dormido oyendo su hondo respirar y soñé que mi papi venía en una camioneta más bonita que la de mi tío y me llevaba lejos, hasta donde el cielo desaparecía y de a ratitos me dejaba conducir…
Hoy al escribir esos recuerdos siento como en los ojos se aglomeran algunas lagrimitas y en el pecho he sentido como un nudo, como algo que quiere salir pero que de a ratos se contiene. Será que el amor que nos tenemos es magno, ¿será la emoción de esperarlo hoy viernes trece como aquel día cuando tuve cinco años? Creo que es eso. Hace un rato lo llame a su móvil y me dijo que esta por el desvío de Otuzco, por eso hoy aquí en mi habitación lo añoro como siempre (aunque ahora yo tenga veintiún años) estoy ilusionado, impaciente, de a ratos pasan autos tocan el claxon y de un salto me asomo a la ventana, pensando que es mi papi que llega manejando su camioneta. Yo sé que de un rato llegará, eso me reconforta y por adelantado ya siento ese júbilo de tenerlo a mi lado.

Hoy es viernes trece de junio, pasado mañana será el día del padre y aun pienso en acostarme a su lado para verlo respirar, para verlo como le gana el sueño, para acurrucarme en su pecho para oír sus latidos o acariciar sus evidentes canitas, en fin él es el hombre que me dio la vida, el que en estos veintiún años de mi corta existencia esta desviviéndose por que yo su único hijo varón y nuestra familia estemos a buen recaudo, por eso, por un millón de recuerdos (que estoy obviando) y gracias a Dios estamos juntos para vivir juntitos (como en los viejos tiempos en Angasmarca) aunque sea por unos días aun así lo amo, lo amamos a mi papito Juan Francisco Gálvez Flores…
Confusiones de un encuentro
In Confusiones de un Encuentro, In cuentosmiércoles, 4 de junio de 2008
Ella esta detrás mío, mirando mi barba que no he cortado… y de vez en cuando acerca su vientre sobre mi espina dorsal, luego musitando una canción de ayer, me dice cosas candentes yo temiendo por que ese humor se me vaya, tocándola a penas y de lejos correspondo a sus delicadas acrobacias… Ella esta ahí esparcida en mi lecho talvez como la canción… respirando el tibio aroma de mi esencia y me siento extraño y me da gusto estar en esa situación y me da gusto oír una canción de la secundaria (es que a mi me da ternura pensar en los días aquellos…) Ella sin embargo sigue cantándome una canción que dice “que los años son sabios y que todo el tiempo…” y no sé que mas… es una mujer haciéndose mas mujer, yo soy el olvidadizo niño que se enamora en cinco minutos, yo soy el novel escritor de por estos aires y que de vez en cuando escribe mas allá de la realidad…
Ella se marchará, aguardará la próxima llamada yo seguiré aquí en el tercer piso, registrando mis momentos, jugando a ser el dueño de los vocablos, el dueño de las tétricas situaciones que a propósito me suceden… Faltan algunos minutos para las once ya el día esta hecho miro mi habitación y no sé como me libre de ella (la dejé ir, y la pasión no pudo ser) miro a mi alrededor y su índole de loba se presiente en mi olfato, seguramente ella también esta oliendo todita a mi, sin embargo me veo en la urgencia de olvidarme del efusivo encuentro que a ultima hora fracasó…
Ya ahora siento que el embeleso, de veras se ha marchado y siento una victoria trivial, al librarme de ese cuerpo pecador que hace unas horas dejé ir, ojala siga viviendo estos tiempos “solitario”, ojala algunos días después, por aquí por estos lares por entre mi pecho, germine lo que hace meses perdí por completo, es que era un niño es que podía hacerlo todo, (es que cuando ella decía “no” era que “si”) eso y tantos garabatos eran mi constitución esos y tantos desaires eran mi manera de quererla…
Concluyendo estas confusiones de un encuentro estropeado, siento los ojos caídos, los parpados pesados… iré por un poco de agua, dormiré y quizás en unas horas empiece a jugar con el directorio telefónico a ver si para la parte austral del día vuelva a ver a alguna mujer para discutir estos fortuitos encuentros…
Ya son mas de las once, esta noche seguiré jugando con el directorio seguiré huido en la red buscando el amor a diestra y siniestra equivocándome hasta la eternidad y regando alabanzas por doquier y pensando en que el amor ya no esta aquí para inventarlo de nuevo… aunque todavía es de día sigo con el pecado a cuestas…
Aun no sé si es rencor a un no sé si es decepción o si es pena disfrazada de soledad...
Son las once y cincuenta es tarde ya para explicar el verdadero significado de esta confusión…